Sanidad se compromete a lanzar en "meses" un plan nacional de atención integral a la obesidad

Expertos reunidos en Madrid, en el marco del Día Mundial de la Obesidad, piden un enfoque coordinado que integre diagnóstico precoz, acceso equitativo a tratamientos eficaces y la eliminación del estigma asociado a esta enfermedad crónica multifactorial

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La extensión de la obesidad en España sigue creciendo y requiere intervenciones inmediatas que vayan más allá de las prácticas habituales. De acuerdo con Europa Press, expertos del ámbito sanitario y asociaciones de pacientes señalaron la urgencia de una estrategia nacional realmente coordinada, que permita reconocer la obesidad como una enfermedad crónica en el marco legal, garantizando acceso equitativo a tratamientos efectivos y actuando en varios frentes: diagnóstico precoz, financiación de nuevos fármacos, reducción de listas de espera y eliminación del estigma. Este llamado se produjo en la jornada 'Avances clínicos y retos compartidos para la mejora del abordaje de la obesidad', organizada por la Alianza por la Obesidad y celebrada en Madrid en el marco del Día Mundial de la Obesidad, como reportó Europa Press.

Durante el evento, Pilar Aparicio, coordinadora de la Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad en el Sistema Nacional de Salud (SNS), anunció el compromiso del Ministerio de Sanidad de poner en marcha, en un plazo de meses, un plan nacional de atención integral a la obesidad. Este planteamiento responde a las reclamaciones de pacientes y profesionales sanitarios, quienes pidieron también la inclusión de la nueva gama de medicamentos para la obesidad dentro de la financiación pública.

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En su intervención, Francisco Tinahones, presidente electo de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), afirmó que las estrategias vigentes, por su enfoque simplista, no han permitido reducir la prevalencia de la obesidad. Según consigna Europa Press, Tinahones aseguró que "algo está fallando" en el abordaje frente a esta enfermedad y subrayó la necesidad de transformar el enfoque sanitario.

Federico Luis Moya, presidente de la Asociación Nacional de Personas que viven con Obesidad (ANPO), reforzó este mensaje y defendió que España precisa una estrategia nacional articulada, que reconozca la obesidad como enfermedad crónica y establezca protocolos de detección temprana, equipos especializados en cada comunidad autónoma, garantía de acceso universal a tratamientos efectivos, agilización de cirugías bariátricas, formación específica para profesionales de la salud y campañas que ayuden a desmontar estigmas, además de promover la prevención.

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Por su parte, el director general de la Cartera Común de Servicios del SNS y Farmacia, César Hernández, advirtió la relevancia de ejecutar inversiones en cribados, prevención y acompañamiento de las personas afectadas por obesidad, y remarcó la importancia de integrar estas acciones en un plan global "con sentido", atendiendo a la inclusión de todos los elementos que hacen de la obesidad un problema de salud pública.

En relación con las innovaciones farmacológicas, Tinahones lamentó que los nuevos medicamentos disponibles puedan lograr una reducción del 15 % del peso corporal y bajar hasta un 20 % el riesgo de eventos cardiovasculares, pero que el hecho de que no estén financiados excluye a muchos pacientes de estos avances, lo que atribuyó en parte al estigma persistente; "no puedo ofrecerle esta alternativa terapéutica" por la falta de financiación, afirmó, y se refirió al desenlace de enviar a los pacientes a intervenciones quirúrgicas como la cirugía bariátrica cuando el acceso al fármaco resulta imposible.

Sobre este punto, el presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), Diego Bellido, señaló, según recogió Europa Press, la necesidad urgente de que el país implemente un plan nacional desde las primeras etapas vitales hasta la edad adulta. Bellido insistió en que tal enfoque debe reforzar la atención primaria, facilitar el acceso a tratamientos y diagnóstico temprano y, sobre todo, contar con una operatividad respaldada por la coordinación entre ministerios, de forma que se garantice la equidad en todo el territorio nacional.

El debate sobre la sostenibilidad del sistema frente al gasto sanitario ocupó parte relevante de la conferencia. Hernández recordó que el gasto sanitario total ronda los 100.000 millones de euros, con los medicamentos representando una cuarta parte. Señaló la necesidad de que estas inversiones se orienten a objetivos concretos y medibles, y aclaró que la intervención pública no solo se centra en financiar fármacos, sino en diseñar políticas más amplias y mejor coordinadas. Planteó también que el sistema de autonomías no compromete la equidad si se identifican y replican las mejores prácticas de cada comunidad.

Aparicio destacó la importancia de la Estrategia de Cronicidad, vigente desde el pasado verano, que ya contiene elementos fundamentales sobre obesidad dentro de la praxis clínica y otras patologías crónicas, en tanto se avanza hacia la aprobación del futuro plan específico sobre obesidad.

En cuanto al acceso a la nueva generación de fármacos, Aparicio precisó que antes de cualquier decisión sobre la financiación generalizada, se requiere disponer de evidencia suficiente sobre su efectividad y seguridad a largo plazo, pues la intervención en poblaciones amplias exige protocolos bien definidos y reconocidos factores de riesgo. Recalcó que la financiación debe establecerse de modo equitativo para que el sistema sanitario mantenga su sostenibilidad. Explicó que la búsqueda de precios justos con las empresas farmacéuticas forma parte de esa negociación, señalando la urgencia de avanzar en la integración de estos tratamientos en la cartera pública, pero también la necesidad de una implementación escalonada y guiada por la evidencia, como sucedió previamente con terapias para la hepatitis C.

El encuentro también contó con intervenciones de representantes autonómicos y de diferentes sociedades médicas. Francisca Guerra, técnica del Servicio Canario de Salud, y Sagrario Pérez, subdirectora general de Estilos de Vida Saludable de la Xunta de Galicia, abordaron la problemática desde la perspectiva de la atención primaria, manifestando que cuando la población llega a situaciones de obesidad el sistema sanitario enfrenta un "fracaso". Pérez apuntó que la medicación puede revertir en parte una problemática ya desbordada, señalando la importancia de fortalecer las políticas de prevención.

La jornada incluyó la participación de Juan González, del Grupo de Trabajo de Diabetes, Obesidad y Nutrición de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI); Juan Carlos Julián, representante de la Federación Nacional de Asociaciones para la Lucha Contra las Enfermedades del Riñón (ALCER); Paola Martínez, presidenta de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia en Aragón (SEMG Aragón); y Josep Vergés, presidente de la Fundación Internacional de la Artrosis (OAFI). Estos especialistas coincidieron en que el abordaje de la obesidad requiere la colaboración de distintas ramas médicas y de asociaciones de pacientes, planteando que la respuesta ha de involucrar todos los niveles de atención sanitaria, desde la prevención y la detección temprana, hasta tratamientos integrales y personalizados.

De acuerdo con Europa Press, este conjunto de voces remarcó que la lucha contra la obesidad demanda una transformación profunda del sistema de salud y una mayor cooperación entre administraciones, personal médico, pacientes y sector farmacéutico, con el fin de desarrollar respuestas más eficaces, sostenibles y desprovistas de discriminación.