
En el último encuentro que mantuvieron Donald Trump y Xi Jinping en Corea del Sur en octubre pasado, el caso de Jimmy Lai se incorporó en la conversación entre ambos líderes, según relató la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt. Este antecedente genera expectativas sobre lo que ocurrirá durante la próxima visita del mandatario estadounidense a China, prevista para el mes de abril, en un contexto marcado por la creciente preocupación internacional sobre los derechos y libertades en Hong Kong.
De acuerdo con lo publicado por la Casa Blanca, Trump ha expresado su respaldo a Jimmy Lai tanto en escenarios públicos como en privado. La portavoz Leavitt declaró textualmente: “Esto es algo que he escuchado defender al presidente, tanto en público como en privado”, respondiendo a una pregunta sobre si el encargado del Ejecutivo estadounidense planea abordar el asunto en su próxima reunión con el presidente chino. Agregó que para Trump se trata de un tema relevante y que aguarda con especial interés su próxima visita a China.
Según detalló el medio, el empresario hongkonés Jimmy Lai, conocido por su trayectoria en los medios de comunicación, recibió una condena a 20 años de prisión tras ser hallado culpable de conspiración para colusión con fuerzas externas y de la publicación de materiales catalogados como sediciosos. Esta sentencia se produjo cerca de dos meses después de que la justicia hongkonesa lo considerara culpable de delitos que podrían haber supuesto una condena de cadena perpetua.
El Departamento de Estado estadounidense calificó como “injusto y trágico” el desenlace judicial contra Lai, atribuyendo al gobierno chino la intención de silenciar las voces de la oposición en Hong Kong. Washington reclamó además la puesta en libertad de Lai por motivos humanitarios y criticó que las autoridades de Pekín hayan decidido apartarse de los compromisos internacionales asumidos en la declaración conjunta con el Reino Unido de 1984 que establecía un estatus especial para la antigua colonia británica.
El caso de Jimmy Lai vuelve a evidenciar, según consignó la Casa Blanca, la disposición del gobierno chino a emplear recursos extraordinarios para acallar a quienes reivindican libertades fundamentales en Hong Kong. En ese contexto, la posición de Estados Unidos pone de relieve las tensiones entre ambos países antes de la próxima reunión bilateral, en la que se espera que estos reclamos adquieran un papel central.
El proceso judicial contra Lai forma parte de una amplia serie de medidas implementadas en la región administrativa especial desde la entrada en vigor de la Ley de Seguridad Nacional, norma que ha facilitado la persecución de activistas y disidentes. Washington considera que el endurecimiento de las políticas en Hong Kong representa una amenaza para la vigencia de las libertades protegidas en la declaración suscrita con el Reino Unido, la cual garantizaba niveles autónomos de autogobierno y libertades civiles.
La situación de Lai ha concitado la atención internacional al simbolizar, según las autoridades estadounidenses, un caso paradigmático del deterioro de derechos en Hong Kong. La administración Trump sostiene que seguirá defendiendo este y otros casos en la agenda bilateral con China, tal como lo ha expresado públicamente la Casa Blanca en sus comunicados recientes. La próxima visita de Trump a Pekín, prevista para abril, estará marcada por la expectativa sobre si el caso recibiría un tratamiento especial durante las conversaciones oficiales con Xi Jinping.
Últimas Noticias
Israel aprueba un presupuesto de récord con máximos históricos para el Ministerio de Defensa
La Knéset concedió luz verde al mayor desembolso en la historia del país tras un tenso debate, fuertes críticas de la oposición y reiteradas interrupciones por alertas balísticas, asegurando así la continuidad del ejecutivo de Netanyahu
