La migraña puede provocar dolor cervical, cambios en el estado de ánimo, mareos o problemas digestivos, según la FECEF

Según especialistas de la Fundación Española de Cefaleas, este trastorno neurológico puede afectar el sistema nervioso entero, generando dificultades en el habla, concentración, memoria, fotofobia e incluso malestares abdominales que impactan significativamente la vida cotidiana

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El dolor cervical suele presentarse incluso antes del dolor de cabeza o acompañarlo durante los episodios de migraña, fenómeno que muchas personas atribuyen a molestias musculares o a la columna vertebral, aunque en realidad forma parte de la manifestación clínica de este trastorno, según explicó Isabel Beltrán Blasco, médica integrante del Comité Científico y de Publicaciones de la Fundación Española de Cefaleas (FECEF). De acuerdo con información publicada por el medio, la migraña va más allá del dolor de cabeza y cuenta con una variedad de síntomas que impactan distintas áreas del sistema nervioso.

La FECEF señaló, según consignó el citado medio, que la migraña puede provocar dificultades en el habla, problemas de concentración, alteraciones de la memoria, sensibilidad a la luz e incluso malestares estomacales. Un tercio de las personas con migraña en España –un 12 por ciento de la población, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN)– experimenta síntomas que van apareciendo antes, durante y después de cada episodio.

Durante los ataques, los pacientes pueden sufrir cambios en el ánimo como irritabilidad, ansiedad o desánimo, según detalló Beltrán Blasco en declaraciones incluidas en el informe de la FECEF. Así, no solo el dolor intenso en cabeza es parte del cuadro, sino también manifestaciones físicas y cognitivas. La dificultad para encontrar palabras, así como el enlentecimiento del pensamiento y los problemas de concentración, figuran entre las alteraciones neurológicas que pueden persistir incluso una vez superada la crisis. Beltrán Blasco indicó, según la Fundación, que “muchos pacientes también manifiestan problemas de memoria y describen una sensación de ‘resaca’ tras la crisis”. Además, la llamada ‘niebla mental’ puede continuar tras el episodio, dificultando la actividad diaria.

Estos síntomas, detalla la doctora, se relacionan en gran medida con variaciones en los neurotransmisores dopamina y serotonina, y tienden a disminuir cuando el tratamiento logra un mejor control sobre la migraña, como contó la especialista a la FECEF. Además de los síntomas neurológicos, se presentan cuadros digestivos como dolor abdominal, digestiones lentas o alteraciones del ritmo intestinal, los que habitualmente guardan relación con el síndrome de intestino irritable o alteraciones de la microbiota intestinal, reportó la Fundación.

El cerebro de las personas con migraña presenta una mayor sensibilidad ante estímulos sensoriales, lo que se traduce en intolerancia a la luz, los sonidos o determinados olores, según detalló Isabel Beltrán Blasco para la FECEF. Esta particularidad puede provocar que, incluso en ausencia de dolor de cabeza, los pacientes experimenten malestares al exponerse a ciertos estímulos ambientales.

La experta resaltó la importancia de abordar todos los síntomas asociados a la migraña y no centrarse únicamente en el dolor de cabeza. Según información del documento difundido por la Fundación, un control inadecuado de la enfermedad, con frecuencia elevada de crisis mensuales, genera lo que se denomina “carga interictal”, es decir, la suma de efectos negativos que repercuten en diversas áreas de la vida diaria y dificultan la calidad de vida del paciente.

Al identificar la necesidad de un abordaje integral, la Fundación Española de Cefaleas ha publicado un documento elaborado por la doctora Isabel Beltrán Blasco, cuya intención es facilitar que los pacientes reconozcan la diversidad de síntomas vinculados a la migraña, promoviendo así un manejo y control más eficaz del trastorno. La Fundación ha señalado que tanto la rigidez como el dolor cervical pueden mejorar cuando se aplican tratamientos preventivos y terapias agudas adecuadas, lo que permite reducir la frecuencia y la intensidad de los episodios, según el informe citado.

El documento de la FECEF busca ampliar el entendimiento sobre la naturaleza multifacética de la migraña, resaltando que las manifestaciones no se limitan a episodios de dolor agudo sino que abarcan alteraciones cognitivas, emocionales y físicas que pueden prolongarse más allá de la crisis en sí. Esta visión amplia, según reportó el medio, resulta fundamental para lograr una mejora real en el manejo clínico y la vida cotidiana de quienes padecen esta enfermedad neurológica.