Guterres alerta del riesgo de "un conflicto más amplio" tras la última escalada de las hostilidades en Tigray

António Guterres expresa profunda inquietud por la intensificación de la violencia en el norte de Etiopía, advierte sobre posibles repercusiones humanitarias y urge a las partes a mantener la calma y recurrir al diálogo para evitar una tragedia regional

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La zona de Tselemt, ubicada en la región occidental de Tigray, ha quedado en el centro del nuevo foco de tensión que pone en peligro la frágil paz en el norte de Etiopía debido a la negativa de milicias del estado de Amhara a retirarse de territorios ocupados durante el conflicto, un desafío persistente desde la firma del acuerdo en Pretoria. Según informó Europa Press, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, expresó profunda preocupación por la posibilidad de que la reciente escalada derive en una expansión de la violencia más allá de Tigray, región sacudida entre 2020 y 2022 por uno de los conflictos más letales de África que dejó un balance estimado de 100.000 a 600.000 muertos, conforme a cálculos del Gobierno etíope y la Unión Africana.

De acuerdo con lo publicado por Europa Press, Guterres señaló que sigue de cerca el agravamiento de las tensiones y reportó que “los presuntos enfrentamientos han contribuido al deterioro de la seguridad”, lo que eleva el riesgo para la población civil y amenaza con transformar la crisis en un enfrentamiento regional de mayor envergadura. El diplomático insistió en que el área continúa un proceso de reconstrucción tras el conflicto previo y advirtió que la región podría encaminarse hacia una tragedia si las hostilidades se intensifican.

Europa Press detalló además que el portavoz adjunto de la ONU, Farhan Haq, transmitió en un comunicado el llamado de Guterres a todas las partes a actuar con moderación y “resolver las diferencias mediante el diálogo pacífico y medidas encaminadas a restablecer la confianza”. Guterres hizo énfasis en la importancia de que el Acuerdo de Cese Permanente de Hostilidades sea respetado y cumplido en su totalidad, con especial atención en la protección de los avances conseguidos desde el año 2022.

La estabilidad regional se ve comprometida por la situación de Tselemt, una localidad estratégica cuyo control ha permanecido en disputa pese a los compromisos asumidos en el acuerdo de Pretoria. Europa Press informó que las milicias de Amhara, alineadas previamente con el Gobierno etíope, no se han retirado de los territorios ocupados, situación que ha impedido la pacificación total del área y ha exacerbado las diferencias internas entre líderes tigriños del Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF), responsables de mantener el acuerdo de paz.

El medio europeo describió que las recientes declaraciones de António Guterres se dan en un contexto donde tanto la Unión Europea como la Unión Africana han expresado alarma por la reanudación de los combates en Tigray. El viernes, la Unión Africana manifestó su alerta ante el deterioro, a lo que la Unión Europea se sumó el sábado, subrayando la inquietud internacional ante los acontecimientos en la región.

La ONU, por medio de su máximo representante, reiteró su disposición de colaborar estrechamente con la Unión Africana y otros socios regionales para apoyar la consolidación de la paz en Tigray, una región que se mantiene sujeta a tensiones tras el conflicto devastador que azotó el norte etíope en los años recientes.

La firma del acuerdo de paz en Sudáfrica supuso el fin de los enfrentamientos a gran escala en Tigray, pero la persistencia de disputas territoriales y la fragmentación entre las principales fuerzas políticas locales han ido debilitando la estabilidad conseguida, señala Europa Press. Los riesgos asociados a una nueva oleada de violencia incluyen un impacto humanitario significativo y la posibilidad de que el conflicto traspase los límites de Tigray, extendiéndose a otras zonas vecinas.

El secretario general de la ONU subrayó, según consignó Europa Press, la necesidad de proteger a la población civil, cuya seguridad se ve amenazada ante la posibilidad de que se amplíen las hostilidades, a la vez que insistió en exigir la plena aplicación del pacto alcanzado en 2022 para evitar un retroceso en el proceso de paz.

Desde la perspectiva de Naciones Unidas, el cumplimiento estricto de los acuerdos y el compromiso de todas las partes en el uso del diálogo resultan esenciales para evitar un retorno al conflicto abierto. La comunidad internacional mantiene el foco sobre Etiopía ante el riesgo de que la inestabilidad en Tigray repercuta en el equilibrio de toda la región nororiental de África, concluyó Europa Press en su cobertura.