Localizan el cadáver de un lince ibérico en una cuneta en San Fernando de Henares

Un ejemplar de lince ibérico, dotado de chip y procedente de la Comunidad Valenciana, fue hallado sin vida junto a una carretera madrileña, presentando heridas graves y generando una investigación de las autoridades sobre las causas del suceso

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El hallazgo de un lince ibérico fallecido junto a la carretera M-203, en las proximidades de San Fernando de Henares, se suma al seguimiento que realizan las autoridades sobre la dispersión de esta especie desde áreas como la Comunidad Valenciana, donde el animal había sido registrado previamente. Según detalló la Guardia Civil, el ejemplar contaba con un chip que permitió determinar su procedencia y rastreo hasta la zona madrileña donde fue localizado sin vida.

El cuerpo del lince fue descubierto el pasado viernes, después de que un particular diera aviso a la Guardia Civil sobre la presencia del animal en la cuneta de la citada carretera, según consignó el Instituto Armado. El Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) se desplazó hasta el lugar para realizar una inspección en el punto marcado y llevar adelante las primeras diligencias. Tras la revisión de la escena, los agentes procedieron al levantamiento del cadáver, acto documentado en una diligencia oficial, y coordinaron su traslado bajo cadena de custodia hacia el Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS) de la Comunidad de Madrid para continuar con los análisis correspondientes, tal como reportó la fuente oficial.

Durante las primeras exploraciones realizadas sobre el ejemplar, los expertos observaron múltiples traumatismos y otras lesiones, las cuales presentan características que coinciden con las habituales en casos de atropello, según detalló la Guardia Civil. El contexto de las heridas sugiere la intervención de un vehículo, lo que ha motivado la apertura de una investigación formal por parte de las autoridades para esclarecer las circunstancias del suceso y confirmar la causa exacta de la muerte.

El chip identificador que portaba el lince permitió establecer que se trataba de un ejemplar procedente de la Comunidad Valenciana. De acuerdo con la información publicada por la Guardia Civil, estos dispositivos resultan fundamentales en el seguimiento de la población de linces ibéricos, especialmente para controlar sus desplazamientos y evaluar los riesgos a los que se enfrenta la especie al abandonar su hábitat original. Asimismo, la intervención del CRAS se centrará en la realización de las necropsias oportunas y en el análisis de los datos obtenidos del animal para contribuir al entendimiento de la dispersión y mortalidad de la especie.

El suceso pone nuevamente en primer plano el impacto del tráfico rodado sobre la fauna autóctona y en particular sobre especies catalogadas como vulnerables. Según publicó la Guardia Civil, la colaboración ciudadana desempeña un papel importante a la hora de alertar a las autoridades sobre situaciones anómalas y posibilitar la rápida intervención de equipos especializados como el SEPRONA. La investigación abierta tiene como objetivo no solo determinar las causas específicas de este fallecimiento, sino también identificar posibles medidas de prevención en tramos de carretera sensibles para la conservación de especies protegidas como el lince ibérico.