Nueva Zelanda rechaza participar en la Junta de Paz de Gaza y pide que sea complementaria a la ONU

El ministro Winston Peters afirmó que su país observa el desarrollo del organismo promovido por Washington, destacando la necesidad de coherencia con las resoluciones internacionales y exigiendo garantías sobre el respeto a la Carta de Naciones Unidas en sus acciones

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La posición expresada por el ministro de Exteriores de Nueva Zelanda, Winston Peters, enfatizó la necesidad de que cualquier nuevo organismo internacional que intervenga en el contexto del conflicto en Gaza actúe conforme a las resoluciones vigentes y a los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas. Según informó Europa Press, el Gobierno neozelandés comunicó que no participará en la Junta de Paz propuesta por el presidente estadounidense Donald Trump para la Franja de Gaza, argumentando que, bajo su estructura actual, la iniciativa no representa un aporte adicional significativo por parte de Wellington y carece de elementos esenciales de claridad y transparencia en su funcionamiento e impacto futuro.

“El Gobierno de Nueva Zelanda reconoce el liderazgo de Estados Unidos, en estrecha coordinación con las naciones de la región, para promover la paz en Gaza”, consignó el medio Europa Press, citando un comunicado oficial. La declaración también valoró el compromiso adoptado por diversos países, particularmente del entorno regional, que han decidido colaborar con la citada Junta de Paz, diseñada como instrumento para influir en la gestión del futuro de la Franja de Gaza. Sin embargo, Nueva Zelanda manifestó criterios de reserva respecto a la nueva institución, subrayando la falta de certezas sobre su funcionamiento y su verdadero alcance tanto ahora como a futuro.

Tal como publicó Europa Press, Winston Peters expresó públicamente que “Nueva Zelanda no se unirá a la Junta en su forma actual”. Añadió además que el Ejecutivo del país mantendrá vigilancia sobre la evolución de la Junta y sus acciones. Wellington reiteró que “necesitamos claridad al respecto, así como sobre otras cuestiones relacionadas con su alcance, ahora y en el futuro”, dejando claro que la participación neozelandesa dependerá de cómo se garanticen los principios básicos de legalidad internacional y transparencia institucional.

El medio Europa Press detalló que la Junta de Paz impulsada por la administración Trump ha sumado hasta el momento a veintisiete Estados considerados como “miembros fundadores”, conforme lo confirmó también el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres. No obstante, la ausencia de Nueva Zelanda subraya un llamamiento a que dicho organismo sea conceptualizado como complementario y plenamente coherente con el sistema multilateral y las normas que rigen la actuación de las organizaciones internacionales, en especial la Carta de la ONU y las resoluciones del Consejo de Seguridad vinculadas al conflicto palestino-israelí.

La postura oficial de Nueva Zelanda incluyó una referencia explícita al contenido de la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad, destacando que la propia Junta de Paz solo podrá ser legítima y eficaz en la medida en que se alinee con el mandato de la comunidad internacional. Peters recalcó, según consignó Europa Press, que “es importante que la labor de la Junta sea complementaria y coherente con la Carta de Naciones Unidas”. Esta posición se produjo en un momento en el que António Guterres exhortó formalmente a la administración estadounidense a contemplar la integración del enclave palestino en la misión de la Junta de Paz, recordando el marco de obligaciones que imponen tanto las disposiciones del Consejo de Seguridad como la necesidad de un enfoque legal y multilateral.

Europa Press reportó que, aunque la decisión de no integrarse en la Junta de Paz marca una distancia respecto a la hoja de ruta planteada por Washington, el Gobierno de Nueva Zelanda reiteró su disposición a seguir de cerca la evolución de la entidad y a cooperar con la comunidad internacional para lograr una solución pacífica y respetuosa del derecho internacional en Gaza.