
Uno de los elementos señalados en el manifiesto impulsado por críticos de Vox es la necesidad de clarificar y debatir los recientes cambios en la orientación política del partido para determinar su alcance y su consonancia con los principios fundacionales. Este llamamiento a la autocrítica y la revisión coincide con la solicitud formal de un congreso extraordinario abierto a la militancia, una iniciativa que busca rediscutir la estrategia y el funcionamiento interno tras episodios recientes de tensiones y expulsiones dentro de la organización. Según informó el medio que publica el manifiesto, varias exfiguras de Vox, entre ellas los exdirigentes Iván Espinosa de los Monteros y Javier Ortega Smith, piden de manera conjunta la convocatoria de un encuentro donde participen todos los afiliados para examinar el rumbo y las reglas del partido.
De acuerdo con la información publicada, el manifiesto difundido la medianoche del miércoles detalla el objetivo de “organizar un congreso extraordinario con plazos suficientes y reglas claras” que permita una “revisión total de la estructura interna de Vox”. El texto anima a celebrar un debate integral sobre temas fundamentales como el liderazgo, el diseño organizativo, las directrices políticas y la estrategia de gobierno, alejándose de la imposición de nombres alternativos y sin declararse en oposición al partido como tal. En palabras de los promotores, “la lealtad política es a las ideas, no a las personas”. Entre sus peticiones, resaltan la urgencia de obtener “una explicación política seria” sobre las decisiones tomadas en los últimos años y abogan por “un contraste abierto sobre su sentido, su alcance y su compatibilidad con las ideas fundacionales del proyecto”.
Tal como publicó el medio, los impulsores de esta iniciativa consideran que la situación de Vox demanda un análisis sereno sobre “ideas políticas e ideológicas” pero también sobre el modelo de organización, señalando que el desafío “afecta a ambas dimensiones: qué defendemos y cómo nos organizamos para hacerlo de manera eficaz, abierta y con vocación de gobierno”. A juicio de los firmantes, aunque Vox ha experimentado fases de crecimiento en expectativa electoral, la organización no ha logrado “disputar la hegemonía en nuestro propio espacio político” y el hecho de actuar como “partido bisagra”, en alusión al Partido Popular, representa “un fracaso estratégico”.
El manifiesto hace mención explícita a la “concentración extrema del poder” en Vox y la supresión de controles internos, subrayando que estas circunstancias han generado “consecuencias visibles”. Los críticos transmiten su preocupación por presuntos entramados de organizaciones opacas, desconocidas por la mayoría de afiliados, que no estarían sujetas a suficiente vigilancia y podrían estar asociadas a intereses económicos que requieren mayor transparencia. Según mencionó la fuente original, junto al manifiesto se incluye un formulario para que tanto afiliados actuales como anteriores puedan expresar públicamente su respaldo a esta propuesta de congreso.
De acuerdo con lo estipulado en los estatutos del partido, la realización de reuniones extraordinarias requiere la convocatoria por parte del Comité Ejecutivo Nacional o una petición escrita respaldada por al menos el 20% de los afiliados de pleno derecho, quienes deben exponer claramente el orden del día. En la lista de quienes promueven esta acción se encuentran el ex portavoz parlamentario Iván Espinosa de los Monteros, el actual portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, Javier Ortega Smith, así como Ignacio Ansaldo, primer presidente del partido y concejal en Madrid, y Víctor González Coello de Portugal, ex vicepresidente primero.
La petición tiene lugar poco después de que se confirmara la expulsión definitiva de Ortega Smith de Vox. Según consignó el medio, esta decisión se produjo al considerarse que había cometido una infracción calificada como “muy grave” tras resistirse a su sustitución al frente de la portavocía del consistorio madrileño, situación por la que fue expedientado por desobediencia y suspendido cautelarmente de militancia. La declaración de los críticos recuerda también el papel de “mandos históricos y perfiles” que han mostrado compromiso con el proyecto y que, según su perspectiva, fueron apartados “sin explicaciones suficientes”, lamentando que se prescinda de su experiencia y reduciendo la pluralidad interna.
Espinosa de los Monteros, quien abandonó la dirección del partido en 2023, manifestó recientemente en la red social X que “la actual estrategia de Vox consiste en encerrarse en sí mismo, atacando a todo y a todos los que muestran no ya un criterio distinto, sino simplemente estupor ante la situación que ellos mismos han creado”. En su opinión, la dirección solo se estaría centrando en mantener su posición pero no tendría capacidad de ampliar el proyecto. En declaraciones recogidas por el medio, Ortega Smith afirmó tras conocerse su expulsión que son “cuatro” las personas que deciden en la sombra y lo hacen “por la pasta”, además de acusar al presidente Santiago Abascal de actuar motivado por vanidad personal.
El manifiesto publicado enfatiza que la discusión sobre el proyecto político y su organización debe realizarse en un “espacio de contraste sereno y exigente”, considerando tanto los principios ideológicos como los mecanismos de gestión interna. Los críticos insisten en la necesidad de que Vox recupere el debate entre afiliados y se abra a la participación activa, planteando una transformación que responda tanto a la demanda de eficacia como a la transparencia y la pluralidad política.