
El programa impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que introduce el uso de hisopos linguales y agrupa muestras en el proceso de diagnóstico, tiene como objetivo abordar la brecha en la detección de la tuberculosis al facilitar un acceso más amplio y reducir las barreras económicas que aún afrontan muchos países. Según informó la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, su director general, aseguró que el costo de las pruebas de detección puede disminuir “en un 50 por ciento o más” gracias a esta nueva estrategia, cuya implementación busca hacer el diagnóstico más rápido y eficiente, utilizando menos pruebas por paciente.
La iniciativa pone el foco en el despliegue de pruebas moleculares en centros de atención cercanos a los pacientes, con el efecto de descentralizar servicios y ampliar la cobertura en regiones con recursos limitados. De acuerdo con el análisis de la OMS, el acceso mundial a estos diagnósticos avanzados se ralentizó debido principalmente a los altos precios, lo que impidió a grandes sectores de la población acceder a pruebas oportunas. El organismo internacional destacó que la nueva metodología está abriendo alternativas para que los sistemas de salud puedan reorganizar sus servicios, focalizando la expansión en comunidades tradicionalmente desatendidas.
Tedros Adhanom Ghebreyesus, citado por el medio en diversos apartados, subrayó que la tuberculosis sigue representando “un gran desafío global para la salud contra el cual el mundo ha hecho gran progreso”. Desde el año 2000, las acciones en la lucha contra esta enfermedad infecciosa han logrado salvar alrededor de 83 millones de vidas humanas. No obstante, el director general de la OMS reconoció que los costos en aumento y la aparición de resistencia a fármacos continúan siendo obstáculos fundamentales.
La OMS detalló que cada día mueren más de 3.300 personas por tuberculosis y otras 29.000 adquieren la infección, a pesar de que la enfermedad cuenta con métodos efectivos de prevención y tratamiento. Tedros Adhanom Ghebreyesus resaltó también el problema de los “millones” de personas que no reciben diagnóstico ni atención apropiada, una situación que la OMS busca revertir mediante la aplicación de nuevos sistémas diagnósticos más accesibles.
Frente a la lentitud con la que se han implementado estos avances en muchos países, la OMS enfatizó la urgencia de reducir los costos asociados al diagnóstico y, así, incrementar el acceso. Según publicó la organización, la reducción de los precios y la optimización en la utilización de los recursos son puntos centrales para que los países puedan descentralizar servicios y aumentar la cobertura.
El anuncio de este nuevo plan coincide con la inminente conmemoración del Día Mundial de la Tuberculosis, previsto para el martes 24 de marzo, fecha en la que la OMS busca poner en relieve los esfuerzos globales y la necesidad de ampliar las soluciones existentes para combatir la enfermedad. Los nuevos lineamientos, basados en técnicas de hisopados linguales y agrupación de muestras, han sido destacados por el director general como instrumentos cruciales para cerrar la brecha en diagnóstico y asegurar que menos personas se queden sin detección ni tratamiento.
En el mismo mensaje, Tedros Adhanom Ghebreyesus se refirió al reciente informe publicado por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) sobre la mortalidad infantil, el cual indica que la reducción de muertes de menores de cinco años ha disminuido su ritmo en más del 60 por ciento a nivel mundial desde 2015. El reporte apunta a que 4,9 millones de niños menores de cinco años fallecieron en 2024, lo que muestra una desaceleración en el progreso logrado en décadas previas.
“El progreso en la supervivencia de los niños en las últimas dos décadas es una de las grandes historias de éxito de la salud global”, declaró el director general según consignó la OMS. Añadió que en el año 2000, la cifra de muertes infantiles antes de los cinco años era superior a diez millones. Subrayó la importancia de las inversiones hechas por países y socios internacionales, que permitieron salvar millones de vidas a través de la expansión de vacunas y el tratamiento de la malnutrición severa, y mencionó la necesidad de seguir impulsando este tipo de iniciativas.
De acuerdo con la OMS, la supervivencia infantil debe figurar entre las máximas prioridades tanto en la agenda política como en la asignación de fondos por parte de gobiernos, donantes y aliados internacionales. En esa línea, Tedros Adhanom Ghebreyesus instó a que no se relegue este objetivo en el contexto global y remarcó la urgencia de mantener el enfoque en la inversión en infraestructura preventiva y terapéutica.
El medio OMS también recogió las recomendaciones más recientes del Grupo Asesor Estratégico de Expertos sobre Inmunización (SAGE), que ha abordado la situación en torno a la Covid-19, la fiebre tifoidea y la poliomielitis. El SAGE recomienda que las personas de mayor riesgo de complicaciones graves por la Covid-19, como adultos mayores, personas con comorbilidades significativas o con obesidad extrema, residentes de centros de larga estancia y personas inmunosuprimidas a partir de los seis meses de edad, reciban al menos una dosis de la vacuna y, preferentemente, una dosis de refuerzo administrada con seis meses de intervalo.
Respecto a la fiebre tifoidea, el grupo de expertos aconseja que, en regiones con incidencia muy elevada, los niños de cinco años que han recibido la vacuna primaria entre los nueve y los 24 meses reciban una dosis de refuerzo, con el propósito de sostener la protección a largo plazo. En cuanto a la poliomielitis, estos y otros lineamientos serán clave en la gestión preventiva de enfermedades infecciosas, según informó la OMS en su más reciente balance.
Además, Tedros Adhanom Ghebreyesus abordó la situación sanitaria en Oriente Medio en el contexto de los conflictos armados registrados en la región. El director general manifestó que el acceso a los servicios de salud continúa deteriorándose y los informes de ataques a infraestructuras sanitarias persisten. “Los ataques a los sistemas de atención médica continúan siendo reportados” y señaló que tales acciones “constituyen una violación del derecho internacional”, según declaró el funcionario, de acuerdo a lo publicado por la OMS.
Frente a esta situación, la OMS ha activado una asignación especial de dos millones de dólares procedentes del Fondo Contingente de Emergencias, destinada a fortalecer la respuesta sanitaria en Líbano, Irak y Siria. Tedros Adhanom Ghebreyesus reafirmó el compromiso de la organización para salvar vidas y reducir el sufrimiento en las poblaciones afectadas por las hostilidades, recalcando el alcance global de la misión de la OMS frente a desafíos sanitarios emergentes y persistentes.