El presidente de Cuba se abre a dialogar con EEUU sin presiones y con respeto a su soberanía e independencia

Miguel Díaz-Canel expresó que La Habana está dispuesta a intercambiar criterios con Washington siempre que se garantice igualdad y autonomía, señalando que abrir un canal de comunicación traería beneficios compartidos ante el complejo panorama internacional que enfrenta la isla

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Miguel Díaz-Canel subrayó que la disposición cubana a entablar un canal de comunicación con Estados Unidos se fundamenta en principios históricos definidos desde la época de Fidel Castro, reforzados en el mandato de Raúl Castro, y no representa una novedad ni una ruptura con la orientación política previa. Según informó el medio original, el presidente de Cuba señaló que la voluntad de acercamiento se sostiene solamente bajo el respeto mutuo, la no injerencia en los asuntos internos y el reconocimiento pleno de la soberanía y la autodeterminación de la isla. “Cuba está dispuesta a un diálogo con Estados Unidos, un diálogo sobre cualquiera de los temas que se quiera debatir o dialogar. ¿Con qué condiciones? Sin presiones, bajo presiones no se puede dialogar”, declaró Díaz-Canel ante la prensa, reafirmando la postura oficial frente a la posibilidad de negociaciones bilaterales.

El medio consignó que Díaz-Canel insistió en que el diálogo con el gobierno estadounidense solo resultará viable si se desarrolla a partir de una posición de igualdad, descartando cualquier imposición, presión externa o condicionamiento vinculado a temas internos de Cuba. El mandatario consideró que toda conversación debe basarse en el “respeto a la soberanía, independencia y autodeterminación de las naciones” y evitar abordar temas que puedan interpretarse como intromisión. Planteó que una eventual relación de vecindad civilizada podría traer beneficios tangibles para los ciudadanos de ambos países y contribuir a la resolución de problemáticas que afectan a los dos Estados.

Entre los desafíos compartidos que podrían formar parte de una agenda común de diálogo, el presidente cubano detalló asuntos como la seguridad regional, los flujos migratorios y la cooperación en la lucha contra el narcotráfico. Según reportó el medio, Díaz-Canel sostuvo que estas áreas presentan intereses convergentes que justifican la apertura de un canal de consulta y colaboración, en caso de establecerse el marco adecuado. El líder cubano recalcó: “Un diálogo como ese se puede construir; una relación entre vecinos, civilizada, que le podría aportar un beneficio mutuo a nuestros pueblos, a los pueblos de las dos naciones”.

El contexto actual, según relató la fuente original, marca un incremento de las tensiones entre Washington y La Habana, agravadas por restricciones comerciales y por el corte del suministro de hidrocarburos venezolanos tras la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, ocurrida en una operación que, según la información difundida, concluyó con la muerte de más de un centenar de personas y la detención de Nicolás Maduro. Cuba, a cambio de petróleo venezolano, aportaba apoyos en materia de protección y fuerzas de seguridad, estructura que quedó debilitada tras estos acontecimientos, lo que incrementó las dificultades económicas y energéticas de la isla.

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, manifestó recientemente su “sumamente preocupación” ante el deterioro de la situación humanitaria en Cuba. De acuerdo con la cobertura del medio, Guterres reiteró la petición histórica de la Asamblea General de Naciones Unidas para que Estados Unidos suspenda el embargo económico sobre la isla, el cual complica la capacidad de Cuba para importar combustibles y otros insumos críticos en un contexto internacional adverso.

En el lado estadounidense, el expresidente Donald Trump anunció su intención de aplicar nuevas tarifas a aquellos países que enviaran petróleo hacia Cuba, invocando alegatos de apoyo gubernamental a organizaciones terroristas y a potencias extranjeras. Díaz-Canel, según el medio citado, rechazó estas acusaciones y remarcó la voluntad de retomar la cooperación con Estados Unidos, planteando que, si se cumplieran las condiciones previamente delineadas, Cuba estaría abierta a la discusión.

De acuerdo con el reporte, la situación de Cuba frente a las sanciones estadounidenses motivó que diversos actores internacionales intervinieran con manifestaciones de apoyo. El medio detalló la asistencia de China, que ha proporcionado apoyo financiero y ayuda humanitaria directamente a la isla, y la intención expresada por el gobierno de México de sumarse a estas acciones de respaldo. También diversas organizaciones internacionales y figuras como el Papa León XIV realizaron llamados públicos en favor de un diálogo bilateral, preocupadas por el impacto social y económico que enfrenta la población cubana ante las restricciones actuales.

Las declaraciones de Díaz-Canel, difundidas por el medio original, reiteran una línea de continuidad en la política exterior cubana y buscan poner en agenda la posibilidad de una reapertura de conversaciones con Estados Unidos, centradas en temas de interés común y bajo el amparo de principios reconocidos por ambos Estados en el plano internacional.