
El director de equipo de Aston Martin, Adrian Newey, aseguró este martes que el AMR26 que arranque la temporada 2026 en el Gran Premio de Australia en Melbourne será "muy diferente al que se vio en el 'shakedown' de Barcelona" de la semana pasada.
"El AMR26 que compita en Melbourne va a ser muy diferente al que se vio en el 'shakedown' de Barcelona, y el AMR26 con el que terminaremos la temporada en Abu Dabi va a ser muy diferente al que comenzó la temporada. Es muy importante mantener la mente abierta", afirmó Newey en una entrevista publicada por la escudería.
En una larga conversación con los medios del equipo, el prestigioso ingeniero advirtió que "con un reglamento completamente nuevo, nadie está seguro de cuál es la filosofía correcta". "Ni siquiera yo. No estamos seguros de cuál es la mejor interpretación de las normas. Debido a nuestra apretada agenda, decidimos tomar una dirección concreta y esa es la que hemos seguido. Solo el tiempo dirá si ha sido la correcta o no", explicó.
"Nunca considero agresivo ninguno de mis diseños. Simplemente sigo adelante y persigo lo que creemos que es la dirección correcta. La dirección que hemos tomado podría interpretarse sin duda como agresiva. Tiene bastantes características que no se han hecho necesariamente antes. ¿Eso la hace agresiva? Posiblemente, o posiblemente no", comentó sobre su influencia en el diseño final.
Y defendió que "el diseño de un coche es un conjunto" y "no hay ninguna parte individual que marque la diferencia". "Lo importante es cómo se combinan. Es cómo interactúan entre sí para crear un coche que funciona en armonía con el conductor y que ofrece un buen rendimiento aerodinámico, mecánico y en términos de dinámica del vehículo", analizó.
"El coche es muy compacto. Mucho más compacto de lo que creo que se ha intentado antes en Aston Martin. Esto ha requerido una relación de trabajo muy estrecha con los diseñadores mecánicos para conseguir las formas aerodinámicas que queríamos. Pero tengo que decir que todos los diseñadores mecánicos de aquí han aceptado realmente esa filosofía. No les ha facilitado la vida, sino todo lo contrario, pero realmente han estado a la altura del reto", elogió.
Newey reveló que el túnel de viento "no estuvo a pleno rendimiento hasta abril", por lo que Aston Martin va "con retraso". "Ha sido un plazo muy ajustado y diez meses extremadamente ajetreados", relató. "La realidad es que no conseguimos meter un modelo del coche del 26 en el túnel de viento hasta mediados de abril. El coche solo se completó en el último momento, por lo que tuvimos que luchar para llegar a tiempo al 'shakedown' de Barcelona", añadió.
"Hemos intentado construir algo que esperamos que tenga un gran potencial de desarrollo. Lo que hay que evitar es un coche que salga bastante optimizado, pero que carezca de mucho potencial de desarrollo. Hemos intentado hacer lo contrario, nos hemos centrado realmente en los fundamentos, hemos puesto nuestro esfuerzo en ellos, sabiendo que algunos de los apéndices tendrán, con suerte, potencial de desarrollo", comentó.
Finalmente, Newey expresó que su función dentro del equipo es "intentar proporcionar una dirección, una filosofía, una cultura", por la que "todos" trabajen. "Intento predicar con el ejemplo, siempre que sea posible. Pero, en realidad, se trata de desarrollar a todo el mundo; intentamos desarrollarnos a todos los niveles para trabajar bien juntos, lo que significa que sacaremos lo mejor de cada uno", concluyó.