China recomienda a sus ciudadanos que salgan de Irán "lo antes posible" por las tensiones en la región

Tras el incremento de la presencia militar estadounidense y las advertencias del presidente Trump sobre posibles ataques, Pekín ha alertado a sus nacionales sobre el riesgo de permanecer en el territorio, ofreciendo apoyo para facilitar su salida ante el contexto crítico

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El Ministerio de Exteriores de China ha asegurado que sus embajadas y consulados en Irán y en países cercanos se encuentran preparados para brindar el apoyo necesario a aquellos ciudadanos chinos que opten por dejar Irán utilizando vuelos comerciales o rutas terrestres, de acuerdo con la agencia china de noticias Xinhua. En este contexto, la cartera diplomática emitió un aviso recomendando tanto la salida inmediata de los ciudadanos chinos de Irán como la abstención de nuevos viajes hacia ese país, en respuesta al incremento de riesgos de seguridad detectados en la región.

Según reportó la agencia Xinhua, la decisión de emitir este aviso surge en un momento caracterizado por el fortalecimiento del despliegue militar estadounidense en la zona y por las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha expresado públicamente la posibilidad de efectuar un "ataque limitado" sobre Irán. Estas advertencias tienen como objetivo ejercer presión sobre Teherán en el marco de las negociaciones bilaterales que, hasta el momento, han celebrado su tercera ronda en la ciudad suiza de Ginebra, bajo la mediación de Omán.

La agencia Xinhua detalló que el Gobierno chino señaló un "aumento significativo de los riesgos de seguridad externa" enfrentados por Irán. Esta valoración motivó la petición a los ciudadanos chinos presentes en ese país para que gestionen su salida lo más pronto posible, así como la recomendación a evitar viajes no esenciales a la República Islámica de Irán en el futuro cercano.

En paralelo, medios internacionales han seguido los pronunciamientos del presidente Trump, quien en un principio amenazó con una intervención militar directa en respuesta a la represión de protestas recientes en territorio iraní. Posteriormente, el enfoque de la administración estadounidense se desplazó hacia el programa nuclear iraní, el cual Teherán afirma es de naturaleza exclusivamente pacífica. Estas tensiones se han visto avivadas por los bombardeos ejecutados en junio de 2025 por fuerzas estadounidenses e israelíes, ataques que, según indicó la agencia Xinhua, causaron la muerte de más de 1.100 personas en Irán y supusieron un grave impacto sobre la infraestructura nuclear del país.

Irán ha mantenido una profunda desconfianza hacia la posibilidad de reanudar conversaciones directas con Estados Unidos tras dicha ofensiva militar. El medio Xinhua recordó que esta operación militar se desarrolló mientras se buscaba reactivar el proceso diplomático en torno al acuerdo nuclear, luego de que el pacto firmado en 2015 se viera debilitado tras la salida unilateral de Washington en 2018, decisión tomada también durante el mandato de Donald Trump.

El ministerio chino reiteró que cualquier acción militar estadounidense sería considerada por Teherán como un "acto de agresión", provocando una respuesta militar "decisiva" por parte de las fuerzas iraníes, según recogió la agencia Xinhua. Las autoridades iraníes han reiterado en varias ocasiones que perciben cualquier incursión militar como un intento de coacción que podría escalonar en un conflicto de mayor alcance.

Las circunstancias que rodean estas tensiones han llevado a China a incrementar la protección y apoyo consular a sus nacionales en la región, ofreciendo opciones para su salida y poniendo en marcha medidas preventivas para limitar los riesgos a los que puedan verse expuestos. De acuerdo con Xinhua, la asistencia incluye asesoramiento logístico y coordinación con las autoridades locales y compañías de transporte, lo que busca garantizar que aquellos ciudadanos que decidan abandonar Irán puedan hacerlo de manera ordenada y segura dentro de las limitaciones que imponen las actuales condiciones regionales.

El despliegue militar estadounidense, combinado con las advertencias directas desde la Casa Blanca, ha contribuido a una percepción de inestabilidad creciente en torno a Irán y sus relaciones internacionales. En tanto, las negociaciones diplomáticas, mediadas por Omán en Ginebra, constituyen un frente abierto, cuyo avance resulta incierto ante los múltiples focos de conflicto aún activos y las posiciones intransigentes mostradas hasta el momento tanto por Washington como por Teherán.

El seguimiento de la situación en Irán se ha convertido en prioridad para varias cancillerías en el mundo, en particular después de los incidentes registrados en junio de 2025 y la continuación de tensiones políticas y militares que han afectado de forma directa la seguridad de residentes extranjeros. Según la información que proporcionó la agencia Xinhua, el Gobierno de China subrayó que continuará monitoreando los eventos y tomando medidas de asistencia consular según lo requieran las circunstancias.

El contexto actual refleja una combinación de factores que incluye ofensivas militares, procesos diplomáticos interrumpidos y amenazas de represalias, todo ello en un escenario regional marcado por una creciente volatilidad. Las acciones de prevención y protección para los nacionales chinos buscan disminuir los riesgos en el corto plazo y brindar una estructura de apoyo ante la persistencia de incertidumbre en el área.