Díaz-Canel subraya que Cuba "se defenderá con determinación y firmeza" frente a "cualquier agresión terrorista"

El gobernante cubano afirmó que la nación responderá con rigor ante cualquier intento de ataque, tras el fallecimiento de varias personas en un enfrentamiento armado frente a su costa, mientras Washington exige investigar los hechos y advierte posibles medidas

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El Ministerio del Interior de Cuba informó que la embarcación implicada en el enfrentamiento se identificó como registrada en Florida y se aproximó a cerca de una milla náutica al noreste del canalizo El Pino, donde los agentes cubanos requirieron a sus tripulantes que se identificaran. El incidente desembocó en un tiroteo que resultó en la muerte de cuatro personas a bordo del bote y la lesión del comandante de la embarcación cubana. Según consignó el medio, estos hechos han elevado la tensión en la región y suscitado respuestas inmediatas de ambos gobiernos.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, publicó en redes sociales que el país "se defenderá con determinación y firmeza frente a cualquier agresión terrorista y mercenaria que pretenda afectar su soberanía y estabilidad nacional". De acuerdo con lo informado por Naciones y la declaración del mandatario recogida por diversos medios, Díaz-Canel reiteró que Cuba "no agrede, ni amenaza", y añadió que esta postura se mantendrá ante cualquier intento de atentar contra el territorio o la seguridad nacional.

El medio detalló que las autoridades cubanas comunicaron que la embarcación, tras el requerimiento de identificación, inició un ataque armado en el que los uniformados cubanos devolvieron el fuego. Producto de este intercambio, fallecieron cuatro tripulantes del bote registrado en Estados Unidos. El Ministerio del Interior explicó que la reacción del personal se ajustó a los protocolos ante acciones que consideraron una amenaza inmediata para la seguridad de la isla y sus ciudadanos.

Por su parte, Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, dijo ante la prensa que Washington procederá "en consecuencia" y que sus autoridades se encargarán de verificar lo sucedido "de forma independiente". Según publicó el medio, esta afirmación se da en un contexto de presión creciente por parte de Estados Unidos hacia el gobierno cubano en torno a situaciones de seguridad marítima en la región.

La noticia generó reacciones en ambos países. Según reportó la fuente, sectores oficiales estadounidenses han solicitado una investigación exhaustiva y han advertido sobre la posibilidad de tomar medidas adicionales en función de los resultados de dicha investigación. La embajada de ese país también manifestó preocupación por el fallecimiento de sus ciudadanos y reiteró que su gobierno supervisará que el proceso de esclarecimiento sea transparente e independiente.

En Cuba, diversas instancias del gobierno subrayaron la postura de defensa de la soberanía y sostuvieron que cualquier intervención armada representa un peligro para la estabilidad política y social. Según reportó la fuente, la administración Díaz-Canel considera que las acciones frente a intentos de incursión, sean estos motivados por objetivos mercenarios o terroristas, deben ejecutarse sin demoras para evitar consecuencias mayores en la población.

Las relaciones bilaterales, tensionadas desde hace décadas, se ven impactadas por episodios como este. La fuente remarcó que la administración estadounidense elevó el nivel de revisión sobre la actuación de las fuerzas de seguridad cubanas y reiteró que evaluará nuevas acciones diplomáticas si encuentra anomalías en los procedimientos.

Mientras tanto, organizaciones sociales y familiares de las personas fallecidas exigen aclaraciones tanto en Estados Unidos como en Cuba, y solicitan información precisa sobre el origen del enfrentamiento y los protocolos seguidos por ambas partes. El gobierno cubano aseguró que colaborará con cualquier investigación internacional siempre y cuando no se vulnere la soberanía nacional.

Según publicó el medio, las autoridades marítimas de ambas naciones mantienen abierto un canal de comunicación para el cruce de información técnica y jurídica. Asimismo, funcionarios de los cuerpos de seguridad en Cuba recalcaron que mantendrán las operaciones de control en sus aguas y reiteraron la advertencia contra cualquier incursión no autorizada.

El suceso acentuó la preocupación sobre el incremento de operaciones marítimas en la zona y la falta de acuerdos claros para abordar casos de este tipo. Según detalló la fuente, en años recientes los intercambios sobre seguridad naval han sido objeto de conversaciones intergubernamentales, aunque persisten desacuerdos en la interpretación de la legalidad de algunas acciones y la jurisdicción correspondiente.

El gobierno de Díaz-Canel sostuvo que su prioridad sigue siendo garantizar que el territorio nacional permanezca libre de acciones violentas y que los procedimientos de las fuerzas de seguridad estarán en línea con los estándares legales del país. El ejecutivo anunció que proporcionará nueva información sobre el caso a medida que avancen las investigaciones, al tiempo que Estados Unidos reiteró su exigencia de acceso a documentación y testimonios de los sobrevivientes.

Diversos analistas citados por la fuente estiman que el incidente podría agravar las diferencias diplomáticas y provocar un debate en foros internacionales en torno al tratamiento de los ataques en aguas territoriales. El caso se perfila como un nuevo punto de fricción en la ya compleja relación entre ambos países, en un contexto donde las posturas de defensa y las demandas de transparencia se mantienen como ejes en el desarrollo de la crisis.