La reciente aplicación de micro-espectrometría Raman e imagen hiperespectral en la cueva francesa de Font-de-Gaume permitió detectar restos de carbón vegetal en los pigmentos negros de algunas pinturas rupestres, facilitando así su datación precisa. De acuerdo con la información publicada por la agencia EFE, este procedimiento posibilitó determinar que las representaciones parietales de Font-de-Gaume son posteriores a lo que las estimaciones anteriores sugerían.
Según comunicó el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS) de Francia, los nuevos estudios, publicados en la revista PNAS, lograron fechar con exactitud figuras de un bisonte y una máscara en el enclave prehistórico, Patrimonio Mundial de la Unesco desde 1979. A partir de una serie excepcional de micro-muestreos, los especialistas sometieron restos ínfimos de estos motivos a análisis por carbono 14, técnica habitual en arqueología para evaluar la antigüedad de materiales orgánicos hasta unos 50.000 años.
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El CNRS destacó que, pese a la dificultad de obtener resultados fiables con tan poca materia, los análisis refrendaron que las obras examinadas corresponden al Paleolítico Superior, pero son más recientes que los cálculos previos. La datación emplea la escala ‘Before Present’ (BP), basada en el año 1950 como referencia e integra variables como las fluctuaciones de la concentración atmosférica de carbono 14, la actividad solar y el campo magnético terrestre.
Los resultados sitúan la creación del bisonte entre hace 13.461 y 13.162 años (BP). En el caso de la máscara, diferentes partes se pintaron en tres periodos distintos: entre 8.993 y 8.590 años BP, 15.981 y 15.121 años BP, y entre 15.297 y 14.246 BP, detalló el CNRS según indicó EFE. Estos datos ofrecen una cronología precisa para figuras rupestres donde hasta ahora sólo se disponía de estimaciones más generales.
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El estudio empleó además técnicas no invasivas como la micro-espectrometría Raman y la imagen hiperespectral, que aportaron datos sobre la composición de los pigmentos sin dañar las pinturas. La identificación de trazas de carbón vegetal resultó fundamental, ya que este material orgánico permite realizar la datación con carbono 14.
La cueva de Font-de-Gaume, ubicada en el departamento de Dordoña, suroeste de Francia, reúne un extenso conjunto de figuras pintadas y grabadas, consideradas entre las primeras grandes expresiones artísticas de la humanidad. El hallazgo y el estudio de estas obras se produjo desde 1901 por destacados especialistas y exploradores como el sacerdote Henri Breuil, el profesor Louis Capitan y el prehistoriador Denis Peyrony, según reportó EFE.
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A diferencia de otras grutas prehistóricas de la región, Font-de-Gaume permanece parcialmente abierta al público bajo medidas de acceso estrictas, mientras que la cercana cueva de Lascaux, con cerca de 600 animales pintados y unos 1.500 grabados, sólo puede ser visitada en réplicas debido a la protección de las obras originales.
El CNRS expresó que esta innovación metodológica podría permitir que en un futuro próximo se obtenga la datación precisa de otras figuras paleolíticas, lo que contribuiría a una visión más afinada del arte parietal europeo y de las sociedades que lo desarrollaron.
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De acuerdo con los especialistas, la aplicación de tecnologías no invasivas y avanzadas en la investigación de arte prehistórico plantea nuevas oportunidades para comprender la evolución creativa de los humanos en el Paleolítico y mejorar la gestión y preservación de estos testimonios. El avance logrado en Font-de-Gaume abre la puerta a la exploración de nuevos enfoques científicos en la datación de patrimonio arqueológico, según lo consignado por la agencia EFE.