Díaz-Canel advierte que Cuba resistirá pese a la "feroz guerra económica" que EEUU ejerce como "castigo colectivo"

El mandatario cubano responsabilizó a Estados Unidos de mantener un prolongado bloqueo sobre la isla y denunció amenazas públicas orientadas a forzar cambios políticos, mientras aseguró que la sociedad responderá con firmeza ante posibles presiones externas

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En medio de un escenario de tensiones diplomáticas y declaraciones cruzadas, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel ha sostenido que, en caso de una agresión extranjera, cualquier intento de intervención enfrentará una respuesta de resistencia inquebrantable por parte de Cuba. De acuerdo con la información publicada por Europa Press, Díaz-Canel afirmó que, aun en los peores contextos, la sociedad cubana mantendrá su postura contra toda presión foránea, en lo que definió como una defensa férrea de la integridad nacional ante supuestas amenazas externas.

El mandatario, también primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, indicó que las amenazas del Gobierno de Estados Unidos se han hecho públicas y recurrentes. Según reportó Europa Press, Díaz-Canel subrayó que Washington emite casi a diario advertencias dirigidas a forzar cambios radicales en el orden constitucional cubano. Añadió que estas acciones se realizan bajo el argumento de la crisis económica, si bien consideró que es precisamente Estados Unidos quien ha limitado y pretendido aislar la economía de la isla durante más de sesenta años.

Díaz-Canel recalcó que la “feroz guerra económica” impulsada por el Gobierno estadounidense constituye, en su opinión, un castigo colectivo que repercute en toda la población cubana. Europa Press consignó que el presidente cubano expresó, a través de sus redes sociales, que Estados Unidos “pretende y anuncia planes para adueñarse del país, de sus recursos, de las propiedades y hasta de la misma economía que buscan asfixiar para rendirnos”. En ese sentido, argumentó que los problemas económicos de la isla no son causa interna exclusiva, sino resultado de un aislamiento impuesto externamente.

Las declaraciones del líder cubano se produjeron después de que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, exigiera recientemente que Cuba lleve a cabo transformaciones profundas en su política económica. Rubio sostuvo, según recogió Europa Press, que el intento anunciado por el Gobierno cubano de facilitar una relación comercial “fluida” con empresas estadounidenses “no es suficientemente drástico” ni ofrecería una solución a largo plazo. Rubio compartió estas apreciaciones en una intervención ante los medios en el Despacho Oval, junto al presidente Donald Trump.

El propio presidente Trump abordó el tema señalando que se considera llamado a tener el “honor” de “tomar o liberar Cuba”, en una muestra del tono de sus declaraciones sobre el futuro de las relaciones bilaterales. Europa Press citó las palabras del mandatario estadounidense, quien reiteró que su Administración tiene la intención de alcanzar un acuerdo con La Habana y aseguró que, de no lograrse, contempla acciones más directas respecto a la isla, la cual calificó como un “Estado fallido”.

Trump declaró también haber sostenido contactos con Cuba, aunque puntualizó que Washington concentrará primero sus esfuerzos en resolver la situación con Irán antes de avanzar hacia un acuerdo sobre la cuestión cubana, informó Europa Press. En este marco, la referencia al interés de la Casa Blanca en un eventual acuerdo comercial fue interpretada por las autoridades cubanas como una estrategia para presionar por cambios estructurales internos y condicionar cualquier mejora en las relaciones bilaterales a la aceptación de dichos cambios.

A lo largo de las seis décadas pasadas, Cuba ha solicitado en repetidas ocasiones el fin del embargo estadounidense, al argumentar que las restricciones comerciales y financieras han impactado de manera significativa en el desarrollo económico y social de la isla, recordó Europa Press. Las autoridades cubanas consideran el mantenimiento del bloqueo como un obstáculo central para la normalización de las relaciones bilaterales y han defendido que, pese a las dificultades, la población responderá de manera firme ante presiones externas.

El discurso más reciente de Díaz-Canel se suma a una secuencia de intercambios públicos que han incrementado la tensión entre Washington y La Habana. En este contexto, el mandatario cubano reiteró el compromiso del Gobierno y de la población de resistir en defensa del modelo político y social vigente, frente a lo que describió como intentos de intervención extranjera directa o indirecta, según reportó Europa Press.