Alí Jamenei, cúspide del sistema político piramidal de la República Islámica

Considerado la máxima figura religiosa y política tras la revolución de 1979, el actual líder supremo mantiene una postura conservadora y de firmeza internacional, mientras enfrenta críticas internas y mantiene su oposición a pactos nucleares con Occidente

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Jamenei, originario de Mashhad y con un pasado marcado por la represión política, desempeñó diversos papeles destacados en el aparato estatal antes de ascender al máximo puesto como líder supremo de Irán tras la muerte de Jomeini. Según publicó la fuente facilitada, el actual líder supremo mantiene una postura firme tanto en asuntos internos como internacionales, mientras enfrenta críticas relacionadas con medidas represivas y la aplicación estricta de políticas conservadoras.

De acuerdo con la información presentada en el texto base, desde que asumió el puesto de líder supremo en 1989, Alí Jamenei ha sido el principal referente en la estructura piramidal del sistema político de la República Islámica de Irán. El medio detalla que, sustituido Jomeini —fundador de la República Islámica y figura central de la revolución de 1979—, Jamenei se convirtió en apenas la segunda persona en ocupar este cargo, que concentra amplias prerrogativas en la determinación de las políticas clave del país.

El mismo medio consigna que Jamenei nació en 1939 en Mashhad, una de las ciudades chiíes más relevantes desde el punto de vista religioso. Tras realizar sus estudios en Qom, su activismo político y su relación con la oposición al régimen del sah le llevaron a prisión antes de la revolución de 1979. Durante esa etapa mantuvo una relación cercana con Jomeini, vínculo que resultó central en su posterior carrera política.

Según explica la fuente, antes de ser presidente, entre 1981 y 1989, Jamenei pasó por varios cargos como viceministro de Defensa, representante de Jomeini en el Consejo Supremo de Defensa y comandante de la Guardia Revolucionaria. Además, como candidato a la presidencia, fue blanco de un atentado con artefacto explosivo, ataque que le provocó lesiones permanentes en el brazo y las cuerdas vocales.

En materia internacional, y como líder supremo, Jamenei ha sostenido una política de firmeza y escepticismo en el diálogo con Occidente, especialmente con Estados Unidos e Israel, en relación al programa nuclear iraní. Aunque el medio cita que Jamenei emitió una fatua —edicto religioso— prohibiendo la fabricación de armas nucleares, se mantiene como un defensor del desarrollo nuclear con fines pacíficos. Durante las negociaciones multilaterales que resultaron en el acuerdo nuclear de 2015, el líder supremo adoptó una postura de distancia crítica, y, tras el retiro estadounidense del pacto en 2018, ha señalado que considera poco probable alcanzar nuevos acuerdos debido, principalmente, a la actitud de Washington.

El medio agrega que en el ámbito interno Jamenei impulsa una línea conservadora, cuya proyección se refleja tanto en políticas sociales como en la vigilancia de normas religiosas, incluido el uso obligatorio del velo para mujeres. Esto ha suscitado protestas y crecientes críticas por parte de sectores disidentes y parte de la población iraní, particularmente por las respuestas represivas que el Estado ha impartido ante los movimientos considerados contrarios al orden impuesto.

Finalmente, según reportó la fuente, recientemente hubo versiones sobre la supuesta muerte de Jamenei, tras una operación militar conjunta de Estados Unidos e Israel, difundidas por el entonces presidente Donald Trump. Pese a estos informes, Jamenei continúa encabezando el sistema político iraní, con una influencia determinante tanto en la postura regional de Teherán como en la toma de decisiones fundamentales para la República Islámica.