Laurence Debray, biógrafa de Juan Carlos I, ve "insólito" que se le reclame una disculpa: "¿Que se disculpe de qué?"

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La escritora francesa Laurence Debray pasó dos años en Abu Dabi con el Rey emérito para ayudarle a escribir sus memorias. Ese tiempo le permitió conocer a un hombre con un gran sentido del deber y que no quiere incomodar a su hijo, Felipe VI, y que ha reconocido los errores cometidos, por tanto no entiende que en España haya quien aún siga pensando que debe una disculpa a los españoles por su comportamiento.

La elaboración de 'Reconciliación', publicado en noviembre en Francia y en diciembre por Planeta en España (donde lleva ya seis ediciones y fue uno de los más vendidos de 2025), fue "un proceso largo porque quería que fuera su voz", cuenta Debray en una entrevista con Europa Press. Ambos pasaron muchas horas hablando, que luego ella tenía que escribir y el antiguo monarca revisaba hasta que se sentía "totalmente cómodo con el resultado".

Al final, el libro es un compendio de sus "memorias" y sus "recuerdos" ya que no tuvo acceso a sus archivos en el Palacio de la Zarzuela, aunque en alguna ocasión contactó con amigos "para estar seguro de la fecha, de la persona o del contexto", explica.

Según Debray, desde el primer momento tanto el emérito como ella tenían claro que el libro tenía que cubrir toda su vida. "Él quería hablar de su infancia y de su familia" porque quería dar a conocer "un poco el hombre detrás del rey". "Me parecía normal que hablara no solo de lo bueno, pero también de lo malo", sostiene. "Es asumirlo todo y creo que no hubo ninguna duda sobre este hecho", añade, subrayando que "reconoce sus errores".

La escritora defiende que Don Juan Carlos quería escribir un libro dirigido "a los jóvenes españoles y del mundo" para "dar su visión de los hechos y su forma de sentir y vivir las cosas". Por tanto, "tenéis que entender que este libro no está dedicado a los españoles" sino que lo que busca es "dejar un testimonio" a las futuras generaciones.

ES UN LIBRO PARA LA HISTORIA

Y en este sentido, y dado que el libro se publicó primero en Francia, ya se ha publicado también en Portugal y se está preparando una versión inglesa, no tenía sentido entrar en los "detalles" de las relaciones extramatrimoniales porque no es algo que vaya a quedar para la historia. "Es un libro para la historia con 'h' mayúscula", esgrime.

A su juicio, es más importante que hable de su relación con Franco, de la Transición, de la Constitución, "pero a veces los españoles se olvidan de que es un libro también para el mundo, no solo para la prensa amarillista española".

En este sentido, cuando se le pregunta por el hecho de si alguna vez Juan Carlos I se ha planteado disculparse por esos errores que ha reconocido, como hay quien le reclama en España, donde el presidente, Pedro Sánchez, dijo que debía "explicaciones" por sus acciones y desde el PSOE se fue incluso más lejos y se planteó que debía una "disculpa", responde rotunda: "¿Pero disculpas para qué?".

Debray no oculta su perplejidad, como francesa, por el hecho de que en España quieran que el antiguo monarca se disculpe teniendo en cuenta que "hay problemas de gestión del Estado, hay gente que se muere, hay gente que vive muy mal, y ¿el jefe del Gobierno se disculpa de algo?, ¿ha dimitido de algo alguien?".

"Piden al rey cosas que ni si quiera se lo aplican a ellos mismos. Me parece muy insólito, lo siento", agrega. "Yo soy francesa y no me quiero meter en política española, pero a veces me hace reír un poco el contexto", continúa. "¿Y qué quieren? ¿Que se disculpe de qué? Ha abdicado, ha dejado el poder a su hijo y vive fuera sin molestar a nadie", remacha.

CREE QUE SU EXILIO ES LO MEJOR PARA LA CORONA

Por otra parte, reconoce el pesar que supone para el emérito no tener una relación más estrecha con su hijo y con la Princesa Leonor. "Es un abuelo que tiene ya 88 años, que vive lejos de su país y de su familia, muy aislado, pero lo asume desde el punto de vista institucional" porque considera que "es mejor así para la Corona".

Según Debray, "siempre está pendiente de no molestar a su hijo, de fortalecer la Corona, de sacrificarse para la Corona, de vivir lejos y fuera del país para dejar tranquilo a su hijo" y lo tiene ya interiorizado. También por este motivo seguramente Doña Sofía no ha viajado hasta ahora a visitarle en su exilio en Emiratos Árabes Unidos, comenta.

La autora explica que se emocionaba mucho al hablar de la Reina, sobre todo del inicio de su relación y su luna de miel, igual que al hacerlo de su padre, Don Juan. En este caso, también mostraba cierto remordimiento por "no haber dado suficiente boato cuando le entregó los derechos dinásticos" de los Borbón en 1977, aunque luego le hizo un entierro de rey.

NO BUSCA SER POLÍTICAMENTE CORRECTO

"El libro es muy honesto" y en ningún momento trata de ser "políticamente correcto" y decir determinadas cosas para quedar bien. "Es un libro escrito a corazón abierto, es su verdad y es muy sincero", esgrime Debray, que asegura que en ningún momento de su elaboración la Casa Real se puso en contacto con ella aunque dice desconocer si Felipe VI habló con su padre.

Debray sostiene que 'Reconciliación' "va a ser la versión final", descartando que en un futuro pueda publicarse una edición ampliada. "Ya es bastante espeso y creo que los libros tienden a reducirse porque la gente lee poco", ironiza, subrayando que además hay otros libros sobre la figura de Juan Carlos I y su reinado.

En cuanto al hecho de que no haya habido una presentación pública con quien fuera monarca durante casi cuatro décadas, explica que en el caso de Francia hacía falta "más contexto" y por eso se optó mejor por que varios periodistas viajaran a Abu Dabi a entrevistarle. "En España le hubiera gustado hacer una presentación con algunos actores de la Transición o que fueron muy activos durante su reinado pero le hicieron entender que no era bien visto", añade.

Por lo que se refiere a su estado de salud, Debray confirma que "está bien", aunque no deja de ser un hombre de 88 años que tiene problemas de movilidad, y que los médicos le han aconsejado que baje el ritmo y no viaje tanto. Ese fue precisamente el motivo aducido para no acudir el mes pasado al funeral de la princesa Irene, hermana de Doña Sofía. "Le dio mucha pena no poder acudir" y le afectó mucho su muerte, asegura.

A Don Juan Carlos le pesa no saber qué será de él cuando muera. "Lo tiene como asumido pero no deja de ser doloroso para él, pero no se queja y dice 'qué horror, voy a acabar aquí solo en Abu Dabi'", afirma. "Él no va a entrar en esos detalles porque no quiere incomodar", apunta.

METICULOSO, SERIO Y TRABAJADOR

Debray reconoce que tenía una imagen preconcebida del emérito, de quien había escrito dos libros pero "sin tener sus confidencias". "Me había imaginado un hombre mucho más maquiavélico" y más aferrado al poder teniendo en cuenta que había aguandado durante años a Franco "para llegar a rey y luego montar la Transición", "un proceso muy sutil que va a quedar en la historia".

"Eso se derrumbó totalmente", afirma. "Vi a un hombre muy instintivo, mucho más en la reflexión (...) con mucha más autoridad de lo que pensaba" puesto que fue él quien negoció con los militares, con los comunistas, con Suárez... aunque estuviera rodeado de consejeros, pese a que "él no suele ponerse de relieve".

"Puedo dar testimonio de una persona muy meticulosa, mucho más serio y trabajador y determinado, sin cansarse, sin quejarse, determinado en acabar el libro", confiesa después de los dos años pasados juntos en su elaboración.