Aumentan a 10 los muertos por la explosión de un camión cisterna en Chile

Una persona más perdió la vida este lunes tras el accidente en el norte de Santiago, elevando a diez las muertes. Once heridos siguen internados, siete en condición crítica, según la Subsecretaría de Redes Asistenciales

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Las autoridades informaron que, de las once personas que permanecen hospitalizadas tras la explosión de un camión cisterna en el norte de Santiago, siete aún se encuentran en estado crítico aunque presentan estabilidad dentro de la gravedad de sus lesiones, mientras que cuatro continúan en unidades de menor urgencia. La Subsecretaría de Redes Asistenciales confirmó en un comunicado oficial que la cifra de fallecidos ascendió a diez este lunes, resultado de la gravedad de las heridas de una de las víctimas internadas, según recogió la emisora chilena ADN.

De acuerdo con la información publicada por la emisora ADN, el accidente ocurrió el jueves pasado y terminó con la vida de cuatro personas de manera inmediata. En días posteriores, otras víctimas que habían quedado con lesiones graves sufrieron el desenlace fatal, dos de ellas el sábado y una más este lunes, incrementando la cantidad de muertes asociadas al incidente.

El parte médico difundido por la Subsecretaría de Redes Asistenciales, citado por ADN, detalló que el fallecimiento más reciente se debió al deterioro progresivo producido por las quemaduras severas y otras lesiones asociadas al impacto de la explosión. El comunicado indicó: "Lamentamos profundamente informar del fallecimiento de un paciente producto de la gravedad de sus heridas", haciendo referencia a la persona internada que se convierte en la décima víctima tras el siniestro.

Actualmente, el sistema sanitario público y privado de la región atiende a los once sobrevivientes, de los cuales siete se encuentran "estables dentro de su gravedad", pero bajo constante monitoreo debido al riesgo vital en que se encuentran, según explicó la Subsecretaría de Redes Asistenciales. Los cuatro restantes se mantienen en servicios de menor emergencia, aunque bajo observación médica, mientras los equipos de salud continúan evaluando la evolución clínica de cada caso.

El accidente se produjo en el sector norte de la ciudad de Santiago, cuando un camión cisterna transportaba sustancias inflamables y explotó, provocando una violenta onda expansiva y un extenso incendio. Las investigaciones preliminares no han sido detalladas en los reportes, aunque se recoge la preocupación de las autoridades sanitarias y de emergencia por el alto nivel de gravedad de los heridos.

Según consignó la emisora ADN, la explosión impactó a transeúntes y personas cercanas al sitio, lo que explica la magnitud del número de víctimas mortales y personas heridas. Los equipos de emergencia acudieron inmediatamente para controlar las llamas y trasladar a los lesionados a centros médicos de la zona.

El comunicado de la Subsecretaría de Redes Asistenciales, difundido por ADN, reiteró la gravedad del suceso y la complejidad de las lesiones, que incluyen quemaduras de tipo severo y afectaciones respiratorias generadas por la inhalación de humo y gases tóxicos liberados con la explosión.

Familias de las víctimas y heridos se mantienen a la espera de la evolución de los internados, mientras las autoridades sanitarias actualizan el estado de salud de manera regular. ADN reportó también que se mantiene la atención prioritaria en los hospitales, tanto públicos como privados, para las personas gravemente afectadas.

Las causas específicas del incidente aún no se han dado a conocer públicamente, pero el accidente ha generado alarma entre los residentes y renovó el debate sobre la seguridad en el transporte de materiales peligrosos en áreas urbanas. Las autoridades locales y el Ministerio de Salud han manifestado preocupación por la magnitud del evento y su impacto en la red sanitaria y en la seguridad pública, según reiteró ADN.

En las horas posteriores al accidente, organismos de protección civil y bomberos realizaron operativos de aseguramiento del área y seguimiento para evitar nuevos riesgos de combustión. El impacto social se hizo evidente dada la cantidad de afectados en una sola jornada y la movilización de recursos materiales y humanos para enfrentar la emergencia, reportó ADN.

Desde el primer día, los profesionales de la salud han concentrado sus esfuerzos en salvar la vida de los heridos, aplicando protocolos para el tratamiento de quemaduras extensas y complicaciones respiratorias graves derivadas del incendio y la explosión. Las autoridades médicas, según ADN, monitorean con frecuencia la condición de los pacientes críticos y evalúan de manera constante los recursos necesarios para su atención, dada la complejidad clínica resultante de este tipo de emergencias.

La serie de muertes que se desencadenaron tras el incidente ha ido elevando la cifra de fallecidos desde el jueves hasta el lunes, pasando de cuatro víctimas iniciales a un total de diez, marcado por el fallecimiento de personas internadas en estado grave que no lograron superar las lesiones. La situación actual mantiene en alerta a la red sanitaria, que gestiona la evolución de los heridos y busca evitar un mayor aumento en las víctimas mortales, mientras se da acompañamiento a sus familiares, consignó ADN.