Irán pide "seriedad" a EEUU en las negociaciones y avisa que no está intimidado por su último despliegue militar

El canciller Abbas Araqchi urgió a Washington a demostrar compromiso en el diálogo nuclear, advirtió que las sanciones recientes y operaciones castrenses no doblegarán a Teherán y afirmó que el programa de misiles no será discutido

Guardar
Imagen FEDE6NHADVBR3CEKKONXYCQKSE

Tras la conclusión de las conversaciones celebradas en Mascate, el jefe de la diplomacia iraní, Abbas Araqchi, aseguró que factores nuevos se diferencian de los pasados procesos de diálogo sobre el programa nuclear de Irán. Araqchi destacó, según consignó la agencia de noticias Tasnim y replicó el medio de comunicación fuente, que en la actualidad participan o permanecen informadas potencias regionales así como Rusia y China, aliados de la república islámica, lo cual otorga un marco distinto a las negociaciones respecto al acuerdo alcanzado en 2015, el cual quedó desmantelado tras la retirada de Estados Unidos en 2018.

De acuerdo con lo reportado, Araqchi reclamó a Estados Unidos actuar con “seriedad” en el proceso de diálogo y dejar de imponer sanciones a Teherán, en un contexto que describió como crítico para la reanudación de los contactos indirectos sobre el programa nuclear iraní. La posición del ministro fue clara durante su regreso a Irán tras las reuniones mantenidas en Omán: reafirmó que el objeto de discusión entre ambas partes es estrictamente el programa nuclear, por lo que el desarrollo de misiles iraníes no formará parte de la agenda de negociaciones.

El canciller iraní advirtió, según informó la fuente original, que las más recientes demostraciones militares estadounidenses no influyen en la seguridad de su país. Manifestó que la postura de Estados Unidos y sus aliados en Oriente Medio no logra intimidar a Irán, pese al visible aumento de operaciones castrenses en la zona. Araqchi remarcó que el Gobierno iraní confía en la vía diplomática y el uso de la racionalidad para resolver el conflicto, aunque también manifestó que las autoridades están preparadas ante escenarios bélicos y cuentan con capacidades defensivas para responder a cualquier amenaza.

Según informó el medio citado, horas después de finalizar el encuentro en Mascate, Estados Unidos anunció una ronda adicional de sanciones contra la república islámica. Araqchi calificó este tipo de acciones como un síntoma de falta de compromiso con negociaciones auténticas, resaltando que tales medidas generan “dudas sobre la seriedad y la disposición de la otra parte para llevar a cabo negociaciones reales”.

El funcionario iraní reiteró que el programa de su país no persigue el desarrollo de armas atómicas, en referencia a temores expresados en Occidente. Repitiendo una declaración que ha realizado antes y que involucró a la prensa internacional, el jefe de la diplomacia iraní aseguró: “Temen nuestra bomba nuclear, pero no estamos persiguiendo una”. Agregó que la “bomba atómica” real de Irán sería su determinación de resistir presiones externas y no rendirse ante las potencias occidentales.

El medio fuente recogió además que, con este posicionamiento, el Gobierno iraní subraya que las sanciones económicas y las maniobras militares de Estados Unidos no tienen impacto sobre su determinación política ni su programa nuclear. Araqchi insistió en que la vía para avanzar en una solución está centrada en el compromiso mutuo y la exclusión de amenazas externas, manteniendo que la cooperación de aliados regionales, junto a Rusia y China, confiere fuerza adicional a la estrategia de Teherán en la mesa de negociaciones.