Aoun acusa a Hezbolá de meter a Líbano en la guerra de Irán con sus ataques a Israel

Más de 400 fallecimientos y cientos de miles en situación de huida tras acciones de Hezbolá provocan fuertes críticas del presidente libanés, quien advierte ante la Unión Europea sobre el riesgo inminente de colapso estatal

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Durante la videoconferencia con altos cargos europeos, el presidente libanés, Joseph Aoun, informó que la ofensiva en el sur del país ha provocado el desplazamiento de más de 600.000 personas, quienes se han visto obligadas a abandonar sus hogares y muchas de ellas permanecen sin techo ni acceso a necesidades básicas. Aoun remarcó que estos movimientos forzados, junto con más de 400 personas fallecidas y 1.100 heridas, han sumido a Líbano en una crisis humanitaria de gran escala y elevó sus críticas hacia las acciones de Hezbolá, a las que atribuye el agravamiento de la situación actual. Según publicó el medio original, el mandatario advirtió que el país se enfrenta a una amenaza directa de colapso estatal a raíz de la escalada de violencia.

En relación al desencadenante del conflicto, el presidente Aoun explicó que, una semana antes, el lanzamiento de varios proyectiles desde territorio libanés hacia Israel en la madrugada del 2 de marzo constituyó "una trampa y una emboscada casi evidentes para Líbano, el Estado libanés y el pueblo libanés". Esta afirmación, reportó el medio, la realizó durante su conversación con António Costa, presidente del Consejo Europeo, y Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. Aoun señaló que, en su opinión, los ataques realizados desde el sur del país estaban motivados por la intención de atraer al Ejército israelí dentro de las fronteras de Líbano. El jefe del Estado libanés calificó estos hechos como parte de una estrategia que pone a la nación "entre la espada y la pared".

Aoun denunció que con estos acontecimientos, Líbano se encuentra expuesto a dos opciones que considera igual de riesgosas. Por un lado, la posibilidad de verse abocado a una confrontación directa con Israel, que podría llevar a "convertir a Líbano en una segunda Gaza" y derivar en el colapso estatal. Por el otro, optar por abstenerse e incrementar la percepción de incapacidad de las autoridades libanesas para proteger a su población, situación que, afirmó Aoun según consignó el medio, favorecería el discurso de Hezbolá frente a la opinión pública interna y externa.

Según detalló el presidente libanés, la continuidad de la crisis bélica en el país no solo implica una violencia constante sobre la capital, Beirut, y áreas del sur, sino que se ha traducido también en el desplazamiento masivo y el agravamiento de la crisis social. Los bombardeos y enfrentamientos han dejado hasta el momento más de 400 muertos y más de 1.100 personas con lesiones de diversa gravedad, de acuerdo con los datos presentados por Aoun en su intervención difundida por el medio original. El impacto sobre la población civil, aseguró, es una preocupación central dada la falta de instalaciones seguras y recursos mínimos para los desplazados.

Durante su intervención, el presidente Aoun responsabilizó con claridad a Hezbolá, partido-milicia chií, por lo que describió como una operación que involucra directamente a Líbano en el conflicto entre Irán e Israel. El mandatario declaró que "quienes estaban detrás de estos misiles pretendían atraer al Ejército israelí para que invadiera Líbano", lo que situó al país en medio de un dilema complejo sobre su seguridad interna y su estabilidad política, según reiteró el medio citado.

Aoun empleó su comunicación con los representantes europeos para advertir que Líbano se encuentra ante un intento de "aplastamiento" impulsado por acciones militares extranjeras y por un "grupo armado externo al Estado", en referencia expresa a Hezbolá. El presidente libanés criticó tanto a este grupo como a la respuesta militar israelí, cuyas operaciones en el territorio libanés, sostuvo, ignoran las normas internacionales y las leyes de la guerra.

El presidente también apuntó que las decisiones adoptadas por elementos externos al gobierno, en alusión a Hezbolá, implican políticas beligerantes que anteponen intereses ajenos a los del pueblo libanés y del propio estado. Según la información compartida por el medio, Aoun alertó de que esta constante presión coloca a Líbano ante una “disyuntiva irremediable” que podría tener como desenlace el colapso del orden estatal y la profundización de la catástrofe humanitaria que sufre el país.

A lo largo del encuentro telemático, Joseph Aoun remarcó varios factores que profundizan la crisis: el éxodo masivo de población y la imposibilidad de garantizar refugio o asistencia a los desplazados, la inseguridad en las zonas afectadas por los bombardeos y la precariedad de los centros de salud ante el aumento de heridos. Según reportó el medio, el presidente hizo hincapié en la urgencia de apoyo internacional para abordar la emergencia que vive el país y reclamó una revisión de las posiciones de los actores que, desde dentro y fuera del gobierno, han intensificado la confrontación con Israel.

El conflicto, desencadenado hace una semana tras el ataque con misiles desde el sur de Líbano que provocó la respuesta israelí, mantiene en alerta a organismos internacionales. Mientras tanto, la tensión política interna se ha profundizado, con acusaciones directas de la presidencia contra Hezbolá y preocupaciones de diferentes sectores, detalló el medio, sobre la sostenibilidad del Estado libanés bajo la actual presión militar, económica y humanitaria. La gestión de los próximos días determinará, bajo la mirada de la comunidad internacional, el rumbo de la crisis y las posibilidades de contener un mayor deterioro de la situación nacional.