La UE, la UA y la ONU reiteran compromiso de proteger a la infancia ante conflictos y reclutamiento militar

Organizaciones internacionales advierten sobre el alarmante aumento de menores obligados a participar en guerras, exigen acciones urgentes, respeto al derecho internacional y protección integral para niñas y niños ante las graves consecuencias del conflicto en su desarrollo y bienestar

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Las cifras registradas en 2024 reflejan que 7.402 menores han sido reclutados por actores armados en distintos conflictos a nivel mundial, según un comunicado conjunto de la Unión Europea, la Unión Africana y Naciones Unidas. Del total de menores afectados, un tercio corresponde a niñas que enfrentan riesgos agravados como explotación sexual y matrimonios forzados. El comunicado detalla el impacto desproporcionado que los conflictos armados tienen sobre los menores y enfatiza la urgencia de erradicar el reclutamiento y el uso de niños en guerras.

Según publicó la Unión Europea, estos organismos internacionales advierten que uno de cada cinco niños en el mundo vive en contextos marcados por conflictos armados, convirtiéndolos en las víctimas más expuestas y vulnerables. Destacan que la “magnitud alarmante” de los actuales enfrentamientos repercute de forma directa y devastadora en la niñez, afectando su desarrollo y bienestar. La ONU, la UE y la UA insistieron en su compromiso con la protección de los menores, afirmando que es indispensable terminar y prevenir la utilización de niños y niñas en grupos armados.

El reclutamiento de menores en conflictos armados constituye, para estos organismos internacionales, una grave violación del derecho internacional. Por ello, exigen a todas las partes involucradas en guerras el cumplimiento pleno de las normas internacionales, la liberación inmediata e incondicional de los menores reclutados y la garantía de protección integral para quienes han estado asociados a fuerzas armadas o grupos armados, remarcando que estos menores deben ser tratados prioritariamente como víctimas.

La declaración conjunta resalta la importancia de medidas preventivas para evitar que los niños sean reclutados o utilizados con fines bélicos. Entre las acciones urgentes solicitadas, figura la tipificación penal del reclutamiento y uso de menores en conflictos armados, la adopción de mecanismos efectivos para verificar la edad de los reclutas y la implementación de protocolos que permitan la transferencia de los menores a actores civiles que puedan brindar atención y protección.

Las consecuencias de la participación en escenarios de guerra para los menores, precisa el comunicado, incluyen traumas físicos y psicológicos, desplazamientos forzados y prolongados, interrupciones en el acceso a la educación y la pérdida de sus medios de vida. Estos efectos pueden comprometer de manera irreparable las perspectivas de futuro y el bienestar de los niños y niñas afectados, según advirtieron la UE, la UA y la ONU.

El documento también remarca que la cooperación internacional resulta indispensable para enfrentar los desafíos actuales y futuros en materia de protección a la infancia frente a los conflictos armados. Según consignó la ONU, la consolidación de alianzas sólidas entre diferentes actores resulta clave para salvaguardar los derechos de la niñez y trabajar hacia la construcción de una paz sostenible, especialmente en contextos donde el orden internacional enfrenta cuestionamientos.

A través de este comunicado conjunto, la Unión Europea, la Unión Africana y las Naciones Unidas reiteran la necesidad de fortalecer las acciones globales destinadas a proteger a los menores en situación de conflicto y de asegurar la implementación efectiva de marcos legales y políticas públicas de prevención y atención. Reclaman un enfoque coordinado y la responsabilidad compartida de todos los actores internacionales y estatales, con especial énfasis en la protección específica de las niñas que se encuentran expuestas a múltiples formas de violencia y explotación dentro de estas situaciones.

El llamado de estos organismos incluye también la exigencia a las partes en conflicto de garantizar que la respuesta internacional se ajuste al interés superior del menor y que los esfuerzos se centren en restaurar los derechos y las oportunidades de futuro de quienes han sido afectados. De acuerdo con lo publicado por la UE y la ONU, la erradicación del fenómeno del niño soldado y la protección integral de la infancia requieren de un compromiso continuo por parte de la comunidad internacional para prevenir nuevas vulneraciones y atender a las necesidades de quienes han sufrido las consecuencias de la guerra.