Lagarde advierte de que la ciudadanía percibe una inflación mayor que la que muestran los datos

Persisten dudas sobre el aumento del coste de vida, según advirtió la máxima responsable del BCE al Parlamento Europeo, quien alertó sobre el impacto de la percepción pública en la confianza institucional y la toma de decisiones económicas

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La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, subrayó que la percepción de la inflación se conforma a partir de la experiencia personal de gasto, con especial incidencia en productos de compra frecuente como los alimentos. Lagarde destacó que el peso que otorgan los consumidores a estos productos genera un efecto significativo en la percepción ciudadana respecto de la inflación, situando la sensación pública por encima de los datos oficiales pese a la tendencia descendente de los precios desde 2022. Según informó el medio, durante su intervención ante la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo, la máxima responsable del BCE alertó que esta brecha entre la inflación registrada en las estadísticas y la inflación percibida guarda relación directa con el alza sostenida de los precios alimentarios desde mediados de 2022 y que este fenómeno impacta en las decisiones económicas y la confianza institucional.

De acuerdo con lo publicado, la presidenta del BCE aclaró que, aunque la inflación general alcanzó el 1,7% en enero, por debajo del 2% registrado en diciembre y del 10,6% del pico de octubre de 2022, la mayor parte de la población sigue considerando que los precios aumentan más rápido de lo que sugieren los datos oficiales. Lagarde puntualizó que este desfase no es exclusivo de la eurozona, sino un fenómeno histórico y global. Según detalló, las encuestas muestran que la percepción pública acerca de los precios suele evolucionar en línea con los datos oficiales, pero casi siempre resulta más elevada. La persistencia de la inflación en los alimentos, que supera la media general, refuerza este efecto y mantiene altas las impresiones de la ciudadanía sobre el encarecimiento de la vida.

El BCE prevé que la inflación alimentaria continúe moderándose y se estabilice ligeramente por encima del 2% hacia finales de 2026. Sin embargo, según consignó el medio, Lagarde explicó que este componente no solo se debe a los precios observados en el supermercado, sino también a un elemento psicológico: los consumidores recuerdan las subidas de precios con mayor claridad que las bajadas, lo que introduce un sesgo sistemático a la hora de valorar el coste de vida. La presidenta del BCE recalcó que, junto a este factor, la inestabilidad económica, la incertidumbre geopolítica, las políticas comerciales cambiantes y el enfoque constante de los medios de comunicación contribuyen a amplificar la percepción inflacionaria.

Según lo reportado, Lagarde enumeró tres razones por las cuales las impresiones públicas sobre la inflación deben considerarse relevantes. Influencian directamente el comportamiento económico, modelan las expectativas sobre la evolución futura de los precios y afectan el nivel de confianza de la población en el propio BCE y en la política monetaria. "La confianza ayuda a anclar las expectativas de inflación", describió la presidenta ante los legisladores europeos.

En materia económica, la responsable del BCE resaltó que la economía de la eurozona presentó un crecimiento del 0,3% en el cuarto trimestre y del 1,5% para el conjunto de 2025, sustentado principalmente en la demanda interna y en el sector servicios. En lo que respecta a precios, Lagarde puntualizó que la inflación subyacente –que no incluye energía ni alimentos– disminuyó hasta el 2,2%. El medio añadió que, a pesar de esta tendencia a la baja, la entidad mantuvo sin variación los tres tipos de interés oficiales y que las próximas decisiones del BCE sobre política monetaria seguirán un enfoque "dependiente de los datos", que se revisará en cada reunión sin comprometer de antemano una senda específica para los tipos de interés.

Otra cuestión que abordó la presidenta del BCE fue la importancia de reducir la distancia entre la inflación percibida y la medida oficial. Según indicó, esta misión requiere cumplir con el objetivo del 2% de inflación a medio plazo, mejorar la calidad y el acceso a la comunicación del BCE y fortalecer la educación financiera en la región. Christine Lagarde enfatizó la necesidad de explicar de manera clara no solo las medidas que adopta el BCE, sino también los motivos y las metodologías empleados, a fin de que la ciudadanía pueda interpretar con mayor precisión la información económica disponible y tomar decisiones informadas.

El medio indicó, además, que Lagarde solicitó al Parlamento Europeo colaborar como nexo entre la población y el BCE, y reafirmó que tanto la legitimidad democrática del euro como la consolidación de la confianza pública constituyen responsabilidades compartidas entre las instituciones europeas.