El bloqueo del puente Gordie Howe favorecería a un multimillonario vinculado con Trump

La inminente apertura de una nueva vía internacional entre Canadá y Estados Unidos amenaza el negocio exclusivo de la familia Moroun, mientras declaraciones de Trump y maniobras legales generan incertidumbre sobre el inicio de operaciones de la infraestructura pública

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El diario The New York Times reportó que Matthew Moroun, propietario del puente de peaje Ambassador, sostuvo una reunión privada en la Casa Blanca con el expresidente Donald Trump pocas horas antes de que este último declarase públicamente que impediría la apertura del nuevo puente internacional Gordie Howe. La apertura de esta infraestructura pública, que conectará Windsor (Canadá) y Detroit (Estados Unidos), afectará de forma directa los intereses económicos de la familia Moroun, que durante décadas ha detentado el monopolio de paso internacional para el tráfico automotriz y de cargas entre ambos países. Según informó la agencia EFE, la inminente puesta en operaciones del Gordie Howe, planificada desde hace 25 años, representa un desafío al control privado sobre el flujo fronterizo en la región.

El alcalde de Windsor, Drew Dilkens, explicó a EFE que el inicio de la actividad en el puente Gordie Howe tendrá impactos significativos en el negocio familiar de los Moroun. Se estima que entre el 60 y el 70% del flujo vehicular que utiliza actualmente el puente Ambassador, unas cifras que en 2024 ascendieron a 2.280.569 camiones y 3.946.009 automóviles, podría trasladarse a la nueva estructura una vez que comience a funcionar. Estos vehículos abonaron peaje por su paso, lo que genera ingresos anuales cercanos a los 270 millones de dólares para la familia propietaria del puente de peaje.

La familia Moroun ha tratado de frenar o entorpecer la apertura del puente Gordie Howe a través de diversas maniobras legales y administrativas, señaló el alcalde canadiense. Según consignó The New York Times, el último intento en esta dirección se efectuó en las horas previas al anuncio de Trump sobre sus intenciones de bloquear la apertura del paso fronterizo. El expresidente utilizó las redes sociales para exigir una compensación completa para Estados Unidos antes de permitir la inauguración del puente y planteó la necesidad de que Canadá demostrara un trato "justo y respetuoso" hacia el país vecino. En sus palabras, “no permitiré que este puente se abra hasta que Estados Unidos reciba una compensación completa por todo lo que le hemos dado y, además, hasta que Canadá trate a Estados Unidos con la justicia y el respeto que merecemos”.

Dilkens afirmó que la narrativa de Trump, quien sostuvo que el puente fue construido sin productos ni mano de obra estadounidenses, no se corresponde con la realidad, y calificó como “inexactitudes, falsedades y directamente mentiras” esas declaraciones, según informó EFE. Además, subrayó que los Moroun tienen motivos fundados para preocuparse ante la puesta en marcha del Gordie Howe, al que describió como “el más avanzado tecnológicamente y el paso fronterizo con menos retrasos entre los dos países”.

A diferencia del puente Ambassador, de titularidad privada desde su construcción en 1929, el Gordie Howe es una obra pública financiada por el gobierno canadiense con un coste de 4.000 millones de dólares. Según la información suministrada, los ingresos recaudados en concepto de peaje cubrirán primero los gastos de construcción y, posteriormente, los beneficios se repartirán de forma equitativa entre la provincia de Michigan y el estado canadiense de Ontario.

El nuevo puente proporcionará una conexión directa entre autopistas, lo que reducirá los tiempos de espera para los vehículos comerciales y particulares. De acuerdo con Dilkens, el paso por el Gordie Howe solo tendrá la aduana como parada, mientras que la ruta hacia el Ambassador exige atravesar una carretera local con varios semáforos, lo que contribuye a los retrasos y las molestias para los transportistas.

La relevancia del puente para la ciudad de Windsor resulta amplificada por el contexto comercial: la urbe canadiense ha experimentado diversos impactos económicos debido a políticas estadounidenses en los últimos años, según detalló EFE. El origen de la construcción del Gordie Howe se remonta a los ataques del 11 de septiembre de 2001, cuando ambos gobiernos detectaron la necesidad de disponer de rutas redundantes en uno de los corredores comerciales más activos entre los dos países.

En condiciones habituales, la apertura de una infraestructura de este tipo involucraría la participación conjunta del presidente estadounidense y del primer ministro canadiense, quienes celebrarían la colaboración bilateral en un acto protocolario sobre el puente. Sin embargo, la resistencia pública y política expresada por Trump ha empañado esa perspectiva. Dilkens llegó a ironizar en su conversación con EFE acerca de la posibilidad de bautizar el puente con el nombre de Trump para garantizar su apertura, para luego asegurar que la infraestructura está terminada y, desde su perspectiva, funcionará, aunque reconoció que, dada la postura del expresidente, no existe certeza absoluta respecto al inicio puntual de operaciones.

Las tensiones legales, políticas y comerciales asociadas a la inauguración del puente Gordie Howe revelan el trasfondo de disputa entre intereses públicos y privados sobre uno de los pasos fronterizos más estratégicos de Norteamérica, según publicó EFE. Las acciones de la familia Moroun, junto con las declaraciones del exmandatario, han generado un clima de incertidumbre en vísperas de la apertura de la nueva vía, que busca modernizar el tránsito y aportar mayor seguridad y eficiencia al comercio bilateral entre Canadá y Estados Unidos.