Irak solicita a la FIFA aplazar su repesca para el Mundial de Fútbol por el conflicto en Oriente Próximo

La federación iraquí pide alternativas para disputar su eliminatoria de clasificación mundialista, enfrentando dificultades de viaje por el cierre del espacio aéreo y la incertidumbre sobre visados, mientras el cuerpo técnico solicita asistencia para sacar al equipo del país

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El entrenador de la selección nacional de Irak, Graham Arnold, permanece en Dubái a la espera de una solución para reencontrarse con su equipo, que se mantiene retenido en Bagdad debido al cierre del espacio aéreo iraquí. Esta situación plantea incertidumbre sobre la participación del conjunto iraquí en la eliminatoria de la repesca mundialista, cuyo partido está programado para el 31 de marzo en Monterrey, México, informa The Guardian.

De acuerdo con lo publicado por The Guardian, la Asociación Iraquí de Fútbol ha solicitado de manera formal a la FIFA el aplazamiento de su eliminatoria para el Mundial que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá. La federación argumenta que la creciente tensión derivada del conflicto en Oriente Próximo complica tanto los desplazamientos del plantel como la obtención de visados necesarios para viajar. La delegación iraquí se encuentra dividida, con la mitad de los jugadores y parte del cuerpo técnico sin posibilidad de abandonar Bagdad hasta, al menos, el 1 de abril, debido al cierre temporal del espacio aéreo como consecuencia de los ataques recientes entre Estados Unidos, Israel e Irán, junto con las respuestas de este último país y sus aliados.

The Guardian detalló que la FIFA propuso a Irak un trayecto alternativo por tierra, que supondría cruzar la frontera hacia Turquía tras 25 horas de viaje por carretera, desde donde podrían tomar un vuelo a territorio mexicano. Sin embargo, la federación iraquí rechazó esta opción, alegando que la extensión y las condiciones del viaje ponen en riesgo la integridad física y el adecuado descanso de los jugadores. La imposibilidad de cumplir con la logística exigida preocupa tanto a los responsables del equipo nacional como al cuerpo técnico.

A la complicación del desplazamiento se suma el problema de los permisos de entrada a los países involucrados. Según consignó The Guardian, varios integrantes del combinado, tanto futbolistas como miembros del staff, enfrentan obstáculos para obtener los visados necesarios para México y Estados Unidos. El equipo tenía agendado un periodo de concentración en Houston, Texas, previa al partido en Monterrey, pero esta parte de la preparación resulta inviable ante la falta de documentación de entrada.

Graham Arnold, director técnico del seleccionado, manifestó su frustración en declaraciones a la agencia de noticias austriaca AAP, recogidas por The Guardian: “Por favor, ayúdennos con este partido, porque ahora mismo estamos luchando por sacar a nuestros jugadores del país”. La petición de asistencia se produce en un contexto donde la planificación deportiva se ve alterada por factores políticos y de seguridad ajenos al ámbito futbolístico. La incertidumbre afecta la preparación física y mental del grupo, previsto originalmente para viajar con suficiente antelación y ajustarse al huso horario y las condiciones del país anfitrión.

El partido de repesca representa una oportunidad relevante para Irak, que aspira a clasificar a su primera Copa del Mundo desde su única participación en 1986. El sorteo determinó que la selección enfrentará al ganador del duelo entre Surinam y Bolivia, fijado también en Monterrey. Según informó The Guardian, la ausencia de una respuesta rápida por parte de la FIFA pone en entredicho la viabilidad del encuentro en la fecha original, mientras crecen las preocupaciones por parte de los responsables iraquíes.

Tal como publicó The Guardian, las autoridades deportivas iraquíes insisten en la necesidad de un plan alternativo que permita al equipo medirse en igualdad de condiciones en el contexto actual. El cierre del espacio aéreo, que no se prevé levantar hasta después del partido programado, limita las opciones de desplazamiento y la capacidad de cumplimiento de los compromisos deportivos. Las partes involucradas continúan a la espera de una resolución por parte del ente rector del fútbol internacional, mientras la escalada de tensiones en Oriente Próximo mantiene en vilo la organización de la fase clasificatoria.