Irán autoriza formalmente a las mujeres a conducir motocicletas

Tras una reciente ola de protestas y en medio de la presión social, el Gobierno iraní avaló la emisión de licencias para que ciudadanas que aprueben los requisitos accedan por primera vez a la posibilidad de manejar motocicletas oficialmente

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Durante semanas recientes, organizaciones no gubernamentales como Human Rights Activists in Iran documentaron un saldo de 6.872 personas fallecidas en movilizaciones, entre ellas 6.443 manifestantes y 156 menores de edad. Este dato se presenta en un contexto en el que el Gobierno de Irán ha decidido autorizar oficialmente la expedición de licencias de conducir motocicletas para mujeres que superen los requisitos establecidos, medida que, según informó la cadena estatal IRIB y detalló la agencia Europa Press, pone fin a una extensa ambigüedad legal y administrativa.

De acuerdo con la información reportada por IRIB, la nueva disposición, validada por el vicepresidente primero Mohamad Reza Aref y aprobada por el Consejo de Ministros a finales de enero, instruye explícitamente a la Policía de la República Islámica de Irán a emitir los permisos correspondientes a las ciudadanas que completen la formación práctica y pasen las pruebas supervisadas por la Policía de Tráfico. Esta decisión busca acabar con la situación precedente en la que, aunque la legislación iraní no prohibía de forma expresa la entrega de permisos de motocicleta a mujeres, las autoridades se negaban en la práctica a concederlos.

Según publicó Europa Press, la ausencia de una disposición clara provocaba que las mujeres que conducían motocicletas enfrentaran responsabilidades legales en caso de accidente, incluso si la culpa no recaía directamente sobre ellas. Con el nuevo decreto, se elimina dicha indefinición y se respalda normativamente que todas las mujeres que aprueben los exámenes puedan acceder a esta modalidad de transporte, uno de los más habituales en Irán por motivos de movilidad y necesidades cotidianas.

El medio Europa Press indicó que este cambio regulatorio se produce tras una ola de protestas que comenzó como reacción a la crisis económica y al deterioro de las condiciones de vida, extendiéndose posteriormente para demandar la ampliación de derechos y libertades civiles. Las autoridades iraníes, según consignó el mismo medio, han acusado durante las protestas la existencia de grupos "terroristas" apoyados por Estados Unidos e Israel, cuya presunta intención sería provocar un mayor número de víctimas y facilitar que el entonces presidente estadounidense, Donald Trump, encontrara una justificación para un ataque militar contra el país.

La magnitud de las protestas ha sido reconocida oficialmente por Teherán, que confirma más de 3.000 víctimas mortales, tanto civiles como miembros de las fuerzas de seguridad. Sin embargo, según la organización Human Rights Activists in Iran citada por Europa Press, el número total sería significativamente mayor, superando los 6.800 fallecidos. Esta diferencia refleja la compleja situación que rodeó la decisión gubernamental y el contexto de presión social e internacional.

Tal como detalló la televisión pública iraní IRIB, el decreto no solo obliga a permitir el acceso a los permisos, sino que también establece que las mujeres deberán recibir instrucción práctica y someterse a exámenes bajo supervisión policial, requisitos equivalentes a los que cumplen los hombres. Esto marca una formalización del proceso que hasta ahora se encontraba delegado a la interpretación de las autoridades locales.

La medida ha sido percibida, de acuerdo con Europa Press, como una respuesta institucional destinada a cerrar uno de los frentes abiertos por las demandas populares en materia de derechos civiles. El uso de la motocicleta, fundamental para la movilidad en el país debido a la densidad del tráfico urbano y a las condiciones socioeconómicas, había permanecido como un ámbito restringido para las mujeres por trabas administrativas, aunque no expresamente legales.

Finalmente, Europa Press subraya que, a través de la nueva legislación, el Ejecutivo iraní busca incorporar igualdad de condiciones para la expedición de permisos de conducción de motocicletas, desligando la entrega de licencias de interpretaciones restrictivas y formalizando un derecho que hasta este momento se mantenía fuera del alcance efectivo de una parte significativa de la población femenina.