Albares destaca "la gran sintonía" del Gobierno con el Papa y trabaja para que su visita sea un "éxito"

El titular de Exteriores subraya la importancia de la cooperación institucional ante la llegada del Pontífice a España, resaltando prioridades compartidas como la paz, los derechos fundamentales y la situación migratoria en las sedes que visitará

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En el encuentro reciente entre el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y el nuevo Nuncio Apostólico en España, Piero Pioppo, ambos abordaron aspectos clave relacionados con la próxima llegada del Papa a territorio español y definieron detalles sobre el desarrollo de la visita. En este contexto, Albares precisó que la Dirección General del Protocolo del Ministerio intensifica sus tareas con el propósito de asegurar el buen desarrollo del itinerario del Pontífice en las ciudades de Madrid, Barcelona y Canarias, enfatizando en estos destinos aspectos como la migración y la garantía de la dignidad y los derechos humanos de los migrantes.

Según informó Europa Press, Albares manifestó en una entrevista concedida a Canal Sur Radio que existe “una gran sintonía” entre el Gobierno de España y el Papa en cuestiones fundamentales como las acciones a favor de la paz, la postura ante la guerra en Ucrania, la gestión migratoria y el compromiso de situar la dignidad y los derechos humanos en el centro de las políticas, incluyendo a aquellas personas en situación migratoria irregular.

Europa Press detalló que Albares incidió en que el Ejecutivo español comparte prioridades con el Pontífice en torno a la defensa de la paz y la atención a la crisis humanitaria derivada del conflicto ucraniano. De acuerdo con el ministro, esa coincidencia de enfoques refuerza el trabajo conjunto que las autoridades realizan para garantizar que la visita del líder del Vaticano transcurra conforme a las expectativas institucionales y sociales.

El titular de Exteriores también hizo referencia al papel institucional y diplomático que implica la visita del Papa. Explicó que, más allá de su rol como guía espiritual, el Pontífice funge oficialmente como jefe del Estado del Vaticano, lo que otorga a su presencia un carácter de visita de Estado. Señaló que España y la Santa Sede mantienen relaciones diplomáticas estables, lo que se refleja en la existencia de una embajada española ante la Santa Sede y en que el Nuncio Apostólico desempeña funciones equivalentes a las de un embajador en España. Estas relaciones, según indicó Albares, enmarcan el protocolo y las actividades institucionales previstas durante la estancia papal.

Sobre la posibilidad de que el Papa dirija un mensaje en el Congreso de los Diputados, el ministro recordó que esa intervención se enmarca en su condición de jefe de un Estado soberano. Según consignó Europa Press, Albares explicó que este tipo de actos forman parte de la normalidad diplomática cuando líderes estatales extranjeros visitan el país.

Durante las conversaciones mantenidas con Piero Pioppo, el recién designado Nuncio Apostólico, el ministro detalló que ya se revisaron amplios aspectos logísticos y protocolares referidos a la visita, abordando en particular el impacto que tendrá en las diferentes sedes que el Papa tiene previsto recorrer. La agenda incluye actividades en Madrid y Barcelona, donde se prevé que se aborden cuestiones ligadas a la paz y la convivencia, así como la puesta en valor de los derechos fundamentales.

En la etapa prevista en Canarias, la agenda papal estará centrada, según Europa Press, en la situación de las personas migrantes y en el respeto a los principios de dignidad y derechos humanos en el contexto de los flujos migratorios. En esta región, la llegada de migrantes constituye uno de los retos sociales y políticos más relevantes, y la presencia del Papa busca subrayar la necesidad de dar respuesta a esa realidad desde el reconocimiento pleno de sus derechos y su protección.

Albares subrayó que el Departamento de Exteriores mantiene una interlocución permanente tanto con el Vaticano como con otras instituciones implicadas en la organización del evento. El ministro reiteró que se está prestando atención particular a la coordinación entre administraciones y organismos para que la visita cumpla con los estándares previstos y se convierta en un acontecimiento en el que se reflejen los valores compartidos entre España y la Santa Sede.

Según destacó Europa Press, el Gobierno considera la visita del Papa una oportunidad para subrayar su compromiso con los derechos humanos y la cooperación internacional, en línea con la posición sostenida por el Pontífice en el escenario global. La cita supone también una ocasión para fortalecer el diálogo institucional y la relación bilateral con la Santa Sede, a través de la construcción de consensos en temas de interés mutuo como la justicia social, la convivencia pacífica y la respuesta a desafíos globales como las migraciones y los conflictos armados.

El ejecutivo español, según recogen las declaraciones de Albares difundidas por Europa Press, continúa con los preparativos logísticos y protocolares necesarios, manteniendo abiertos canales de comunicación constantes con el Vaticano. Esta coordinación pretende asegurar el desarrollo ordenado y seguro de los actos previstos y potenciar el impacto institucional y social de la visita en los distintos ámbitos nacionales e internacionales.