Pakistán mata a cinco supuestos terroristas en una nueva operación en la provincia de Baluchistán

Cinco integrantes de un grupo armado murieron durante una intervención militar en Pishin, Baluchistán, según autoridades, tras ser identificados por inteligencia como parte de una facción vinculada a actividades respaldadas por India, e incautaron armamento y explosivos

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El hallazgo de municiones y explosivos en el lugar de la confrontación marcó un elemento central tras el operativo militar en Pishin. Según consignó el medio, tras una intervención basada en inteligencia, las fuerzas de seguridad paquistaníes identificaron y neutralizaron a cinco integrantes de un grupo armado, a quienes vincularon con actividades respaldadas por India en la provincia de Baluchistán.

El Ejército de Pakistán, en declaraciones recogidas por el medio, explicó que la operación se realizó en el distrito de Pishin y tenía como objetivo a miembros de Fitna al Juarij, denominación que Islamabad utiliza desde hace meses para definir a Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), conocido como los talibán paquistaníes. De acuerdo con lo difundido, las fuerzas armadas atacaron el escondite del grupo empleando diversas armas, lo que desencadenó un intercambio de disparos. Durante la confrontación, uno de los implicados activó un artefacto suicida, mientras que los otros cuatro integrantes fueron abatidos tras una persecución.

Según detalló el Ejército a través del comunicado citado, los cinco fallecidos estaban implicados en diversas operaciones armadas en la zona y formaban parte de estructuras que Islamabad relaciona directamente con el respaldo indio. En el sitio de la operación militar, las autoridades paquistaníes recuperaron tanto armamento como distintos explosivos. Las fuerzas armadas reiteraron su compromiso de perseguir y desmantelar cualquier amenaza terrorista que, aseguran, recibe apoyo externo.

El medio reportó que Pakistán ha intensificado su despliegue militar en provincias como Baluchistán y Jáiber Pastunjua, ambas fronterizas con Afganistán. Entre las intervenciones recientes, destaca una operación a gran escala desarrollada en Baluchistán a principios de febrero. En ese operativo, el balance ofrecido por las autoridades fue de más de 215 miembros de grupos armados muertos, como respuesta a ofensivas del Ejército de Liberación Baluche (BLA).

El BLA, de acuerdo con la misma fuente, es una organización separatista que opera en Baluchistán y ha reivindicado numerosos atentados en los últimos años, reclamando fuegos de autonomía frente al gobierno central. Baluchistán se caracteriza por altos índices de pobreza y marginación económica, factores que, según analistas citados por la prensa internacional, alimentan la persistencia de grupos armados en la región.

Las autoridades paquistaníes, según lo publicado, ayudan a los ataques contra grupos como TTP y BLA adjudicando el respaldo a una estrategia por parte de India que tendría como fin debilitar el control y la estabilidad en esa provincia. Islamabad ha denunciado públicamente en reiteradas ocasiones el presunto apoyo de India a estos grupos armados, aunque Nueva Delhi ha rechazado las acusaciones.

El distrito de Pishin, donde se realizó la operación, se ubica dentro de un área donde la tensión persiste debido a la presencia de facciones que desafían al Estado y a la permanencia de redes armadas. Según la información contenida en el comunicado militar reproducido por el medio, la operación en Pishin buscó anticipar posibles movimientos insurgentes y cortar canales de apoyo logístico y financiero externos.

El reporte también recordó la constante presión que enfrentan las regiones fronterizas de Pakistán, tanto por su cercanía con Afganistán como por la acción de grupos armados que, según el gobierno, buscan desestabilizar la zona mediante atentados selectivos, ataques a infraestructuras y embestidas contra personal de seguridad.

A lo largo de los últimos años, según puntualizó la fuente, Baluchistán se ha mantenido como uno de los focos principales de conflicto interno, marcado por el accionar de organizaciones armadas con agendas separatistas y religiosas. Las reivindicaciones por mayor autonomía y reparto de recursos naturales han estado presentes en el discurso de movimientos como el BLA, mientras que grupos como TTP mantienen prácticas de ataque sistemático contra el Estado paquistaní y la población local.

De acuerdo con la información publicada, la ofensiva militar en Pishin forma parte de una estrategia más amplia dirigida a contener la escalada de violencia en la región y a debilitar las relaciones que el gobierno vincula con potencias extranjeras, en particular, India. Las autoridades paquistaníes reafirmaron su intención de fortalecer las operaciones en zonas donde identifican actividad armada, respaldada y financiada desde el exterior, con el fin de salvaguardar la seguridad nacional y restaurar la estabilidad en áreas consideradas de alto riesgo.