Ecuador declara personas no gratas al embajador de Cuba en Quito y a todo el personal diplomático cubano

El gobierno dispuso el retiro de funcionarios diplomáticos de la isla, que deberán abandonar el territorio en dos días, y culminó el nombramiento del representante nacional en La Habana, marcando así el fin del vínculo oficial entre ambos países

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El gobierno del presidente Daniel Noboa finalizó el nombramiento de José María Borja López como embajador de Ecuador en Cuba, quien ocupaba esa función desde 2021, dejando así sin representación diplomática oficial a ambos países. La decisión ocurre en paralelo a la declaración de persona no grata del embajador cubano en Quito, junto con todo el personal diplomático de esa nación. De acuerdo con información publicada por múltiples medios, este conjunto de acciones marca la ruptura de las relaciones diplomáticas entre Ecuador y Cuba.

Según informó el Ministerio de Exteriores de Ecuador en un comunicado, Basilio Antonio Gutiérrez García, representante diplomático cubano en Quito, junto con los funcionarios consulares y administrativos de la misión, deben abandonar el país en un plazo de 48 horas. Esta medida adopta la práctica diplomática internacional y sigue lo dispuesto por el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas. El ministerio subrayó, citado por el medio, que la decisión responde al ejercicio de las facultades que otorga el Derecho Internacional, aunque no dio detalles adicionales sobre las razones específicas que motivaron la expulsión del cuerpo diplomático cubano.

El comunicado de la Cancillería resaltó el compromiso de Ecuador con el respeto al Derecho Internacional y la defensa de los intereses nacionales, indicando que la declaración y expulsión de los diplomáticos cubanos se inserta dentro de las competencias legales del Estado ecuatoriano. Según reportó la agencia, la decisión de conceder 48 horas a los funcionarios cubanos para abandonar el territorio nacional se corresponde con la normativa internacional aceptada en cuanto al trato y salida de diplomáticos en ese tipo de situaciones.

La culminación del nombramiento de Borja López surgió tras la medida adoptada contra la misión diplomática cubana en Quito. El mandatario ecuatoriano Daniel Noboa firmó el correspondiente decreto, poniendo fin oficialmente a las funciones del representante de Ecuador en La Habana. De esta manera, Ecuador deja de contar con embajador en Cuba, consolidando el cierre de la relación formal bilateral con la isla.

El medio detalló que ambas decisiones, la expulsión del personal diplomático cubano y el término del nombramiento del embajador ecuatoriano en Cuba, ocurren de forma coordinada y representan la respuesta formal del Estado ecuatoriano en el marco de la diplomacia internacional. De acuerdo con lo consignado en los comunicados oficiales, Ecuador reafirma en este contexto su soberanía y la potestad de definir sus vínculos exteriores con base en intereses y normas internacionales.

No se han divulgado públicamente los motivos concretos que condujeron a la declaración de persona no grata de los diplomáticos cubanos, pero la medida tomada se corresponde con procedimientos regidos por la Convención de Viena, tal como recordó el Ministerio de Exteriores de Ecuador. Algunos analistas citados por medios internacionales han observado que este procedimiento implica la ruptura inmediata de los canales diplomáticos entre ambas naciones, afectando los mecanismos oficiales de diálogo, gestión consular y cooperación bilateral.

El caso de Ecuador y Cuba forma parte de una serie de episodios recientes en los que países latinoamericanos han aplicado la figura de “persona non grata” a funcionarios de misiones extranjeras, generando tensiones y ajustes en la política exterior de la región. Según recordó la prensa, este tipo de decisiones impacta directamente en los servicios consulares y en la atención a ciudadanos de ambos países residentes o en tránsito.

El Ministerio de Exteriores reiteró que la decisión se ajusta estrictamente a las normas internacionales vigentes y que Ecuador prioriza el cumplimiento de las obligaciones diplomáticas conforme a los acuerdos multilaterales establecidos. La declaración subraya que el Estado ecuatoriano continuará defendiendo la protección de sus intereses en el ámbito internacional y que este tipo de resoluciones forman parte de la política soberana de la Nación.