María del Monte sobre el juicio con su sobrino, Antonio Tejado: "Como comprenderás, no me hace gracia"

Con el proceso judicial fijado para 2027 y duras acusaciones contra Antonio Tejado, la artista andaluza admite estar afectada ante la inminente confrontación familiar e insiste en rechazar cualquier tipo de agresión, reclamando respeto y convivencia

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Al abordar el proceso judicial que enfrenta a Antonio Tejado con graves acusaciones a raíz del asalto violento a la vivienda de Gines (Sevilla), la programación de la vista oral para el 19 de abril de 2027 y la expectativa de once sesiones ocupan el centro de atención mediática y familiar. Según publicó el medio fuente, el juicio contará con la presencia de Tejado como principal acusado, señalado por la acusación como supuesto autor intelectual del robo y agravado por abuso de confianza familiar. María del Monte, reconocida artista andaluza y tía del acusado, expresó abiertamente el impacto emocional de enfrentar el proceso en estas circunstancias, al afirmar: “Como comprenderás, no me hace gracia”, en declaraciones recogidas por el medio citado, aludiendo al sufrimiento que implica rememorar el episodio y la complejidad de la confrontación familiar.

De acuerdo con lo consignado por la fuente, la Audiencia Provincial de Sevilla formalizó los cargos para Antonio Tejado y otros diez acusados, quienes deberán responder por presuntos delitos de robo en casa habitada con violencia y detención ilegal. El asalto, que tuvo lugar en el chalé de la artista, implicó maniatar y amenazar a los habitantes de la vivienda con el objetivo de forzar el acceso a la caja fuerte. El medio también detalló que la acusación sostiene la existencia de una banda organizada, a la vez que la defensa de María del Monte y de su esposa, Inmaculada Casal, solicita penas superiores a 28 años de prisión para Tejado en virtud de su posible rol central en el hecho y del agravante mencionado.

La organización y naturaleza del grupo señalado en la investigación judicial han dado lugar a una atención mediática sostenida, acentuando el carácter sensible del caso debido a los lazos familiares entre la víctima y uno de los principales acusados. Según consignó el medio de referencia, María del Monte ha sido discreta en sus intervenciones públicas durante la etapa de instrucción, aunque la inminencia de la cita judicial la llevó a pronunciarse, reconociendo el peso emocional y social que acarrea la situación.

El contexto de visibilidad pública en el que se encuentra la artista se ha ampliado, ya que recientemente se refirió también al ataque sufrido por los Gemeliers junto a sus parejas a la salida de una discoteca en Madrid. Este episodio incluyó insultos homófobos, agresiones físicas y el uso de gas pimienta, según informó el mismo medio, y resultó en una denuncia policial que sigue bajo investigación. María del Monte, con palabras directas, rechazó cualquier acto de violencia con la frase: “La violencia no debe de existir nunca, ni con los Gemelier, ni entre las personas. Tenemos que distinguirnos, que el ser humano vale más que todo eso”, declaraciones que el medio consignó como parte de su llamamiento al respeto y la convivencia.

La artista, conocida por mantener una postura reservada en asuntos familiares, mantiene el foco en el respeto recíproco pese al entorno de tensión previo al juicio. De acuerdo con los datos recogidos por el medio, el proceso incluirá el análisis de la implicación de Antonio Tejado y la evaluación de las pruebas sobre la planificación y ejecución del robo, elementos que serán centrales a lo largo de las once sesiones previstas.

La causa cuenta con un fuerte componente emocional debido a la relación entre la víctima y el presunto principal responsable, según destacó la cobertura de la fuente. La acusación sostiene que se valió de la confianza familiar para perpetrar el asalto, mientras que la defensa insiste en la gravedad del daño infligido tanto en lo personal como en lo patrimonial.

El seguimiento mediático del caso y las declaraciones de la artista se producen en un clima de alta sensibilidad, marcado por el doble eje del proceso judicial familiar y el rechazo explícito a las manifestaciones recientes de violencia en el ámbito público, tal como lo reflejó el medio fuente a través de las voces implicadas y los pormenores del caso.