
La postura expresada por el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, subraya la percepción de fracturas internas dentro del liderazgo de Irán tras la muerte de Alí Jamenei, líder supremo, ocurrida según consignó CNN el 28 de febrero, coincidiendo con el inicio de ataques aéreos desde Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní. Saar ilustró estas divisiones al mencionar recientes declaraciones contrapuestas de autoridades iraníes en torno a la política de su país hacia sus vecinos, y a partir de este panorama enfatizó la posibilidad de que Mojtaba Jamenei, sucesor en la conducción política y religiosa del país, mantenga posturas estrictas similares a las de su padre.
Según informó CNN, Saar sostuvo que Mojtaba Jamenei continuará la línea de acción considerada como “extremista” y “demente” por parte de Israel. En sus palabras, el canciller israelí indicó: “Está claro que seguirá las políticas extremistas y dementes de su padre. Es un radical. Es antiestadounidense. Es antioccidental”, en referencia directa al nuevo líder supremo iraní. Además de calificar la actitud del sucesor, Saar enfatizó que el perfil del nuevo dirigente promete conservar la misma confrontación hacia Occidente que marcó la era de Alí Jamenei, quien falleció durante el comienzo de la campaña de bombardeos conjuntos entre Estados Unidos e Israel.
El medio CNN detalló que Saar expuso ejemplos recientes de descoordinación interna en el régimen iraní para respaldar su argumento de unas crecientes divisiones. Al respecto, mencionó que, durante el fin de semana anterior a sus declaraciones, altos funcionarios iraníes habrían ofrecido disculpas a estados vecinos y garantizado no lanzar más ataques a menos que esas acciones provinieran de sus territorios. Sin embargo, informó CNN, otro funcionario de alto rango, en este caso el presidente del Parlamento de Irán, contradijo estas afirmaciones al señalar que las ofensivas contra países de la región continuarían, lo cual pone de manifiesto diferencias relevantes dentro de las élites políticas y militares iraníes.
Gideon Saar, siempre de acuerdo con la información publicada por CNN, elaboró que “la conclusión es primero, que hay fisuras abiertas ya; segundo, que es evidente que son radicales y tercero, que los radicales tienen en control en Teherán”. Con estas palabras, planteó que, a pesar de la existencia de desacuerdos entre líderes dentro de Irán, la orientación general del poder permanece en manos de sectores firmemente adversos a Occidente y poco dispuestos a modificar sus estrategias tradicionales.
En cuanto a las implicaciones diplomáticas, el canciller israelí cuestionó la viabilidad de alcanzar acuerdos significativos con la nueva administración en Teherán. “Francamente no se puede hacer nada serio para resolver el conflicto con esta gente como hemos podido ver tras los esfuerzos de Estados Unidos hasta junio y hasta este último ataque, durante la época de Jamenei”, agregó Saar en su intervención, resumiendo su evaluación sobre las iniciativas emprendidas por Washington para reactivar los contactos bilaterales y abordar el aspecto nuclear iraní. CNN remarcó que Saar hizo referencia explícita a la falta de avances durante los intentos diplomáticos con la anterior dirigencia iraní y asoció este estancamiento a la influencia predominante de grupos considerados radicales.
CNN publicó que la sucesión de Mojtaba Jamenei representa para las autoridades israelíes una continuidad en el enfoque antioccidental de las máximas instancias del poder en Teherán. A pesar de los signos de disenso reflejados en las recientes declaraciones cruzadas de altos funcionarios de Irán, Saar insistió en la dificultad para entablar un diálogo fructífero sobre asuntos críticos como el desarrollo nuclear y la política exterior iraní. Según reportó el medio estadounidense, el gobierno israelí se mantiene atento a los movimientos internos en Irán, considerando que, en las actuales circunstancias políticas, las perspectivas de mejora del clima diplomático siguen siendo escasas.
El medio estadounidense destacó además que las declaraciones de Gideon Saar se produjeron en un contexto de notable tensión regional, agravado por la reciente cadena de ataques aéreos ejecutados por Estados Unidos e Israel contra posiciones en Irán. Este escenario, según lo descrito por CNN, complica no solo las relaciones bilaterales entre ambos países sino que también impacta en toda la dinámica de seguridad en el Medio Oriente. A la luz de este escenario, la llegada de Mojtaba Jamenei al liderazgo iraní es interpretada por Israel como un factor de continuidad, y no de cambio, en la política de confrontación, pese a las aparentes diferencias entre altas autoridades.
De acuerdo con lo transmitido por CNN, la visión israelí sobre la sucesión y el reciente comportamiento de la dirigencia iraní en sus relaciones con los países vecinos reitera la percepción de un entorno regional inestable, donde la toma de decisiones en Teherán respondería ante todo a la agenda de sectores duros, con escaso margen para la apertura o la negociación con el mundo occidental.