La aerolínea estatal venezolana reprograma sus vuelos a Nicaragua y Cuba por la falta de combustible

Conviasa ha modificado sus itinerarios entre Caracas, La Habana y Managua tras la advertencia de la autoridad cubana sobre la crisis de hidrocarburos, además de enfrentar cambios migratorios impuestos recientemente por el gobierno de Daniel Ortega para ciudadanos cubanos

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Las autoridades cubanas modificaron unilateralmente el requisito de visado para ciudadanos cubanos que viajan a Nicaragua, restituyéndolo poco después de haberlo eliminado, lo que ha complicado la operatividad de vuelos entre la isla y Managua. Este cambio, sumado a la crisis de hidrocarburos que atraviesa Cuba, afectó los itinerarios de la aerolínea estatal venezolana Conviasa. Según consignó el medio que dio a conocer estos hechos, Conviasa anunció que sus vuelos en la ruta Caracas-La Habana-Managua han sido reprogramados debido al desabastecimiento de combustible para aviones que golpea a la región.

El Consorcio Venezolano de Industrias Aeronáuticas y Servicios Aéreos emitió un comunicado donde detalló que la medida responde a "causas externas relacionadas con el NOTAM (aviso al personal de aviación) emitido por la autoridad aeronáutica cubana referente al suministro de combustible". De acuerdo con el anuncio, el ajuste impacta los vuelos programados entre el 10 y el 19 de febrero, limitando a un solo viaje de ida y vuelta entre Caracas y La Habana cada día. En la ruta entre Caracas y Managua, solo se operará un trayecto de ida y vuelta el jueves 19 de febrero, según informó Conviasa a través de su cuenta oficial de Instagram.

Conviasa también relacionó la decisión con los "nuevos requisitos migratorios establecidos por el Gobierno" de Nicaragua, presidido por Daniel Ortega. El gobierno nicaragüense había eliminado el requerimiento de visado para los viajeros cubanos, pero pocos días después restituyó esta exigencia, suspendiendo abruptamente la medida que había estado vigente desde 2021. Este vaivén regulatorio provocó incertidumbre para los pasajeros y las aerolíneas, en medio de un contexto energético ya tensionado.

Según reportó la fuente original, esta situación se desarrolla bajo la presión añadida de Estados Unidos sobre el gobierno cubano. Luego del arresto de Nicolás Maduro el 3 de enero, los envíos de petróleo venezolano a Cuba se interrumpieron, agravando el desabastecimiento de combustibles. A principios de semana, la Empresa Cubana de Navegación Aérea (ECNA) afirmó que seguía prestando servicios "pese a las circunstancias", después de que la Administración Federal de la Aviación (FAA) de Estados Unidos advirtiera sobre el agotamiento inminente de las reservas de combustible A1, utilizado en aviación comercial, en los aeropuertos internacionales cubanos.

El impacto del déficit de hidrocarburos se refleja en la reacción de diversas aerolíneas internacionales. Aeroflot, la principal línea aérea de Rusia, modificó el horario de los vuelos a La Habana y Varadero para adaptarse a las limitaciones existentes. Air Canada suspendió sus rutas hacia Cuba y anunció la realización de vuelos sin pasajeros desde el norte con el objetivo de recoger a aproximadamente 3.000 viajeros canadienses que ya se encuentran en la isla y facilitar su retorno.

Las aerolíneas españolas también implementaron ajustes en sus operaciones en el país caribeño. Iberia flexibilizó las condiciones de las tarifas para quienes ya tenían billetes hacia Cuba, intentando atenuar las dificultades para sus clientes ante la situación local. Air Europa confirmó que hará una parada técnica en Santo Domingo, República Dominicana, para reabastecer combustible durante sus trayectos desde y hacia La Habana, abordando así las limitaciones actuales de los suministros en la isla, según publicó la misma fuente.

De acuerdo con la información difundida, los problemas de suministro se concentran en el combustible de tipo A1, el principal para vuelos comerciales internacionales. El pronunciamiento de la ECNA y el reciente aviso de NOTAM alertan a las tripulaciones sobre estas limitaciones, creando un entorno de incertidumbre para las operaciones aéreas de varias compañías que conectan Cuba con distintos destinos regionales y globales.

Los efectos de la crisis energética, agravados por los recientes cambios migratorios implementados por el gobierno de Daniel Ortega, reconfiguran el panorama de la conectividad aérea en la región y han forzado a las compañías a tomar medidas excepcionales, restrictivas o de mitigación brusca en un corto plazo. El caso de Conviasa expone cómo la interrelación entre políticas migratorias y restricciones energéticas impacta la movilidad internacional, especialmente en rutas donde convergen contextos políticos y económicos complejos, según enfatizó el medio que dio a conocer esta información.