El cambio climático duplica el tiempo en que el calor impide hacer actividades físicas con seguridad, según un estudio

Millones de personas en todo el mundo ven restringidas sus tareas cotidianas durante el año debido al aumento de episodios de calor y humedad extremos, según especialistas, quienes advierten sobre la urgencia de responder ante el calentamiento global

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En el año 2024, identificado como el más cálido desde que se tienen registros, se registró que más del 43% de los adultos jóvenes y casi el 80% de los adultos mayores encontraron al menos algunos intervalos en los que la combinación de calor y humedad impidió realizar actividades físicas habituales. Esta proporción representa un incremento si se compara con el 27% y el 70%, respectivamente, que se observaban a mediados del siglo pasado. Esta tendencia se atribuye a los efectos del cambio climático, según informó el medio Europa Press a partir de un estudio elaborado por la Universidad Estatal de Arizona y difundido en la revista Environmental Research: Health.

De acuerdo con los investigadores, el cambio climático desde la década de 1950 hasta la actualidad ha duplicado el número de horas en que millones de personas en todo el mundo se ven forzadas a restringir cualquier acción física, incluso tareas cotidianas, debido a la gravedad del calor. Tal como consignó Europa Press, la investigación no se centró en la conocida sensación térmica, sino que analizó específicamente hasta qué punto el cuerpo humano puede realizar actividades con seguridad bajo niveles elevados de temperatura y humedad. Jennifer Vanos, autora del estudio y profesora asociada en la Facultad de Sostenibilidad de la Universidad Estatal de Arizona, señaló que el objetivo fue determinar qué tipo de acciones pueden considerarse seguras bajo condiciones extremas, priorizando la detección de regiones y grupos poblacionales vulnerables.

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El estudio incorporó registros mundiales de temperaturas y humedades horarias desde 1950 hasta 2024. Utilizó un modelo para calcular cuántas horas por año el calor impediría realizar cualquier esfuerzo mayor que barrer pisos a la sombra, incluso para adultos jóvenes. Para ello, los científicos superpusieron estos datos con distribuciones de población mundial, logrando identificar con precisión los lugares y poblaciones con mayor exposición.

Entre los hallazgos principales se identificó que, durante las últimas dos décadas, quienes tienen entre 18 y 40 años experimentaron el doble de horas anuales con “limitaciones graves de habitabilidad” en relación a las personas de esa edad entre 1950 y 1979. En tanto, quienes superan los 65 años presentaron un incremento del 50% en la exposición a horas con calor restringente para la vida. Europa Press detalló que los investigadores definieron las “limitaciones graves de habitabilidad” como aquellos momentos en los que la suma de valores extremos de temperatura y humedad hace imposible realizar actividades físicas más exigentes que limpiar un piso bajo la sombra.

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En términos globales, los adultos jóvenes estuvieron expuestos de media a 25 horas anuales de “limitaciones graves” entre 1950 y 1979. Para el periodo 1995-2024, esa cifra trepó a aproximadamente 50 horas anuales. En el caso de los adultos mayores, la exposición pasó de unas 600 horas por año en la etapa inicial hasta cerca de 900 horas anuales en los años recientes. Europa Press reportó que la capacidad disminuida de regular el calor de los adultos mayores los vuelve más vulnerables frente a este fenómeno.

Las regiones tropicales y subtropicales presentan los niveles más elevados de exposición, sobre todo en lo que refiere a la población mayor. Allí, la intensidad del calor limita la actividad al aire libre hasta un tercio del año para los mayores, en tanto que para los jóvenes sanos, esa restricción ocupa una menor porción del calendario, aunque la tendencia es ascendente. En promedio, los adultos mayores enfrentan en la actualidad graves limitaciones de habitabilidad durante más del 10% de todas las horas del año.

Europa Press subrayó que las zonas donde más creció la cantidad de horas de calor limitante incluyen el suroeste y el este de América del Norte, el sur de América del Sur, la región oriental del Sahara en África, amplias regiones de Europa, el suroeste y este de Asia y el sur de Australia. En Estados Unidos, los adultos mayores pasan de soportar 200 horas anuales de condiciones severas en la década de 1950 a enfrentar unas 270 horas actualmente. En el sur y suroeste del país, hay áreas donde se superan cientos de horas de severas restricciones cada año.

El sur y el suroeste de Asia se sitúan como las áreas con mayor número de horas de limitaciones relacionadas con el calor a nivel mundial, según publicó Europa Press. En Qatar, los adultos jóvenes pasaron de enfrentar 382 horas al año entre 1950 y la década de 1970, a 866 horas anuales en el periodo de 1995 a 2024, suponiendo un crecimiento de 484 horas. Para los adultos mayores, el número subió en 520 horas, superando las 2.820 horas al año en la actualidad. Esto marca que los mayores en ese país deben adaptarse a graves restricciones durante cerca de un tercio del año.

Casos similares se presentan en Camboya, Tailandia y Bangladesh, donde los adultos mayores viven entre un cuarto y un tercio del año bajo limitaciones por calor. Las comparaciones con los datos de los años 50 revelan aumentos de 686 horas en Camboya, 568 en Tailandia y 390 en Bangladesh. Europa Press añadió que muchas personas en estos países disponen de más obstáculos para tolerar el calor extremo, por factores que incluyen dificultades económicas, carencias en infraestructura y limitaciones en el acceso a refrigeración.

La disponibilidad de sistemas de refrigeración, infraestructura adecuada y protecciones laborales puede reducir el riesgo de calor extremo, de acuerdo con el reporte de Europa Press, pero el acceso a tales recursos continúa siendo desigual incluso en países como Estados Unidos. Un mayor crecimiento y envejecimiento poblacional en regiones de calor extremo, como el sur de Asia y África subsahariana, anticipa una mayor cantidad de personas en riesgo en el futuro.

Los autores indicaron que estas limitaciones ya se observan a nivel global con un aumento apenas superior a un grado Celsius en la temperatura promedio planetaria, impulsado por la actividad humana. Luke Parsons, autor principal del trabajo y parte de The Nature Conservancy, manifestó que “a menos que dejemos de quemar petróleo, carbón y gas, las limitaciones a la habitabilidad causadas por el calor extremo solo se volverán más comunes y generalizadas, en particular a medida que la población mundial envejece”. El equipo de investigadores concluyó en la necesidad de avanzar en la reducción de emisiones para detener el calentamiento global y limitar futuros impactos del calor, además de identificar regiones especialmente expuestas y orientar esfuerzos de adaptación en función de la vulnerabilidad de la población y las limitaciones térmicas detectadas, según publicó Europa Press.