Meloni y Merz reúnen de nuevo a varios líderes, incluido Sánchez, para hablar sobre energía y simplificación

Veintiún mandatarios comunitarios debatieron de forma virtual cómo responder frente al encarecimiento del suministro, pidieron estrategias coordinadas para proteger a consumidores y empresas y plantearon revisar urgentes reformas regulatorias antes de la próxima cumbre europea

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La confirmación de la asistencia de veintiún mandatarios comunitarios a una videoconferencia orientada a la preparación del próximo Consejo Europeo reflejó la preocupación conjunta por el impacto a corto y medio plazo del conflicto en Oriente Próximo sobre el mercado energético y los precios. El Gobierno italiano informó, según consignó Europa Press, que en este encuentro telemático se analizaron medidas inmediatas para aliviar la presión sobre consumidores y empresas derivada del encarecimiento del suministro, así como la necesidad de impulsar reformas regulatorias urgentes en la Unión Europea antes de la cumbre prevista para los días 19 y 20 de marzo.

De acuerdo con el reporte de Europa Press, la reunión reunió a los líderes de Alemania, Friedrich Merz, Italia, Giorgia Meloni, y Bélgica, Bart de Wever, junto a otros dieciocho jefes de Estado y de Gobierno de países de la Unión Europea, entre ellos España con la participación confirmada de Pedro Sánchez, así como a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. El formato del evento reproducía el del llamado “grupo de Alden Biesen”, una iniciativa previa vinculada a encuentros informales entre líderes comunitarios, cuyo objetivo principal radica en abordar cuestiones de competitividad y coordinación ante retos comunes.

Según publicó Europa Press, la conversación virtual se centró en la identificación de los precios energéticos elevados como la principal preocupación en la actualidad entre los Estados miembros. El Ejecutivo alemán, en su comunicado, detalló que existe consenso sobre la urgencia de adoptar intervenciones “específicas, temporales y bien coordinadas” durante la próxima cumbre europea. Entre las posibles iniciativas discutidas se encuentra la propuesta de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, orientada a una suspensión provisional del sistema comunitario de comercio de derechos de emisión (ETS), planteamiento al que el canciller Friedrich Merz mostró respaldo explícito, abogando además por una revisión acelerada de dicho sistema y por la facilitación de mayores apoyos a las empresas afectadas.

Bart de Wever, primer ministro de Bélgica, formó parte del grupo coordinador de la videoconferencia, que congregó a mandatarios de Austria, Chipre, Croacia, República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Letonia, Lituania, Malta, Países Bajos, Portugal, Polonia, Rumanía, Eslovenia, Suecia y Eslovaquia, de acuerdo con la publicación de Europa Press.

La inclusión de Ursula von der Leyen en este formato de consulta tuvo confirmación posterior a la cita, precisó Europa Press, mientras que el presidente del Consejo Europeo, António Costa, recibió información sobre la convocatoria pero no participó directamente, replicando la situación de la reunión presencial celebrada en el castillo de Alden Biesen en febrero pasado. En esa ocasión, el propio Costa transmitió a los organizadores la importancia de reforzar la unidad europea, subrayando que el lugar propicio para buscar consensos sigue siendo el pleno del Consejo Europeo y no pequeñas plataformas informales, advertencia que reiteró ante las fricciones surgidas entre algunos participantes.

Por otro lado, fuentes gubernamentales españolas trasladaron su escepticismo respecto a la eficacia de este tipo de reuniones al Ejecutivo italiano, alegando que podrían erosionar los principios fundacionales de la Unión Europea y dificultar en lugar de facilitar el avance de soluciones conjuntas, según informó Europa Press. La posición española enfatizó que la fragmentación institucional resultante de encuentros alternativos no oficiales puede entorpecer la consecución de acuerdos efectivos, en detrimento de los mecanismos de coordinación del Consejo Europeo.

Los debates sostenidos durante la llamada se orientaron también a evaluar distintas opciones de promoción de la competitividad europea en el actual contexto de tensiones y encarecimiento energético, detalló Europa Press. Junto a la demanda de simplificación normativa planteada por Alemania y apoyada por diversos Estados, surgieron propuestas como la introducción de ayudas estatales adicionales o la reformulación ágil de la regulación comunitaria para fortalecer la resiliencia de las empresas ante la volatilidad de los mercados energéticos.

La mecánica de la reunión digital —celebrada a última hora del martes y bajo convocatoria especialmente dirigida— se configuró como una toma de contacto informal con expectativas de repetirse próximamente, según informaron fuentes de los países organizadores a Europa Press. El encuentro virtual buscó complementar las deliberaciones formales previstas durante la cumbre oficial de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea.

El seguimiento del modelo Alden Biesen, que ya generó debate en febrero tras la exclusión de algunos líderes como Pedro Sánchez, puso nuevamente en el centro el debate sobre la necesidad de mantener la inclusividad y la integridad de los procedimientos europeos para la adopción de decisiones en materia energética y de competitividad, tal como reiteraron algunos participantes según señaló Europa Press. Las tensiones provocadas por encuentros previos motivaron la insistencia en que la próxima cumbre oficial garantice un marco de unidad y de coordinación adecuada antes de la adopción de cualquier medida relevante en el sector energético.