Cuba confirma el cese de actividad de su Embajada en Quito tras la expulsión del embajador y su personal

Autoridades isleñas informaron este viernes sobre el retiro completo de su representación diplomática en Ecuador, luego de la expulsión de su embajador y todo el personal, calificando la medida como “arbitraria e inamistosa” por parte del Gobierno de Noboa

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El inmueble que anteriormente servía de sede para la Embajada de Cuba en Ecuador quedó sin funciones diplomáticas a partir de las 10 de la mañana, hora local de Quito, luego de que la delegación cubana recibiera la orden de retirada y dejara el espacio sin símbolos ni identificaciones oficiales. Según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba a través de un comunicado recogido e interpretado por la prensa internacional, esta acción marca el cese total de las operaciones diplomáticas cubanas en territorio ecuatoriano, medida que responde a la expulsión del embajador y del personal administrativo, consular y diplomático por parte del gobierno local.

De acuerdo con el medio internacional que brindó cobertura al caso, la decisión ecuatoriana se fundamentó en las facultades reconocidas por el derecho internacional y, específicamente, en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas. Esta norma permite a un estado declarar personas no gratas a miembros del cuerpo diplomático extranjero, aunque el gobierno de Daniel Noboa no detalló públicamente las motivaciones puntuales para adoptar esta postura frente a la misión cubana.

En el comunicado oficial difundido este viernes por la autoridad cubana, el Ministerio de Exteriores de la isla lamentó la actuación unilateral del gobierno de Daniel Noboa y recalcó la profundidad de su desacuerdo con la medida, que consideró un acto contrario al respeto y la cooperación presentes a lo largo de la historia bilateral. Según publicó la misma fuente, las autoridades cubanas calificaron el gesto ecuatoriano como “arbitrario, injustificado y hostil” y notificaron a Ecuador el cese de su representación en la víspera de la retirada material.

La declaración enviada agregó que, ante la imposibilidad de seguir operando en el país, Cuba se vio obligada a prescindir del inmueble que funcionaba como legación, retirando todos los atributos y símbolos distintivos de su misión. Según consignó el medio que cubrió el desarrollo de los hechos, la cancillería cubana también reiteró que su personal diplomático en Ecuador respetó de manera “estricta” las leyes locales y evitó cualquier intromisión en los asuntos internos del país sudamericano.

Al abordar las posibles razones subyacentes en la decisión de Quito, el Ejecutivo cubano sugirió que la expulsión estaría vinculada al incremento de la presión política del gobierno de Estados Unidos sobre terceros países para endurecer sus posturas hacia Cuba. La declaración oficial dio a entender que la administración de Joe Biden habría intensificado su influencia en la región, pidiendo a otras naciones sumarse a las políticas restrictivas estadounidenses respecto a la isla caribeña.

El contexto reciente también incluyó la difusión de un video por el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, en el que un hombre aparece quemando documentos en la terraza de la legación cubana en Quito. En la grabación compartida en redes sociales, Noboa tituló la escena como una “parrillada de papeles”, situación que generó un mayor nivel de tensión entre ambos gobiernos.

El medio internacional que hizo seguimiento al caso subrayó que la expulsión del embajador Basilio Antonio Gutiérrez García y del resto del personal diplomático, consular y administrativo constituye una de las manifestaciones más graves de distanciamiento entre Ecuador y Cuba en tiempos recientes. La cancelación de actividades de la embajada coloca a ambas naciones en un escenario caracterizado por la falta de representación oficial, afectando canales formales de diálogo político, gestión consular y cooperación bilateral en diferentes áreas.

En sus diversas comunicaciones, la administración de Miguel Díaz-Canel ha defendido el comportamiento de sus funcionarios y responsabilizó al gobierno ecuatoriano de deteriorar un clima de entendimiento que definió como tradicional y positivo. De manera simultánea, el gobierno ecuatoriano ha mantenido que actúa conforme a sus derechos soberanos y las normas internacionales relativas a la conducción de relaciones diplomáticas, sin especificar aún las circunstancias que motivaron la declaración de persona no grata emitida contra los respectivos representantes cubanos.

La cobertura internacional reportó que, hasta el anuncio de este viernes, las oficinas de la embajada en Quito ya habían avanzado en las labores logísticas para dar cumplimiento a la retirada inmediata, completando el desalojo del inmueble y la eliminación de toda iconografía o elemento identificativo de la misión cubana en el país andino.