Irán confirma 1.200 muertos y más de 10.000 heridos desde el comienzo de los ataques de EEUU e Israel

Funcionarios iraníes reportan que la semana inicial de bombardeos estadounidenses e israelíes ha ocasionado una cifra sin precedentes de víctimas civiles, con escuelas y edificios residenciales severamente afectados, mientras Teherán responsabiliza directamente a Washington por los ataques más letales

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La cifra de personas desplazadas dentro de Irán debido a los bombardeos ha ido en aumento tras la destrucción de casi 10.000 viviendas y sitios comerciales durante la primera semana de ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel, según las estadísticas de la Media Luna Roja Iraní reportadas por el Ministerio de Salud. Según informó el medio Tasnim y otros canales oficiales iraníes, el número total de víctimas mortales por los bombardeos asciende a 1.200, mientras que los heridos alcanzan los 10.000, una cifra que coincide con estimaciones de organizaciones humanitarias y agencias internacionales consultadas también por fuentes como la agencia iraní de noticias Tasnim.

El Ministerio de Salud de Irán publicó una evaluación detallada este domingo, confirmando que los ataques aéreos iniciados por Estados Unidos e Israel dejaron al menos 1.200 muertos y más de 10.000 heridos en apenas una semana. La cartera sanitaria especificó que entre los fallecidos figuran 198 mujeres, concentradas en su mayoría en la escuela de Minab, escenario de un ataque que el gobierno iraní atribuye directamente a fuerzas estadounidenses. El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, reconoció que el incidente en el colegio permanece bajo investigación, mientras que el presidente estadounidense Donald Trump responsabilizó de las muertes al ejército iraní, citando un supuesto disparo fallido.

Entre quienes resultaron heridos figuran 1.044 mujeres, 584 menores de 18 años y 54 niños menores de cinco años, según consignó el ministerio iraní. La Media Luna Roja amplió el alcance del impacto al informar que 9.669 viviendas resultaron destruidas en los ataques, de las cuales 7.943 eran residencias familiares y 1.617 correspondían a estructuras comerciales. Según publicó Tasnim, la Fundación de Mártires y Veteranos de Irán también informó sobre el avance en la identificación y sepultura de víctimas, señalando oficialmente hasta 1.230 entierros realizados hasta la fecha, aunque no precisó cifras sobre personas heridas.

La ofensiva estadounidense e israelí alcanzó también la cúpula de la estructura política y militar iraní; entre los fallecidos se encuentran el líder supremo Alí Jamenei y varios altos mandos, incluidos ministros y comandantes del Ejército. Esta escalada derivó en la respuesta inmediata de Teherán, que lanzó ataques con misiles y drones hacia territorio israelí y sobre bases de Estados Unidos emplazadas en otros países de Oriente Próximo.

La región sufre el impacto de la escalada militar. Más de una decena de personas murieron tras los bombardeos lanzados desde Israel en represalia sobre países vecinos a Irán, según reportó también Tasnim. Por su parte, el Ministerio de Salud de Israel cifró en 1.929 las personas hospitalizadas desde el inicio de la guerra con Irán, de las cuales 157 ingresaron en las últimas 24 horas. El reporte oficial distingue entre distintos grados de gravedad: nueve personas catalogadas en estado grave, 42 con heridas moderadas y 70 consideradas como lesiones leves.

Las repercusiones de la campaña aérea sobre el territorio iraní han generado preocupación entre diversas organizaciones humanitarias y observadores internacionales, tanto por la magnitud de víctimas civiles como por el nivel de destrucción en barrios residenciales. Según el Ministerio de Salud de Irán, las escuelas y viviendas han sufrido daños severos debido a la intensidad y frecuencia de los ataques, mientras persiste la incertidumbre sobre el destino de los civiles atrapados en las zonas más afectadas.

Las autoridades iraníes reiteran su acusación directa a Washington por lo que consideran ataques deliberados contra infraestructura no militar, insistiendo en que el número de víctimas civiles evidencia el carácter de la ofensiva. A la par, fuentes estadounidenses y el presidente Donald Trump apuntan contra el gobierno iraní por los incidentes asociados a proyectiles que no alcanzaron su blanco previsto, incrementando la tensión diplomática y militar en la región, según lo detalló el medio Tasnim.

En paralelo al impacto humano, la destrucción material compromete el acceso a servicios esenciales para la población. Con miles de familias desplazadas y la infraestructura civil afectada, el sistema de salud iraní enfrenta una demanda extraordinaria para la atención de los heridos y la gestión de emergencias en un contexto de conflicto armado en expansión. Las cifras y testimonios recogidos por la Fundación de Mártires y la Media Luna Roja, así como por el Ministerio de Salud, evidencian la rápida escalada del daño y la dificultad para brindar atención adecuada tanto a quienes han sufrido lesiones como a los nuevos desplazados internos producto de la ofensiva conjunta.