Turquía despliega a sus F-16 en Somalia para acelerar el ritmo de los ataques contra Al Shabaab

Ankara refuerza su presencia en Mogadiscio con aviones de combate y helicópteros, apunta a contener el avance de grupos insurgentes y asegurar inversiones en energía y tecnología mientras aumentan las tensiones geopolíticas en el Cuerno de África

Guardar

El proyecto de construcción de un sitio turco para pruebas de misiles y cohetes espaciales cerca de Mogadiscio subraya una intensificación significativa en las operaciones militares y tecnológicas de Turquía en Somalia. La agencia Bloomberg informó que este avance tiene lugar en paralelo a nuevas inversiones turcas en los sectores energético y espacial del país africano, consolidando la presencia de Ankara en un entorno regional marcado por crecientes tensiones y desafíos de seguridad. Según Bloomberg, fuentes próximas al despliegue confirmaron la llegada a la capital somalí de tres aviones de combate F-16 el miércoles, tal como adelantó el portal Middle East Eye.

La presencia reforzada de Turquía en Mogadiscio incluye también helicópteros de ataque y drones, que han sido empleados anteriormente en operaciones militares conjuntas con Estados Unidos contra Al Shabaab y, ocasionalmente, contra grupos rivales como Estado Islámico, reportó Bloomberg. La medida responde al objetivo de aumentar la presión sobre el grupo insurgente islamista, afiliado a Al Qaeda, activo en Somalia desde hace dos décadas y responsable de una campaña violenta sostenida contra el gobierno central.

El Ministerio de Defensa de Turquía se abstuvo de emitir declaraciones sobre este nuevo despliegue, y tampoco hubo comentarios por parte del ministro de Defensa de Somalia, Ahmed Moalim Fiqi, consignó Bloomberg. Durante los últimos meses, las operaciones turco-estadounidenses han buscado debilitar las capacidades de Al Shabaab, tanto en términos territoriales como logísticos, tras reportes de avances y retrocesos en el control de algunas regiones clave dentro del país.

El gabinete del gobierno de Somalia tomó la decisión esta semana de reemplazar al jefe del Ejército, acción orientada a impulsar la lucha contra los militantes. Ibrahim Mohamed Mohamud pasó a ocupar el cargo en sustitución de Odowaa Yusuf Rageh, posición que asumió de inmediato. Las autoridades somalíes, citadas por medios estatales y recogidas por Bloomberg, expresaron expectativa de que el nuevo liderazgo fortalezca los esfuerzos del ejército para recuperar territorios bajo control de Al Shabaab.

Desde 2017, Turquía participa activamente en la formación de soldados somalíes a través de la mayor base militar turca fuera de su territorio nacional, ubicada en Mogadiscio. Esta infraestructura ha servido como centro de entrenamiento para fuerzas locales y como plataforma operativa de drones y helicópteros que se han empleado en ataques y misiones de apoyo a las fuerzas somalíes, detalló Bloomberg.

La relación entre Ankara y el gobierno de Somalia se ha expandido en la última década, con proyectos destinados al desarrollo de capacidades militares, energéticas e infraestructurales. Bloomberg consignó que una de las iniciativas anunciadas más relevantes es la próxima extracción de petróleo en las aguas somalíes, iniciativa que Turquía comunicó públicamente y que refuerza su interés estratégico en el Cuerno de África.

El despliegue de los cazas F-16 llega en un contexto diplomático agitado. Somalia acaba de poner fin a acuerdos de seguridad y de gestión portuaria con Emiratos Árabes Unidos, los cuales han estado profundizando sus relaciones con la región separatista de Somalilandia, según informó Bloomberg. Esta ruptura ha causado incomodidad entre algunos aliados de los Emiratos, como Arabia Saudita, Turquía y Egipto, que observan con atención la evolución de las alianzas locales y el reparto de influencia en la región.

Según Bloomberg, la estrategia turca parece orientarse a fortalecer sus posiciones de seguridad y proteger inversiones en sectores críticos, como el energético y el tecnológico, al tiempo que busca contener el avance de actores insurgentes y de competidores externos en territorio somalí. La presencia de infraestructuras militares y la apuesta por la extracción de recursos naturales refuerzan el compromiso de Ankara con el gobierno somalí en una coyuntura de transformación y reajuste de equilibrios geopolíticos en África Oriental.

La intensificación del apoyo militar de Turquía también se inserta en la tendencia de actores internacionales a reforzar su presencia en el estratégico Cuerno de África, donde convergen intereses en seguridad marítima, comercio, energía y tecnología. El medio Bloomberg subrayó, además, que la cooperación con Estados Unidos en el combate a Al Shabaab resulta en un nuevo capítulo en la asociación de seguridad entre Ankara y Washington, con implicaciones para la estabilidad en Somalia.