Israel lanza una nueva oleada de ataques en Teherán contra cuarteles de la Inteligencia y la Fuerza Quds

Más de diez instalaciones del Ministerio de Inteligencia y un centro estratégico de la Guardia Revolucionaria resultaron destruidos tras ataques aéreos, mientras Israel afirma que continuará la ofensiva para neutralizar riesgos y proteger a su población

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La Media Luna Roja contabilizó más de 550 fallecidos en Irán tras la última serie de ataques aéreos, entre los que se incluye el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, junto con varios ministros y altos mandos militares. De acuerdo con lo reportado por el medio de comunicación, las víctimas mortales también abarcan a otros funcionarios relevantes del Estado. Estas acciones desataron una represalia por parte de Irán, que respondió disparando misiles y drones hacia territorio israelí y hacia bases estadounidenses ubicadas en distintos países de Oriente Próximo.

Según publicó el medio que difundió la información, el Ejército israelí emitió un comunicado en redes sociales en el que detalló que, durante la jornada del lunes, sus fuerzas concretaron una nueva oleada de ataques en Teherán dirigida contra varias instalaciones consideradas estratégicas para el régimen iraní. En particular, las Fuerzas de Defensa de Israel señalaron que los bombardeos alcanzaron más de diez sedes del Ministerio de Inteligencia de Irán, así como un centro de comando de la Fuerza Quds, una división especial de la Guardia Revolucionaria de ese país.

Tal como consignó la fuente, las autoridades militares israelíes argumentaron que los organismos atacados están directamente vinculados a la seguridad interna y a la represión de protestas dentro de Irán, incluyendo episodios de violencia y detenciones de civiles. El comunicado remarcó que el objetivo de esta operación consiste en “eliminar cualquier amenaza” contra el territorio israelí y en “mantener la seguridad” de su población.

Durante la ofensiva, la Fuerza Aérea de Israel llevó a cabo al menos tres nuevas olas de ataques en la región occidental de Irán. Según informó el medio de comunicación, estos bombardeos tuvieron como blancos múltiples lanzamisiles, fábricas de armamento, complejos de defensa y otras instalaciones ligadas directamente a la Guardia Revolucionaria Iraní.

El mismo día, el ejército israelí afirmó haber destruido la sede de la emisora estatal IRIB mediante otro ataque aéreo llevado a cabo en la capital iraní. Las autoridades de Israel sostienen que el edificio servía para promover acciones militares dirigidas por las fuerzas del régimen iraní. El comunicado israelí a las redes sociales apuntó a que el Servicio de Radiodifusión de Irán ha promovido en el pasado la agresión contra Israel, incitando tanto a la destrucción del Estado como al empleo de armamento nuclear. Además, se indicó que este organismo comunicacional, según la parte israelí, ha desempeñado un papel en la opresión de la sociedad iraní y en la diseminación de información falsa entre la ciudadanía.

Reportes de medios iraníes, consignados en la cobertura, indicaron que la sede de IRIB ya había sido bombardeada en dos ocasiones previamente, en acciones conjuntas de Estados Unidos e Israel durante el domingo anterior. Uno de estos bombardeos habría causado la interrupción total de las transmisiones del ente radiodifusor.

El medio detalló que, a raíz de la ofensiva internacional desarrollada por las fuerzas estadounidenses e israelíes, la cifra de víctimas sigue aumentando, con más de 550 muertos confirmados hasta el cierre de la última jornada. Los fallecimientos involucraron figuras de alto rango en la estructura de poder iraní, lo que desencadenó represalias inmediatas. Según detalló la fuente, la respuesta iraní incluyó el lanzamiento de misiles y drones sobre el territorio de Israel y sobre posiciones de Estados Unidos en la región, en un contexto de escalada de tensiones militares que se mantiene sin señales de distensión.

El ejército israelí ha destacado que persistirá en las acciones militares contra lo que califica como estructuras y operativos del régimen iraní en cualquier ubicación geográfica donde perciban amenazas existentes o potenciales, manteniendo la postura de que sus operaciones buscan neutralizar riesgos para la seguridad nacional y proteger a la población civil en Israel.

La cobertura del medio proporciona una visión del conflicto en desarrollo, haciendo referencia a la sucesión de eventos recientes, los objetivos militares en la capital iraní, el impacto en la infraestructura estatal, así como la cadena de respuestas y represalias que ha seguido a los ataques, delineando una situación caracterizada por un incremento sostenido de la tensión entre Israel, Irán y los actores internacionales implicados.