El ministro de Exteriores de Irán insiste a su homólogo francés que los civiles de la región no son un objetivo

Durante un contacto telefónico, Abbas Araqchi solicitó a su par francés mayor “responsabilidad” para evitar una escalada en la crisis, aseguró que las acciones defensivas no están dirigidas contra la población y pidió condenar ataques perpetrados por Estados Unidos e Israel

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Tras analizar con su homólogo francés la situación del Líbano, donde los combates recientes han causado más de 820 muertes entre la población libanesa debido a los ataques israelíes desde principios de mes, el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, señaló que la raíz de la inseguridad en la región, incluida la situación libanesa, se encuentra en la “agresión y la hegemonía del régimen sionista”. Según él, el restablecimiento de la paz en ese territorio dependerá del fin de la ocupación y de la interrupción de los ataques y las agresiones israelíes. Esta afirmación tuvo lugar durante la conversación que mantuvo el pasado sábado en la noche con el ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noel Barrot, enfocada en evaluar la crisis regional y abordar el papel de los actores internacionales.

De acuerdo con lo publicado por el medio que aportó la información, Araqchi planteó de forma enfática que los recientes contraataques de Irán frente a las operaciones de Estados Unidos e Israel no incluyen entre sus objetivos a la población civil presente en el golfo Pérsico y áreas aledañas. Subrayó la importancia de que quede claro para la comunidad internacional que las medidas adoptadas por Irán buscan exclusivamente responder a instalaciones y posiciones militares de quienes definió como “agresores”.

El ministro iraní expuso que Estados Unidos e Israel, a los que calificó como el "único factor y causa de la inseguridad que prevalece en la región y en el estrecho de Ormuz", son responsables de incrementar la tensión regional. Dentro del diálogo, explicó su posición ante el ministro francés señalando la necesidad de que todos los países de la región y de la comunidad internacional adopten posiciones responsables y eviten tomar decisiones o emprender acciones que puedan desencadenar una mayor escalada del conflicto.

Tal como detalló el medio de referencia, Araqchi instó a Barrot y al Gobierno francés a condenar, de manera contundente, los ataques que Estados Unidos e Israel han lanzado contra territorio iraní. Consideró imprescindible que los países e instituciones internacionales no solo eviten cualquier intervención que pueda acrecentar la actual crisis, sino que también rechacen explícitamente los actos que describió como criminales perpetrados contra Irán. A su juicio, el apoyo o la neutralidad frente a estos ataques solo contribuye a consolidar escenarios de mayor inestabilidad y violencia para toda la región.

Sobre el alcance de la respuesta de Irán y el potencial de nuevas hostilidades, el canciller iraní puntualizó que la postura de su país en cuanto a medidas defensivas se limita expresamente a instalaciones y presencia militar de los actores que ve como amenazantes, nunca a poblaciones civiles ni otras naciones de la zona. La precisión de estos objetivos, insistió Araqchi, distingue sus acciones de aquellas que generan daños indiscriminados y sufrimientos entre quienes no participan en el conflicto de manera directa.

El Ministerio de Exteriores iraní, en su resumen de la conversación recogido por la fuente, reiteró el mensaje central transmitido tanto a Francia como al resto de la comunidad internacional: que una salida a la crisis actual en el golfo Pérsico y en zonas como Líbano solo es viable si cesan tanto la ocupación como los ataques atribuidos a Israel y Estados Unidos. Para Araqchi, el respeto a la soberanía y la seguridad de los Estados resulta imprescindible en la búsqueda de una eventual restauración de la estabilidad regional.