Trump proclama el comienzo de un ataque contra Irán para la eliminación total de la Revolución Islámica

Washington da inicio a una ofensiva militar contra el régimen iraní mientras Donald Trump exhorta a las fuerzas de seguridad a rendirse y promete inmunidad, buscando derribar la estructura clerical y acabar con el programa atómico del país

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La exhortación directa a la rendición de las fuerzas de seguridad iraníes formó parte central del mensaje lanzado este sábado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en medio del inicio de la ofensiva militar contra Irán. El mandatario ofreció inmunidad total al Ejército, la Policía y la Guardia Revolucionaria iraní, siempre que optaran por deponer las armas, al tiempo que advirtió sobre el riesgo de muerte para quienes decidieran resistir al avance estadounidense. Trump presentó la ofensiva como la única oportunidad histórica para que la población logre el derrocamiento del régimen clerical y el control sobre su destino colectivo, fijando la caída del programa nuclear y de las estructuras establecidas en 1979 como el objetivo final de Estados Unidos, según informó Europa Press.

El discurso de Trump, emitido poco después de comenzados los ataques contra instalaciones clave del poder iraní en Teherán, entre ellas ministerios, centros militares y el complejo del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, subrayó el carácter integral de la operación militar. De acuerdo con Europa Press, el presidente insistió en que eliminaría tanto la estructura clerical como a la Guardia Revolucionaria, identificados como los pilares ideológicos y materiales del poder en Irán. Trump recalcó que el asalto representa una “única oportunidad” en generaciones para que la ciudadanía iraní acabe con sus autoridades, e invitó al pueblo a “tomar las riendas de su destino”.

En su intervención, el presidente de Estados Unidos se dirigió a las fuerzas armadas, la Guardia Revolucionaria Islámica y la Policía iraní, advirtiendo: “Deben deponer las armas. Seréis tratados con justicia y con inmunidad total u os enfrentaréis a una muerte segura”. Según reportó Europa Press, Trump justificó la campaña militar como respuesta a la resistencia de las autoridades iraníes a aceptar negociaciones y a suspender de forma verificable su programa nuclear y de misiles de largo alcance.

El mandatario recalcó que Irán nunca podrá poseer armas nucleares y denunció el carácter “radical” y “perverso” del régimen surgido tras la Revolución Islámica de 1979. Trump repasó acontecimientos históricos, desde la toma de la Embajada de Estados Unidos en Teherán en 1979, hasta las acciones actuales de fuerzas aliadas al régimen iraní en distintos países de la región. El medio Europa Press relató que el presidente acusó a las milicias proiraníes en Irak y a los hutíes en Yemen de perpetrar ataques contra personal militar estadounidense, barcos navales y comerciales, así como contra rutas marítimas internacionales estratégicas.

Trump explicó que la operación militar buscará destruir por completo el sistema de misiles iraní, así como su industria afín. Detalló que el Ejército estadounidense lleva adelante acciones masivas con el objeto de evitar que la dictadura de Teherán represente una amenaza para la seguridad de Estados Unidos y sus intereses fundamentales en la región. “Quedará totalmente destruida, una vez más”, aseguró el presidente en referencia a la infraestructura de misiles iraní, según consignó Europa Press.

El presidente estadounidense no dejó de reconocer la posibilidad de bajas entre las filas estadounidenses. “Mi gobierno ha tomado todas las medidas posibles para minimizar el riesgo para el personal estadounidense en la región. Aun así, y no hago esta afirmación a la ligera, el régimen iraní busca matar. Se pueden perder vidas de valientes héroes estadounidenses, y podemos tener bajas”, expresó Trump durante su declaración, en palabras resaltadas por Europa Press.

A lo largo de su comparecencia, Trump enmarcó la ofensiva como una acción realizada “por el futuro” del mundo. Calificó la intervención militar como una misión para garantizar que Estados Unidos y las generaciones futuras no enfrenten amenazas derivadas de un Irán dotado de armas nucleares. Afirmó: “Pedimos a Dios que proteja a todos nuestros héroes en peligro, y confiamos en que, con su ayuda, los hombres y mujeres de las fuerzas armadas prevalecerán. Tenemos a los mejores del mundo, y prevalecerán”.

Europa Press añadió que las fuerzas estadounidenses comenzaron la ofensiva atacando diversas sedes del poder iraní en Teherán. Los primeros objetivos seleccionados incluyeron diversas instalaciones gubernamentales y el complejo donde reside el líder supremo, en un intento por desarticular los principales centros de decisión y mando dentro del país. El gobierno estadounidense pretende con estos ataques debilitar las capacidades del Estado iraní y propiciar un desplazamiento del poder clerical.

El mensaje de Trump también destacó el simbolismo que para su administración representa el programa nuclear iraní, presentado como uno de los logros más emblemáticos de la República Islámica y una prioridad a eliminar en la ofensiva emprendida. A pesar de las reiteradas afirmaciones de Irán sobre el carácter no ofensivo de su política nuclear, Trump insistió en que su gobierno no permitirá el desarrollo de armamento nuclear dentro del país, sosteniendo que los acuerdos anteriores habrían sido violados o carecen de las garantías necesarias para mantener la seguridad global.

Europa Press detalló que el presidente estadounidense vinculó el deterioro de las relaciones con Irán a una serie de crisis acumuladas a lo largo de cuatro décadas, comenzando por la crisis de rehenes de 1979 hasta los ataques recientes en diversas regiones donde Estados Unidos cuenta con presencia militar. Según Trump, el respaldo continuado de Irán a estos grupos armados representa una amenaza directa a los intereses de Washington en Oriente Próximo, así como a la seguridad de las rutas comerciales internacionales.

En cuanto a la población iraní, el discurso incluyó un llamado reiterado a movilizarse en contra de la clase dirigente. Trump manifestó: “Al pueblo iraní le digo que la hora de su libertad está a su alcance”. El presidente sugirió que la acción militar en curso representa una ocasión sin precedentes para desafiar a las élites religiosas y militares que controlan el país, y prometió apoyo de Estados Unidos para quienes elijan sumarse a la iniciativa de cambio político.

La ofensiva iniciada por Estados Unidos busca también forzar una reacción internacional contra el programa nuclear iraní y su red de aliados regionales. Trump planteó que la negativa de Irán a aceptar propuestas para el alivio de sanciones y su empeño por reconstruir sus capacidades nucleares y de misiles justifican la medida militar, según lo recogido por Europa Press en sus coberturas.

En conclusión, el discurso de Trump no solo funcionó como declaración formal del inicio de operaciones militares, sino también como intento de desestabilizar las estructuras de poder iraníes e impulsar un cambio político interno. La intervención de la Casa Blanca se inscribe en un contexto de tensiones acumuladas y confrontaciones reiteradas entre Estados Unidos y la República Islámica, con el programa nuclear, las actividades regionales y la estructura clerical iraní en el centro de las disputas.