La UE y Canadá negocian un acuerdo de comercio digital que proteja datos personales y pagos seguros

Funcionarios de ambos bloques abrieron conversaciones para establecer un marco que fortalezca la privacidad, blinde entornos virtuales ante riesgos de ciberdelincuencia y simplifique los intercambios económicos, en un esfuerzo por actualizar las normas del comercio global digital

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Durante las conversaciones iniciadas en Toronto, Maros Sefcovic, comisario y negociador comercial jefe de la Unión Europea, resaltó que más del 40% de los 51.000 millones de euros generados en el comercio de servicios entre la UE y Canadá tiene ya una naturaleza digital. Según informó el medio, la Unión Europea y Canadá han iniciado negociaciones formales para establecer un acuerdo de comercio digital con el propósito de fortalecer la protección de datos personales, asegurar la integridad de los pagos electrónicos y facilitar los intercambios entre ambos mercados sin imponer sobrecostes adicionales.

Tal como publicó la fuente, este proceso se enmarca como una extensión del Acuerdo Económico y Global (CETA, por sus siglas en inglés), que ya sirve de base para la relación comercial bilateral. Desde el otoño pasado, ambas partes mantenían contactos exploratorios, que ahora avanzan hacia la formulación de un pacto orientado a completar y actualizar el marco normativo previo mediante nuevas regulaciones específicas para el mundo digital.

En declaraciones recogidas tras la reunión con el ministro de Comercio canadiense, Maninder Sidhu, Sefcovic manifestó la voluntad de “llevar las relaciones UE-Canadá al siguiente nivel”, aludiendo a la creciente relevancia de los servicios digitales en el intercambio económico entre las dos regiones. También remarcó que “no hay economía moderna que funcione sin un flujo seguro y confiable de datos”, al tiempo que anticipó que el marco digital en negociación permitirá evolucionar los vínculos forjados con el CETA hacia una cooperación adaptada a los desafíos contemporáneos de la economía digital.

El medio detalló que uno de los pilares del acuerdo previsto reside en el diseño de reglas de protección de datos personales y privacidad de alto estándar, cuyo objetivo será asegurar a los consumidores un entorno virtual en el que puedan operar sin amenazas ni mensajes comerciales no solicitados. De este modo, la protección de la actividad del usuario y la seguridad de las transacciones encabezan las intenciones de Bruselas en la mesa de negociación.

Dentro de las prioridades compartidas por los equipos negociadores figura la promoción del comercio digital sin papel. Ello implica la necesidad de aceptar la validez de firmas, contratos y facturas electrónicas, lo que reforzaría la seguridad jurídica tanto para empresas como para consumidores. Otra medida considerada clave por ambas partes es la prohibición de aranceles sobre las transmisiones electrónicas, estrategia planteada para incrementar la eficiencia y la predictibilidad en las operaciones digitales y reducir costes asociados innecesarios.

Según consignó el mismo medio, la propuesta incluye evitar requerimientos que obliguen a empresas a localizar sus datos solo en determinados territorios o a transferir el código fuente de sus programas de software de manera forzada. Este enfoque busca impedir barreras injustificadas al flujo de información y proteger a las empresas frente a prácticas de tipo proteccionista, además de estimular la confianza en las plataformas y servicios digitales ofrecidos en ambos mercados.

El acuerdo, una vez concretado, aspira a establecer un marco vinculante que beneficie tanto a consumidores como a las empresas que operan entre la Unión Europea y Canadá, ajustando el comercio digital bilateral a los estándares internacionales actuales en cuanto a transparencia, privacidad y seguridad operativa. La expectativa es que estas regulaciones respondan a las amenazas y retos de la ciberdelincuencia, al tiempo que reduzcan trabas administrativas y técnicas para el desarrollo de los intercambios virtuales y el despliegue de nuevas modalidades de negocios en el entorno digital.

A lo largo de las negociaciones, que según reportó la fuente han sido impulsadas por el interés de ambas partes en adaptar sus relaciones comerciales a la realidad digital dominante, se prevén avances en aspectos como la estandarización de procesos electrónicos, la defensa frente a prácticas comerciales abusivas en la red, y la creación de mecanismos que garanticen cumplimiento y supervisión efectiva. Los funcionarios de la UE y Canadá mantienen el objetivo de posicionar este acuerdo como referente de protección e innovación en el contexto del comercio digital global.