Trump se decanta por Kevin Warsh como sucesor de Jerome Powell al frente de la Reserva Federal (Fed)

Donald Trump anunció que nominará a Kevin Warsh, exmiembro de la junta de la Fed, para dirigir el banco central, una decisión que deberá ser aprobada por el Senado en medio de debate por la autonomía monetaria estadounidense

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El proceso de selección del sucesor de Jerome Powell al frente de la Reserva Federal estuvo marcado por la participación de cuatro candidatos, según detalló el secretario del Tesoro, Scott Bessent. Finalmente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que Kevin Warsh sería su elección para presidir la Junta de Gobernadores del Sistema de la Reserva Federal. Tal como informó el medio Bloomberg, Trump publicó en su red Truth Social: "Me complace anunciar que nominaré a Kevin Warsh para el cargo de PRESIDENTE DE LA JUNTA DE GOBERNADORES DEL SISTEMA DE LA RESERVA FEDERAL".

Según difundió Bloomberg, Kevin Warsh, quien cuenta con 55 años, ya formó parte de la junta directiva de la Reserva Federal entre 2006 y 2011. En las recientes semanas, su nombre se consolidó como la primera opción para ocupar la presidencia una vez que venza el mandato de Powell, previsto para mayo. La nominación de Warsh aún requiere la ratificación del Senado de Estados Unidos, en un contexto en el que persiste el debate público por la autonomía de la política monetaria de la Reserva Federal.

De acuerdo con Bloomberg, la elección de Warsh se produce en medio de crecientes críticas hacia las posibles presiones ejecutivas por parte de la Casa Blanca sobre la Fed. Diversos sectores consideran esencial preservar la independencia del banco central en la toma de decisiones destinadas a alcanzar el doble mandato institucional: mantener bajo control la inflación y fomentar el empleo a nivel nacional.

Scott Bessent, secretario del Tesoro, dirigió el proceso para seleccionar al futuro presidente del banco central estadounidense. Aseveró que la terna final incluyó "cuatro candidatos fantásticos" y que la decisión se tomó tras concluir una serie de evaluaciones internas. El medio Bloomberg reportó que Warsh sobresalió entre los finalistas por su perfil considerado ortodoxo respecto a la política monetaria.

Roberto Scholtes, jefe de estrategia de Singular Bank, expresó a Bloomberg que la llegada de Warsh no implicaría modificaciones sustanciales en la conducción de la Reserva Federal. Según Scholtes, se prevé que Warsh reforzará el cumplimiento del doble mandato legal, mostrando una inclinación por atender la evolución del mercado laboral y otorgando una prioridad algo menor a la rapidez en la reducción de la inflación.

La confirmación de la nominación de Warsh requiere la aprobación del Senado, como es habitual en este tipo de cargos de relevancia nacional. Bloomberg subrayó que el debate parlamentario se desarrollará en una atmósfera de escrutinio público acerca de la independencia de la institución encargada de manejar la política monetaria de Estados Unidos. Sectores tanto internos como externos a la política han reiterado la importancia de que la Reserva Federal pueda operar sin influencias partidistas directas.

Kevin Warsh acumuló experiencia durante su paso por la Fed entre 2006 y 2011, lo que le otorgó un conocimiento directo de los desafíos que enfrentó la economía estadounidense en la última década. El medio Bloomberg precisó que el currículum de Warsh contribuyó a que los mercados consideraran previsible su nominación cuando se iniciaron las discusiones sobre el recambio en la presidencia del organismo.

La autonomía de la Reserva Federal ha resultado un punto central en los debates en torno a esta nominación. El doble mandato que rige a la institución establece el objetivo de mantener los precios estables y, a la vez, favorecer políticas que impulsen un nivel de empleo elevado. Según compiló Bloomberg, la presión política para priorizar uno u otro objetivo varía según el contexto económico y las circunstancias políticas predominantes.

La selección final de Warsh, según Bloomberg, responde a una estrategia de continuidad y ortodoxia en la política del banco central, mientras se mantiene la atención internacional y local sobre las futuras decisiones en el manejo de los tipos de interés y el control inflacionario. El análisis de Roberto Scholtes para Bloomberg planteó que el enfoque de Warsh, si es finalmente ratificado, tendería a equilibrar los dos componentes del mandato legal, con una posible preferencia por la vigilancia sobre el mercado laboral, sin apartarse de la disciplina en materia de inflación.

El liderazgo de Scott Bessent en el proceso fue reiterado tanto por declaraciones oficiales como por análisis publicados en Bloomberg. La gestión de la nominación incluyó consultas a distintas figuras del sector financiero, además de deliberaciones internas en la Casa Blanca y el Departamento del Tesoro.

A medida que la nominación de Warsh avanza hacia la instancia parlamentaria, Bloomberg remarcó que los mercados financieros se mantienen atentos a los posibles lineamientos de la futura presidencia, evaluando tanto las trayectorias pasadas de los candidatos como las señales políticas enviadas por la administración Trump.

La nominación de Kevin Warsh se produce en una coyuntura en la que la política monetaria y la independencia institucional del banco central estadounidense continúan en el centro de la discusión pública y financiera. De acuerdo con Bloomberg, el curso que tome la confirmación parlamentaria y las primeras acciones de la nueva presidencia de la Fed marcarán el horizonte de la política económica de Estados Unidos en los próximos años.