El oteador de palabras: “puentazo”, “prorriesgo”, “enhojado”...

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Por Javier Bezos (FundéuRAE).

Madrid, 7 feb (EFE).- En esta sección del blog de la FundéuRAE destinada a escudriñar, registrar y mirar con cuidado los medios de comunicación, compartimos esta quincena seis palabras procedentes de diversos ámbitos. Pueden ser nuevas, curiosas, recuperadas, dudosas…, y el propósito es simplemente ir recopilándolas, sin que ello implique necesariamente una aceptación o una censura.

PUENTAZO

Cuando llegan periodos festivos que se encadenan con fines de semana, en algunos países se recurre al término “puentazo”. El sufijo “-⁠azo” tiene aquí valor aumentativo para enfatizar la acumulación excepcional de días libres.

PRORRIESGO

En economía y finanzas, “prorriesgo” (escrito a veces impropiamente “proriesgo”) se combina con sustantivos como “posición”, “estrategia”, “activo” o “perfil” para aludir a la táctica de asumir un elevado nivel de riesgo con el fin de obtener mayores beneficios, frente a opciones más conservadoras. Ese matiz favorable viene expresado por el prefijo “pro⁠-”, sumamente productivo.

ENHOJADOS

Aunque oralmente pueda parecer que están enfadados, las especialidades y productos culinarios “enhojados”, como se aprecia en su forma escrita, son aquellos que se preparan envueltos en hojas, usualmente de maíz o de plátano.

ENCARGADURÍA

En el ámbito laboral y administrativo, una “encargaduría” es el reemplazo temporal del titular de un cargo por un empleado de menor responsabilidad, que ejerce su función de manera interina sin que medie un nombramiento definitivo.

NANOMENSAJERO

Hace unas semanas se anunció la identificación de un “nanomensajero” que mantiene las células en funcionamiento. En medicina y biotecnología se está empezando a llamar así a las partículas de tamaño microscópico encargadas de transportar señales o sustancias químicas a sitios específicos del organismo. En su composición interviene el elemento “nano-”, que se va asentando para expresar una pequeñez mayor que “micro-”.

HELADERITAS

Las crónicas de verano de la Argentina y el Uruguay mencionan con frecuencia las “heladeritas”. Se trata de un diminutivo lexicalizado que, más allá de indicar tamaño, alude a heladeras o neveras portátiles o recipientes que mantienen el frío. Con esta formación se evita la ambigüedad con el electrodoméstico de mayor tamaño.

EFE

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