HRW denuncia la muerte de 38 civiles en ataques yihadistas en el noreste de Burkina Faso

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Rabat, 12 mar (EFE).- Human Rights Watch (HRW) denunció este jueves que al menos 38 civiles fueron asesinados, 9 mujeres secuestradas y propiedades quemadas en tres ataques separados perpetrados desde finales de enero en el noreste de Burkina Faso por yihadistas vinculados a Al Qaeda.

En un comunicado difundido este jueves, HRW detalló que, el pasado 22 de febrero, combatientes del Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM, por su acrónimo en árabe, vinculado a Al Qaeda) ejecutaron a cuatro comerciantes e incendiaron sus tiendas tras atacar un puesto de la gendarmería burkinesa en la localidad de Manni, en la región Este.

Además, el pasado 14 de febrero, combatientes de JNIM asesinaron a al menos 34 civiles, quemaron propiedades y destruyeron infraestructura e telecomunicaciones en un ataque contra una base militar en la ciudad de Titao, en la región Norte.

La misma fuente añade que el 29 de enero, otros combatientes de JNIM secuestraron a nueve mujeres cerca de la aldea de Sollé, en la región Norte, y las amenazaron con matarlas y violarlas, antes de liberarlas al día siguiente.

"La brutalidad de JNIM contra la población civil en Burkina Faso ha sido implacable (...). La actual ola de abusos, dirigida contra comunidades con presuntos vínculos con las milicias, refleja un flagrante desprecio por la distinción entre combatientes y civiles", indicó Ilaria Allegrozzi, investigadora principal del Sahel de HRW en una declaración recogida por el comunicado.

La ONG denunció que los ataques de JNIM constituyen "aparentes crímenes de guerra".

Asimismo, indicó haber entrevistado remotamente a 20 personas, entre ellas diez testigos de los tres ataques, periodistas, miembros de la sociedad civil y aldeanos.

Según la ONG, los ataques parecen haber tenido como objetivo comunidades percibidas como partidarias o vinculadas a las milicias que apoyan al Ejército del país.

Burkina Faso se enfrenta, desde 2015, a grupos yihadistas ligados a Al Qaeda y al Estado Islámico que controlan muchas zonas de este país de la región del Sahel y atacan constantemente a la población.

Miles de personas han muerto en numerosos ataques y más de dos millones se han visto obligadas a abandonar sus hogares.

El país encajó dos golpes de Estado en 2022: uno el 24 de enero, dirigido por el teniente coronel Paul-Henri Sandaogo Damiba, y otro el 30 de septiembre, encabezado por el capitán Ibrahim Traoré, quien dirige actualmente la nación.

Ambos golpes llegaron tras el descontento entre la población y el Ejército por los incesantes ataques yihadistas. EFE