Ucrania denuncia el lanzamiento de unos 135 drones rusos en un ataque en el cuarto aniversario de la invasión

Cerca de 135 aparatos no tripulados y un misil impactaron en territorio ucraniano durante una nueva ofensiva rusa, mientras sistemas antiaéreos lograron interceptar la mayoría de los dispositivos en medio de fuertes tensiones y alertas a la población

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Las autoridades rusas reportaron la interceptación de cerca de cien drones supuestamente lanzados desde Ucrania en distintas zonas, incluyendo casos en Bélgorod, Krasnodar y el mar Negro. Además, según sus informes, lograron abatir aparatos en la península de Crimea, el mar de Azov, Saratov, así como incidentes individuales en Rostov, Kursk, Adigea y Samara. Este consumo de recursos defensivos y la serie de ataques ocurren en el contexto de la intensificación de la confrontación, coincidiendo con el cuarto aniversario del inicio de la invasión a Ucrania, registrada el 24 de febrero de 2022. De acuerdo con información publicada por las Fuerzas Armadas de Ucrania, el martes se produjo una de las mayores ofensivas con vehículos no tripulados desde el inicio del conflicto, con unos 135 drones rusos y un misil impactando en su territorio.

El medio consignó que la Fuerza Aérea ucraniana detalló en un comunicado que el ataque ruso incluyó el lanzamiento de un misil balístico 'Iskander' y 133 drones, los cuales apuntaron contra diferentes regiones de Ucrania. La defensa aérea ucraniana afirmó que sus sistemas interceptaron 111 de los drones en distintas zonas del espacio aéreo nacional. El comunicado reconoció la existencia de impactos de un misil y 19 drones en un total de 16 localizaciones, además del registro de caída de escombros procedentes de un aparato derribado en otro punto del país. Las autoridades señalaron que la operación rusa continuó con la presencia de numerosos drones sobre su espacio aéreo y solicitaron a la población que respetara estrictamente las normas de seguridad en vigor.

El medio informó que, en este contexto, ninguna de las partes se pronunció oficialmente sobre posibles víctimas o daños materiales derivados de los ataques y los incidentes de interceptación. Ucrania, conforme a lo reportado, no ofreció cifras sobre afectados o infraestructura dañada tras la nueva oleada de drones y el impacto del misil. La información disponible indicaba únicamente la localización de los ataques y el balance de dispositivos aéreos derribados o impactados.

Al mismo tiempo, autoridades rusas notificaron desde Moscú que interceptaron cerca de cien drones ucranianos durante este mismo periodo temporal. El Ministerio de Defensa de Rusia proporcionó un desglose de los incidentes, señalando que veintitrés aparatos fueron detenidos en la región de Bélgorod, veintidós en Krasnodar y diecinueve fueron neutralizados en el mar Negro. Además, once aparatos fueron interceptados en Crimea, una región cuya anexión por parte de Rusia en el año 2014 no cuenta con reconocimiento internacional, según detalló la publicación original. Otros diez drones fueron interceptados en el mar de Azov, siete en Saratov y se registró la caída de drones individuales en Rostov, Kursk, Adigea y Samara.

De acuerdo con la información aportada por el medio, el ataque ruso formó parte de una estrategia coordinada en el marco de la escalada bélica en torno a la fecha simbólica del aniversario de la invasión a Ucrania. La defensa ucraniana subrayó la continuidad de los incidentes e instó a los ciudadanos a extremar precauciones y atender las directrices oficiales, señalando la permanencia de aeronaves hostiles en su espacio aéreo durante la jornada.

Las operaciones de defensa aérea se vieron intensificadas ante la magnitud del ataque, según publicó la fuente consultada, con una movilización significativa de medios y personal destinados a repeler los vehículos no tripulados y misiles contra objetivos en Ucrania. No se proporcionaron valoraciones sobre los daños causados en Rusia por los drones cuyos lanzamientos habrían sido efectuados por fuerzas ucranianas, ni se ofrecieron detalles adicionales sobre los lugares de caída de los restos ni sobre afectaciones a la infraestructura civil o militar.

El intercambio de ofensivas con drones y misiles, así como los reportes de interceptaciones a gran escala, marcan una tendencia al aumento de la presión militar entre ambos países coincidiendo con fechas conmemorativas relacionadas con el conflicto iniciado en febrero de 2022, consignó el medio. El uso de sistemas antiaéreos modernos en ambos bandos constituye un elemento clave para explicar el alto porcentaje de neutralización de los aparatos implicados en los ataques, si bien persisten incidentes de impacto que complican la situación en las zonas bajo conflicto.

La administración militar ucraniana reiteró la necesidad de mantener los protocolos de seguridad ante la amenaza constante de nuevos ataques, en especial mientras permanecían drones enemigos activos durante las operaciones defensivas. La sucesión de eventos registrada en este ataque específico, así como la reacción inmediata de ambos bandos militares, pone en relieve las capacidades actuales de interceptación y la extensión del empleo de vehículos no tripulados para operaciones bélicas en la región, según informó el medio citado.