Los Veintisiete se reúnen este lunes en Bruselas con el 20º paquete de sanciones a Rusia aún en el aire

Los responsables diplomáticos de la Unión Europea examinan medidas económicas impulsadas por la Comisión para castigar a Moscú y debaten nuevas acciones en Oriente Próximo, Venezuela y Siria, mientras crecen las divisiones internas sobre la estrategia frente al Kremlin

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Al cierre de la pasada semana, la Comisión Europea mantuvo abierta la posibilidad de coordinar una prohibición total de servicios marítimos vinculados al petróleo ruso entre los socios del G7, aunque más recientemente se ha considerado que la Unión Europea podría avanzar con esta medida incluso si no se logra ese alineamiento internacional. Este planteamiento refleja una creciente presión para acordar nuevas restricciones económicas dirigidas al Kremlin, en medio de tensiones dentro de los Estados miembro sobre la mejor forma de proceder frente a Rusia. Según informó el medio original, los ministros de Asuntos Exteriores de los veintisiete países de la Unión Europea celebran este lunes en Bruselas una reunión clave para intentar desbloquear el vigésimo paquete de sanciones contra Moscú, con el objetivo de que esté aprobado el próximo 24 de febrero, fecha que marca el cuarto aniversario de la invasión de Ucrania.

De acuerdo con el medio, la propuesta de la Comisión Europea ha estado en discusión durante dos semanas a nivel de embajadores, sin que hasta ahora se haya alcanzado un consenso. El viernes reciente, representantes permanentes de los Estados miembro sostuvieron dos encuentros adicionales para afrontar el asunto. Si bien la mayoría respalda el texto, persisten reservas entre algunos países, lo que anticipa nuevas deliberaciones antes de la fecha prevista para aprobar el paquete. El principal punto de fricción es la sugerencia de prohibir de forma absoluta todos los servicios marítimos a embarcaciones vinculadas al crudo ruso, lo que hasta ahora solo se aplicaba si el precio del barril superaba los 44,10 dólares. Países con importantes intereses en la industria marítima europea advierten que una suspensión total podría dañar sus propias economías y facilitar la utilización, por parte de Rusia, de la “flota fantasma”, barcos que permiten sortear las restricciones actuales de la UE a las exportaciones energéticas rusas.

Tal como publicó la fuente original, la Comisión propone que las empresas comunitarias dejen de prestar servicios de todo tipo —incluyendo limpieza, gestión bancaria o catering— a los buques que transportan petróleo ruso. El Ejecutivo europeo sostiene que la medida buscaría desincentivar negocios energéticos de terceros países con Moscú, afectando los ingresos del Kremlin. El contexto global del transporte marítimo lleva a que Bruselas considere la coordinación internacional con el G7 como más efectiva, aunque no se descarta una acción en solitario de la UE tras la reciente apertura de esa opción el martes pasado.

Mientras tanto, el Consejo de Asuntos Exteriores (CAE) de la UE abordará también la situación energética, financiera y de defensa de Ucrania en este contexto. El medio detalla que los ministros de Exteriores participarán en un encuentro informal con el viceministro ucraniano Andrii Sybiha, centrado en identificar las necesidades más inmediatas de Kiev en materia de energía, financiación y suministro de armamento.

El segundo tema en la agenda de la jornada tiene como eje la situación en Oriente Próximo. Según el medio, habrá un análisis sobre las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, enfocadas en alcanzar un acuerdo que limite el programa nuclear iraní. Además, los responsables europeos discutirán posibles sanciones adicionales encaminadas a proteger a los ciudadanos iraníes que buscan abandonar su país, conforme a fuentes del Servicio de Acción Exterior de la UE citadas por el medio.

Siria también figurará entre los puntos de discusión, en especial el balance de los cambios recientes en el noreste del país tras la intensificación de enfrentamientos entre milicias kurdas-árabes y el nuevo Gobierno de transición liderado por Ahmed al Shara. Se prevé una revisión de estrategias para coordinar los esfuerzos de la UE en la lucha contra grupos como Estado Islámico, reportó la fuente original.

El conflicto israelí-palestino se perfila como el asunto de mayor importancia dentro de los debates sobre Oriente Próximo. De acuerdo con el medio, la Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, impulsará una evaluación sobre el deterioro de la situación en Cisjordania, tras la reciente anexión territorial por parte de Israel destinada a la construcción de nuevos asentamientos. Kallas explorará entre los Estados miembro la posibilidad de imponer sanciones a Israel, considerando, entre las opciones, la suspensión parcial del Acuerdo de Asociación Comercial con ese país, además de sanciones específicas a dos ministros y a colonos implicados en violencia.

El medio informó que los ministros tienen previsto participar en un almuerzo informal con Nickolai Mladenov, representante especial para Gaza de la Junta de Paz, para examinar formas en que la UE pueda contribuir a mejorar la situación humanitaria en la Franja de Gaza. En esta ocasión se unirá también Dubravka Suica, comisaria europea para el Mediterráneo, quien expondrá sus observaciones tras haber asistido como observadora a una reciente reunión de la Junta de Paz promovida en Washington por Donald Trump. Suica ha sido objeto de críticas, especialmente por parte de Francia, cuyo ministro de Exteriores, Jean-Noël Barrot, declaró que “nunca debería haber asistido” dado que no contaba con un mandato de los Veintisiete, como exige la política exterior comunitaria construida por unanimidad.

En relación con América Latina, el medio consignó que España introducirá un punto adicional en la agenda, solicitando el levantamiento de las sanciones impuestas sobre Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, esto en respuesta a la promulgación de una ley de amnistía para presos políticos en el país latinoamericano. El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, planteará ante sus colegas que revertir estas sanciones enviaría una señal positiva sobre el avance de un diálogo político amplio y pacífico en Venezuela. Según fuentes citadas por el medio, aunque Albares trasladará formalmente la petición durante el Consejo, no está prevista ni una votación ni un debate formal sobre el tema en esta sesión.

La cita en Bruselas tendrá, así, una agenda cargada que no solo trata de cerrar una nueva ronda de acciones económicas y diplomáticas frente a Moscú, sino que también examina situaciones críticas en Oriente Próximo y América Latina, al tiempo que pone de manifiesto las divergencias estratégicas y de procedimiento entre los Veintisiete respecto a la toma de decisiones colectivas y la representación exterior de la Unión Europea.