VÍDEO: Irán confirma la muerte del ayatolá Alí Jamenei

El líder religioso iraní murió tras el bombardeo efectuado por fuerzas estadounidenses e israelíes, lo que ha desencadenado luto nacional, promesas de represalia militar y siete días festivos en todo el país, según comunicados oficiales y reportes locales

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El fallecimiento del ayatolá Alí Jamenei se confirmó en medio de un periodo de negociaciones sobre el programa nuclear iraní entre Teherán y Washington, mientras Estados Unidos, con el apoyo de Israel, lanzó una serie de ataques aéreos cuya finalidad declarada era desmantelar el aparato de seguridad del régimen iraní, según detalló Europa Press. Los bombardeos tuvieron como blanco el sector militar y nuclear de Irán y fueron ejecutados de manera sorpresiva este sábado, conforme a los reportes oficiales. Las consecuencias inmediatas incluyeron la declaración de 40 días de luto nacional y la instauración de siete días festivos en todo el país, medidas comunicadas por medios nacionales y funcionarios gubernamentales.

La información fue proporcionada inicialmente por la agencia semioficial iraní Tasnim, que difundió un comunicado oficial expresando: “Con gran tristeza y pesar les informamos que, tras el brutal ataque del gobierno criminal de Estados Unidos y el malvado régimen sionista, (...) el Líder Supremo de la Revolución Islámica, Su Santidad el Ayatolá Ali Jamenei, fue martirizado”. De acuerdo con Europa Press, el deceso ocurrió mientras Jamenei trabajaba en su residencia, como resultado directo de los bombardeos lanzados desde Tel Aviv y Washington que impactaron en el centro de poder del país.

El Gobierno iraní calificó los hechos como un “gran crimen” y aseguró que las acciones no quedarían “impunes”, según reportó el medio Europa Press. Las autoridades del país responsabilizaron a Estados Unidos e Israel de buscar un cambio de régimen en Irán, comprometiéndose a que los involucrados en el ataque “se arrepentirán de sus actos”. Además, en una comunicación recogida por los medios iraníes, la administración iraní señaló: “La sangre pura de este distinguido líder fluirá como un manantial rugiente y erradicará la opresión y el crimen sionista-estadounidense”.

La Guardia Revolucionaria de Irán emitió un comunicado en el que prometió una respuesta contundente. En el mensaje, citado por Europa Press, estos cuerpos armados anunciaron que preparan una ofensiva “más feroz” contra objetivos israelíes y bases militares estadounidenses. En la misma declaración, convocaron a la sociedad iraní a expresar unidad nacional y solidaridad “a través de su presencia apasionada y épica en el ámbito de la defensa nacional”.

El liderazgo de Jamenei en Irán comenzó tras su nombramiento como sucesor del ayatolá Ruholá Jomeini, líder fundador de la República Islámica, en 1989. Durante más de tres décadas, Jamenei se mantuvo como la figura central en la jerarquía política iraní. Bajo su gobierno, se consagró una línea dura tanto en discursos internacionales, marcando la proyección regional de Teherán, como en políticas internas, promoviendo normativas conservadoras. Estas últimas abarcaron, entre otras medidas, la imposición del velo obligatorio y la represión de movimientos disidentes, hechos que generaron controversias y protestas dentro de sectores de la sociedad.

A raíz del ataque, el gobierno iraní transmitió sus condolencias a la ciudadanía a través de canales oficiales, enfatizando la pérdida sufrida por “la noble nación iraní”. Las jornadas de duelo y los días festivos anunciados buscan facilitar la participación de la población en las conmemoraciones y tributos al fallecido líder, según puntualizó Europa Press.

En el ámbito internacional, las reacciones políticas no tardaron en manifestarse. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo pública una declaración en la que afirmó: “Jamenei, una de las personas más malvadas de la historia, ha muerto”. El mandatario agregó: “Esto no solo es justicia para el pueblo de Irán, sino también para todos los grandes estadounidenses y para aquellas personas de muchos países de todo el mundo que han sido asesinadas o mutiladas por Jamenei y su banda de matones sanguinarios". Trump puntualizó que el líder iraní “no pudo eludir los sofisticados sistemas de inteligencia y rastreo” operados en conjunto con Israel y afirmó que ni Jamenei ni los demás responsables que perecieron en el ataque “pudieron hacer nada” para impedir la operación que terminó con sus vidas.

Tras el bombardeo, autoridades iraníes calificaron la ofensiva como una "agresión militar criminal" contraria a los principios de la Carta de Naciones Unidas. En respuesta, Irán inició ataques en represalia dirigidos contra bases militares estadounidenses situadas en países del Golfo, incluyendo Arabia Saudita, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Catar, según recogió Europa Press.

Antes de estos eventos, Jamenei representó la segunda y, hasta la fecha, última persona en ocupar la máxima autoridad religiosa y política de la República Islámica tras la revolución de 1979. Durante su mandato, implementó políticas con énfasis en la seguridad nacional y la protección del modelo islámico instaurado. Los últimos años de su gobierno estuvieron marcados por tensiones internas y externas, presiones sobre el enriquecimiento de uranio y la participación de Irán en conflictos en la región.

El ataque simultáneo de Estados Unidos e Israel tuvo como uno de sus objetivos prioritarios forzar un viraje político en la cúpula del poder iraní, declararon autoridades estadounidenses a Europa Press. Entre los blancos principales figuraron instalaciones vinculadas a la seguridad y al programa nuclear, en un contexto donde ambas partes habían sostenido conversaciones sobre la viabilidad de un nuevo acuerdo nuclear.

Las autoridades iraníes calificaron la operación de Washington y Tel Aviv como un intento de “cambio de régimen”, sumado a una manifestación de hostilidad prolongada, según consignó Europa Press. Al confirmarse la muerte del líder supremo, diferentes sectores políticos en Irán reforzaron el llamado a la unidad nacional y a la defensa de la soberanía ante la presión extranjera.

El escenario actual refleja una escalada de confrontación directa y de movilización nacional en Irán, con convocatorias a la población para expresar apoyo a la Revolución Islámica y a sus instituciones, conforme a los comunicados recogidos por medios estatales y reproducidos por Europa Press.

El impacto de estas acciones continúa repercutiendo tanto en la escena política interna iraní como en el equilibrio geopolítico de la región, bajo la expectativa de que las promesas de represalia y la ofensiva anunciada contra intereses estadounidenses e israelíes puedan desencadenar nuevos episodios de tensión.