Animalistas denuncian el "abandono" que sufren los perros de caza: "Aparecen en condiciones terribles y no los protegen"

Las movilizaciones en numerosas ciudades buscan presionar a las autoridades para que actúen ante el maltrato y desprotección que sufren canes empleados en actividades cinegéticas, denunciando prácticas violentas y su exclusión de la ley de bienestar animal

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Muchos de los perros empleados en la caza son encontrados en avanzados estados de abandono, sufriendo lesiones graves o incluso la mutilación de sus chips, una práctica que dificulta rastrear a los responsables del maltrato, según denuncias de organizaciones de protección animal recogidas por Europa Press. Esta situación, que afecta de manera especial a los galgos, se agrava durante el cierre de la temporada de caza, cuando miles de estos animales dejan de ser considerados útiles y quedan sin protección efectiva. En respuesta, activistas han realizado concentraciones en múltiples ciudades españolas para exigir al Gobierno acciones concretas que garanticen el bienestar y los derechos de estos animales, quienes actualmente permanecen excluidos de la ley de bienestar animal aprobada el año pasado.

Según informó Europa Press, la Plataforma NAC (No A la Caza) coordinó las manifestaciones en más de cuarenta localidades del país, solicitando un cambio en la legislación que permita equiparar los derechos de los perros de caza con los de otros animales domésticos. Fran Díaz, presidente de la Fundación Animal Rescue, detalló durante la protesta en Madrid que los perros utilizados en la actividad cinegética son los más frecuentemente abandonados y maltratados en España. Díaz explicó que algunos cazadores recurren a métodos violentos, como extraer el microchip a los perros haciéndoles incisiones en el cuello, para evitar ser identificados como propietarios cuando estos animales son hallados en la vía pública o en condiciones deplorables.

El representante de esta fundación añadió que a menudo los perros aparecen extremadamente desnutridos o con fracturas sin tratar, y responsabilizó a la impunidad de la que gozan los cazadores en casos de maltrato. Según publicó Europa Press, Díaz sostiene que la existencia de un poderoso lobby de la caza, respaldado por importantes intereses económicos, explica la falta de regulación específica que proteja a estos animales. Díaz reclamó al Ejecutivo medidas legales igualitarias, puesto que "no entendemos que los perros de caza no estén protegidos como el resto de perros".

En este contexto, Desirée, una colaboradora animalista presente en la concentración de Madrid, denunció a Europa Press que la exclusión de los perros de caza de la ley de bienestar animal los ha dejado en una situación de "limbo", sin las mismas obligaciones ni protecciones legales que el resto de mascotas. Manifestó que el uso de estos animales como meras herramientas de trabajo posibilita su abandono, encontrándose casos en los que los perros aparecen en caminos, dentro de sacos o en ríos. Desirée puntualizó que aquellos perros que viven en hogares cuentan con mayores opciones de protección y regulación, al exigirse a sus dueños que los registren, vacunen y tengan identificados, situación que no se da en el caso de los perros usados para la caza.

El impacto de la exclusión legal se evidencia especialmente en el periodo posterior al fin de la temporada de caza, un momento que la Plataforma NAC califica de "especialmente dramático" para los galgos y otras razas empleadas en actividades cinegéticas. Según informó dicho colectivo, cada año se reportan casos de abandono, maltrato e incluso muertes de estos animales, una vez dejan de ser útiles para la caza deportiva o comercial.

Europa Press consignó las declaraciones de Elena Simón, coordinadora de la Plataforma NAC en Valencia, quien aseguró que el objetivo de la organización es poner fin a la caza con perros en España, país que considera el último en la Unión Europea en mantener este tipo de prácticas. Simón expresó la oposición de NAC a todas las formas de caza, subrayando el sufrimiento que los animales experimentan como consecuencia de su instrumentalización para esta actividad.

La movilización contó con la participación activa de partidos como PACMA, que confirmó su presencia en convocatorias organizadas en Sevilla, Murcia, Las Palmas de Gran Canaria, Barcelona, León, Huelva, Madrid, Huesca, Badajoz, Palma de Mallorca, Jaén, Zaragoza y Guadalajara. PACMA reiteró su apoyo a este tipo de protestas, y expresó su intención de continuar presionando a las autoridades competentes para erradicar una actividad que califica de "cruel e innecesaria en nuestros días", reclamando el cese de políticas públicas que fomenten o financien la caza con animales.

La Plataforma NAC remarcó durante las manifestaciones que los animales no deben ser considerados herramientas ni objetos, y que su vida y dignidad requieren respeto. En su manifiesto, criticaron la pervivencia de tradiciones que anteponen el lucro y la actividad recreativa al bienestar de los perros, llamando a una revisión profunda de la legislación y de las prácticas reguladoras.

De acuerdo con la información de Europa Press, las protestas tuvieron adhesión en ciudades como A Coruña, Albacete, Alicante, Almería, Arrecife, Badajoz, Barcelona, Bilbao, Burgos, Cáceres, Cartagena, Castellón, Ciudad Real, Corralejo (Fuerteventura), Cuenca, Donostia, Gijón, Girona, Granada, Huelva, Huesca, Jaén, Las Palmas, León, Logroño, Madrid, Málaga, Mallorca, Mérida, Murcia, Palencia, Pamplona, Salamanca, Santiago de Compostela, Santa Cruz de Tenerife, Santander, Segovia, Sevilla, Tarragona, Toledo, Valencia, Valladolid, Vigo y Zaragoza.

Los participantes en estas movilizaciones han solicitado que las administraciones dejen de impulsar la actividad cinegética mediante subvenciones o incentivos, enfocándose en la necesidad de un marco normativo que ofrezca protección real a los perros implicados. A través de estas concentraciones, las organizaciones implicadas buscan visibilizar el abandono masivo y el maltrato sistemático que afecta cada año a miles de perros de caza, reclamando responsabilidades tanto al sector cinegético como al poder legislativo y ejecutivo.