Marianna Brennand y 'Manas', del dolor a la sororidad rumbo al Goya: "Estamos cansadas del ojo masculino que cosifica"

La directora brasileña resalta el valor universal de su película, que aborda experiencias de abuso en la infancia y la lucha femenina ante la impunidad. La obra aspira a servir como vía de sanación y reflexión colectiva frente a la violencia estructural

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Durante una entrevista en la Embajada de Brasil en Madrid, Marianna Brennand reflexionó sobre el peso que conlleva contar una historia basada en casos reales, sabiendo que muchas de las experiencias relatadas en la película siguen ocurriendo a diario. A partir de ese marco, la directora explicó a Europa Press los motivos que la llevaron a dedicar una década a desarrollar “Manas”, su largometraje nominado al Goya a Mejor Película Iberoamericana, y que aborda la explotación sexual infantil en la isla de Marajó, Brasil. Según detalló Europa Press, Brennand insistió en la urgencia y universalidad de la historia que protagoniza la adolescente Marcielle, quien, con tan solo trece años, desafía la violencia estructural que afecta a muchas jóvenes en contextos de vulnerabilidad.

La cineasta describió cómo la violencia sistémica contra mujeres y niñas permanece arraigada en la sociedad brasileña, aunque, según sus palabras reportadas por Europa Press, “la historia de ‘Manas’ es universal y necesaria”. Brennand explicó que al documentarse para el filme, comprendió la dificultad y el impacto emocional para las víctimas si se relataban sus experiencias frente a una cámara, por lo que optó por la ficción como canal narrativo. Según declaró a Europa Press, le resultaba inaceptable volver a exponer a menores a revivir traumas, por lo que utilizó recursos sensoriales y simbólicos en el lenguaje cinematográfico, apartándose de la representación explícita de la violencia.

En su diálogo con Europa Press, Brennand puntualizó que la película traslada el dolor sin mostrar la violencia en pantalla, una decisión que calificó de política y ética. En su visión, el cine tiene la capacidad de lograr empatía en el espectador mediante la evocación y la narrativa sensorial, evitando imágenes explícitas que podrían re-traumatizar. Señaló que de este modo busca provocar reflexión y acceso a una experiencia compartida, en vez de la tradicional tendencia de apartar la vista ante la violencia sexual.

Según indicó Europa Press, la realizadora también reivindicó la necesidad de acabar con la impunidad ante los delitos sexuales y de promover profundas transformaciones sociales e institucionales. Durante la entrevista, citó a Giselle Pellicot al afirmar que “la vergüenza no es de las víctimas, sino del que agrede”, recalcando la importancia de la educación, el acompañamiento institucional a las víctimas y la aplicación de sanciones a los agresores. Brennand expresó su esperanza de que “Manas” sirva como espacio de sanación para mujeres y menores que han atravesado experiencias de violencia sexual, para que se sientan comprendidas y alentadas a romper su silencio.

La nominación de “Manas” a los Premios Goya 2026 adquiere un significado especial para Brennand. De acuerdo a Europa Press, la directora experimentó una mezcla de euforia y orgullo junto al equipo del filme al enterarse de la noticia, y calificó el momento como determinante para el cine brasileño, sobre todo por el papel de las mujeres en la creación cinematográfica. Resaltó la coincidencia en la terna de otras realizadoras latinoamericanas como Dolores Fonzi y Patricia Velázquez, lo que, a su juicio, refleja una etapa en la que las mujeres comienzan a ver sus historias contadas y reconocidas en la industria audiovisual.

El medio Europa Press recordó que el año anterior la película brasileña “Aún estoy aquí”, dirigida por Walter Salles, obtuvo el Goya en la categoría iberoamericana, situando así a Brasil en un punto destacado del panorama internacional. Brennand subrayó la posibilidad de que el galardón vuelva a su país, esta vez bajo la batuta de una cineasta mujer, representando el trabajo y la aportación de las realizadoras brasileñas en un contexto de visibilidad creciente. La directora manifestó sentirse satisfecha y honrada, remarcando que el éxito de “Manas”, que ha cosechado 42 premios en distintos países, se debe en parte a la capacidad del público para identificarse con el dolor y la resiliencia mostradas en pantalla.

A lo largo de su recorrido internacional, Brennand afirmó a Europa Press que son habituales los testimonios de mujeres en distintas regiones que, tras las proyecciones, se le acercan para compartir su agradecimiento. Sostuvo que los relatos de abuso representados en el filme generan resonancia incluso donde el contexto es diferente, porque los problemas retratados no se limitan a Brasil y afectan a diversas sociedades.

Europa Press agregó que Brennand considera que el cine brasileño atraviesa una etapa de reconocimiento global, citando el éxito reciente de títulos como “El Agente Secreto” de Kleber Mendonça, que obtuvo cuatro nominaciones al Oscar, y el triunfo de “Aún Estoy Aquí”, de Walter Salles, en premios internacionales como el Oscar a Mejor Película Internacional en 2025 y el Goya del mismo año. La directora señaló que tras un período de dificultades políticas en el país, la industria audiovisual nacional experimenta una reactivación, lo que ha permitido la realización de nuevas obras y el fortalecimiento de la cultura cinematográfica local.

La realizadora instó a la continuidad de las políticas que permitan sostener la producción y el desarrollo cultural, enfatizando la necesidad de que los cineastas cuenten con apoyo para investigar y narrar historias relevantes. Brennand concluyó que, pese a los logros recientes, es fundamental asegurar la permanencia de estos avances para que nuevas voces y perspectivas contribuyan a la diversidad del cine brasileño y latinoamericano, como consignó Europa Press.