
La verificación realizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que, desde el 2 de marzo, se han registrado 27 ataques dirigidos contra el sistema sanitario en Líbano, con un saldo de 30 personas fallecidas y 35 heridas, incluyendo las víctimas mortales más recientes en el sur del país. Según informó la OMS, este escenario ha puesto en evidencia la creciente presión sobre los servicios médicos y la población, dentro de un contexto de conflicto que afecta considerablemente el acceso a la atención médica en zonas críticas.
De acuerdo con lo publicado por la OMS y declaraciones de su director general Tedros Adhanom Ghebreyesus, en las últimas horas se confirmaron 14 muertes de trabajadores sanitarios a consecuencia de ataques israelíes en el sur de Líbano. Tedros Adhanom Ghebreyesus denunció estos hechos en un mensaje expuesto en redes sociales, donde subrayó que “la OMS condena estas trágicas pérdidas de vidas y subraya que los trabajadores sanitarios deben ser siempre protegidos”. Además, enfatizó que, bajo el derecho internacional humanitario, tanto el personal médico como las instalaciones de salud no pueden ser objeto de violencia ni ocupación con fines militares.
PUBLICIDAD
Según publicó la OMS, el ataque más letal tuvo lugar la noche del viernes en el centro de atención primaria de Burj Qalawiya, ubicado en el distrito de Bint Yebeil, donde murieron doce médicos, paramédicos y enfermeros. Horas después, otros dos paramédicos fallecieron en un ataque contra una instalación sanitaria situada en Al Souana. La organización internacional describió estos hechos como una muestra clara de la presión que afronta el sistema nacional de salud en Líbano, en medio de los enfrentamientos armados en curso.
La OMS detalló que la intensificación del conflicto en la región incrementa la probabilidad de que hechos similares se repitan, lo cual pone en riesgo tanto la seguridad de los trabajadores de la salud como la estabilidad de la atención médica. En ese marco, la organización sanitaria internacional alertó que “es necesaria una acción urgente para desescalar la crisis y proteger la salud de la gente en toda la región”, apuntando a la responsabilidad colectiva de la comunidad internacional y de las partes implicadas.
PUBLICIDAD
Por su parte, Tedros Adhanom Ghebreyesus expresó en otro mensaje que “bombardear un hospital o una escuela no es un error de cálculo. Matar a un paramédico no es un daño colateral. Matar de hambre a civiles no es una táctica de negociación. Son crímenes de guerra. Parad ya. Llamadlo por lo que es”. Esta declaración, consignada por la OMS, busca enfatizar la gravedad de los ataques contra trabajadores y estructuras médicas y el incumplimiento del derecho humanitario internacional por parte de actores involucrados en el conflicto.
La OMS reiteró que, según las normas internacionales, tanto el personal sanitario como las instalaciones médicas deben preservarse de cualquier acto hostil o militarización, resaltando la función esencial que estos desempeñan en tiempos de crisis humanitaria y conflicto armado. La organización instó a que se respete la neutralidad médica y que se tomen medidas urgentes para detener la violencia dirigida contra el sector de la salud.
PUBLICIDAD
Según consignó la OMS, la escalada de violencia no solo desafía el funcionamiento regular de los hospitales y centros de atención primaria, sino que también compromete la vida y la seguridad de los pacientes y trabajadores, y limita de manera significativa la respuesta ante emergencias sanitarias en el sur de Líbano y la región.
Diversas voces recogidas por la OMS insisten en la urgencia de evitar el deterioro físico de infraestructuras médicas y en el cumplimiento de las obligaciones internacionales que garantizan la protección de quienes prestan atención médica, destacando que el acceso a la salud no debe verse alterado por la violencia.
PUBLICIDAD