Liderazgo británico, consolidación de EE.UU. y despegue de los mercados emergentes: claves turísticas en 2025

El gasto internacional turístico en España alcanzó cifras récord en 2025, impulsado por el avance de Estados Unidos y el crecimiento de mercados emergentes como Polonia, mientras la diversificación geográfica refuerza la rentabilidad y el atractivo del destino

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El mercado estadounidense se consolidó como el cuarto por volumen de gasto en turismo internacional en España durante 2025, con un desembolso de 10.200 millones de euros y un crecimiento del 13% respecto al año anterior, según datos publicados por Turespaña. El número de turistas procedentes de Estados Unidos alcanzó los 4,45 millones, lo que equivale a un incremento del 4,3%, y se sitúa un 33,9% por encima de los registros previos a la pandemia de 2019. Este avance refuerza la tendencia de diversificación geográfica que experimentó el turismo receptor en España, apuntalada también por la expansión de mercados emergentes como Polonia y la recuperación de otros destinos de largo radio.

De acuerdo con el balance difundido por Turespaña, el gasto internacional turístico en España cerró el año 2025 en una cifra récord de 134.712 millones de euros, lo que representa un aumento del 6,8% en comparación con el año anterior. Si bien Europa continúa siendo la principal fuente de turistas, aportando el 83,9% de las llegadas, el refuerzo de visitantes procedentes de América y otras regiones lejanas ha permitido que los ingresos por turismo crezcan a un ritmo superior al de las propias llegadas, consolidando la rentabilidad del sector.

El informe señala que España recibió un total de 96,8 millones de turistas internacionales durante 2025, una cifra que supera en un 15,9% los datos registrados en 2019. Este crecimiento se ha sustentado en la resiliencia de Reino Unido como principal emisor, que aportó 19 millones de visitantes y generó un gasto de 23.600 millones de euros, equivalente al 17,6% del total. Francia ocupó el segundo lugar con 12,8 millones de turistas y un incremento del 5,8% en el desembolso efectuado, mientras que Alemania mostró estabilidad, con un ligero aumento del 0,65% en las llegadas y del 2% en el gasto nominal.

El despegue de mercados emergentes añadió mayor dinamismo al sector. Polonia destacó con una subida del 23,6% en el número de turistas y del 28,3% en el gasto, perfilándose como el país con el crecimiento más notable en 2025. A Polonia le siguieron Portugal e Irlanda, con aumentos del 13% y 10,3% respectivamente en el flujo de viajeros. En el contexto asiático, China registró un ascenso del 22,6% en turistas, superando ya los registros previos a la pandemia, mientras que Oceanía consolidó su posición en el segmento de alto valor tras incrementar su cuota de gasto total en un 84,8% en los últimos seis años.

El cambio en el patrón geográfico incluyó una recomposición interna dentro del marcado dominio europeo. Según reportó Turespaña, mientras los mercados tradicionales como Reino Unido y Alemania mantuvieron su peso, otros como Países Bajos, Italia e Irlanda aumentaron su cuota relativa en el total de llegadas, reflejo de una mayor dispersión geográfica en los orígenes de los turistas.

La evolución del modelo turístico español en 2025 se orientó especialmente hacia la creación de valor. El gasto promedio por persona se situó en 1.392 euros, un incremento del 3,8%, mientras que el gasto diario alcanzó los 195 euros, lo que implica un crecimiento del 4,7%. Las pernoctaciones hoteleras también crecieron en un 1,6%, registrando niveles históricos de actividad en todo el país. El promedio de estancia mostró un leve ajuste y quedó fijado en 7,1 noches.

El informe de Turespaña también subraya que Latinoamérica representa actualmente el 6,7% del gasto total de turistas internacionales en España, reforzando el peso de América en el balance anual. El crecimiento de los viajes de largo radio y la diversificación de mercados han sido claves para impulsar el volumen de turistas y mejorar los indicadores de rentabilidad.

En suma, el sector turístico español cerró 2025 con máximos históricos tanto en gasto como en llegadas, impulsado por la fortaleza de los mercados tradicionales y la expansión de destinos emergentes, bajo una estrategia que prioriza la diversificación y el incremento del valor económico generado por visitante. Tal como publicó Turespaña, la combinación de estos factores ha permitido que el crecimiento en ingresos supere al de las llegadas, reforzando la posición de España como destino turístico internacional de referencia.