
Durante la gestión anterior, Bolivia mantuvo durante 13 años consecutivos un saldo negativo en sus cuentas públicas, según relató el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Gabriel Espinoza, en una entrevista concedida a DNews. Esta situación, sumada a un sistema de subsidios a los hidrocarburos que absorbió cerca del 4% de su Producto Interno Bruto —al menos un tercio del cual terminó siendo desviado al contrabando internacional—, definió el complejo escenario económico que enfrenta el Ejecutivo actual. En ese contexto, el titular de Economía indicó que el gobierno liderado por Rodrigo Paz impulsa un programa de reformas normativas y fiscales que buscará canalizar alrededor de 2.000 millones de dólares (equivalentes a 1.680 millones de euros) en inversiones extranjeras dentro de los sectores de minería y agroindustria para el año 2027.
De acuerdo con lo señalado por Espinoza, el propósito central de la nueva estrategia económica consiste en reincorporar a Bolivia en las cadenas globales de valor. El ministro enfatizó el trabajo para que el país deje atrás el enfoque netamente extractivo, y comience a participar activamente en clústeres internacionales y en los circuitos productivos más avanzados. Según informó DNews, este cambio de orientación responde tanto a la necesidad de superar el persistente déficit fiscal heredado como al desafío de asegurar la sostenibilidad financiera y el crecimiento.
El medio DNews detalló que, en pos de este objetivo, la administración de Paz prevé realizar modificaciones sustanciales en el marco legal y normativo que regula la economía boliviana. Los cambios previstos incluyen una reforma de la ley de inversiones, la ley de hidrocarburos y la ley minera, programadas para 2026. Además, se proyecta la reforma del sistema fiscal para 2027 y la actualización de la legislación laboral en los próximos dos años si resulta posible. Espinoza subrayó durante la entrevista que cada dólar que se canalice hacia el país deberá estar respaldado por la confianza de los inversionistas, una reducción del riesgo para el capital extranjero y la garantía de un desarrollo de sectores que permita multiplicar esas inversiones.
Tal como publicó DNews, la estrategia contempla también la revisión de los incentivos tributarios y la reestructuración de las normas vigentes para alentar la captación de recursos internacionales. El Ejecutivo apunta a que estas inversiones se traduzcan en nuevos proyectos en infraestructura, tecnología y procesos productivos, especialmente dentro de la minería y la agroindustria, sectores considerados prioritarios para diversificar la matriz económica y fortalecer la generación de divisas. Espinoza manifestó que el abordaje adoptado apunta a un desarrollo que permita a Bolivia situarse como un nodo relevante dentro de los flujos comerciales y de inversión internacionales.
DNews consignó que los desafíos que rodean este esfuerzo de integración internacional incluyen la persistencia del déficit fiscal, que alcanzó el año pasado el 12%, y los problemas estructurales asociados al contrabando, principalmente de hidrocarburos. La administración anterior mantuvo un sistema de subsidios en el sector energético que drenó recursos considerables, dificultando el cierre de las finanzas públicas y afectando la competitividad de la economía nacional. Espinoza puntualizó que al menos un tercio de estos subsidios a los carburantes se esfumaba por la vía del contrabando, lo cual ha motivado la revisión de las políticas de apoyo estatal y la búsqueda de un sistema más transparente y eficiente.
El medio enfatizó que el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas justifica la serie de reformas previstas en la urgencia de atraer capitales que, a la vez que impulsen el aparato productivo, contribuyan a estabilizar la macroeconomía y reducir la dependencia de los recursos minerales en estado bruto. Según la visión oficial, la nueva política económica pretende crear un entorno de negocios más atractivo, minimizar los riesgos regulatorios para los inversores extranjeros y garantizar que cada desembolso externo se traduzca en mejoras reales en los sectores estratégicos del país.
Durante la entrevista a DNews, Espinoza también se refirió a la intención del Ejecutivo de fortalecer la infraestructura nacional y modernizar los procesos industriales existentes, integrando al país dentro de redes globales donde la transferencia de tecnología y el valor agregado resulten componentes prioritarios. Con estas medidas, el Gobierno apuesta a revertir el ciclo de déficits persistentes, mejorar el saldo externo y consolidar a Bolivia dentro de la economía internacional como socio confiable para la inversión extranjera en los ramos de minería y agroindustria.
Últimas Noticias
Cuba celebra una Semana Santa marcada por el indulto a presos y la crisis energética
Al menos 60 heridos al caer la parede de una tribuna del estadio de Alianza Lima
KuCoin es elegida como la única bolsa de criptomonedas a nivel mundial para participar en el nuevo programa piloto de activos virtuales del CBN, y con ello reforzar la estrategia de cumplimiento normativo internacional
Irán asegura haber rechazado una propuesta de EEUU para un alto el fuego de dos días
